


Con motivo de la gira por los 35 años de Ácido Argentino, que traerá a La H No Murió a Europa, me di el gusto de charlar con uno de los grandes héroes del metal argentino: el Tano Romano. La entrevista fue un sueño hecho realidad: desde el primer momento, el Tano se mostró amable, cercano y con una enorme predisposición para conversar. Hablamos de muchas cosas, más allá de la gira: sus recientes shows junto a Iron Maiden, su postura política, su relación con los demás integrantes de la banda, el recuerdo de quienes ya no están y el legado que dejará cuando ya no esté entre nosotros.
Una charla divertida y emotiva, cargada de anécdotas, reflexiones y momentos especiales. Una entrevista que disfruté muchísimo y que fue, sin dudas, un verdadero placer realizar.
Tano, ¿cómo estás? Muchas gracias por este rato y por la buena onda de siempre. Es un placer poder charlar con vos nuevamente. Además, ya desde el primer momento se te nota especialmente contento: estás con la remera de la fecha de Iron Maiden, así que me imagino que todavía estás disfrutando todo lo que pasó.
Sí, estamos muy contentos por lo de Maiden, que estuvo buenísimo. Sobre todo por poder tocar con una de nuestras grandes influencias y volver a escuchar esas viejas canciones que nos marcaron.
En nuestro caso, además, La H No Murió es como una manera de volver al monstruo rock de Hermética, cuando participamos en un estadio con un montón de gente disfrutando nuestras canciones.
Creo que todos los que fueron a Maiden sabían de qué se trataba Hermética, y lo demostraron porque cantaron todas las canciones y armaron un pogo hermoso. Así que estamos muy felices de haber participado.
Y está buenísimo que una banda nacional, aunque obviamente tocando canciones de Hermética, que es algo tan emblemático para Argentina, haya tenido semejante respuesta frente a un público internacional. No siempre pasa algo así.
Después te vas enterando de algunas cosas mientras estás tocando. Por ejemplo, alguien dijo que estaba Adrian Smith ahí atrás, chequeando o afinando la guitarra, no sé exactamente qué estaba haciendo. Mientras nosotros tocábamos, escuchó que en algunas partes la gente cantaba a pleno y le hizo señas a su asistente, como prestando atención a cómo cantaba la gente las canciones. Eso también nos pasa a nosotros. A veces tocamos y están las bandas teloneras de los lugares donde vamos, y escuchás que todo el público está cantando. Entonces decís: “Ah, bueno, estos son conocidos, a la gente le gustan, se ve que hace mucho que vienen tocando”.
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Está buenísimo eso. Y la verdad que se te nota contento, y me pone muy contento a mí también. Justamente te estaba mostrando que tengo un tatuaje de Maiden, porque es una banda que también significa muchísimo para mí. Yo esa gira la vi acá y es una locura, es hermosa.
No tuvimos la oportunidad de sacarnos una foto con ellos. Esta es la segunda vez que tocamos con Maiden, porque en la visita anterior tocamos con Malón. Y esta vez dijimos: “Bueno, esta vez nos tenemos que poder sacar una foto”. Pero lamentablemente los productores, yo no creo que haya sido por la banda, no quisieron tener ningún problema. A lo mejor se habrán encontrado en algunos lugares donde les habrán hinchado las pelotas y habrán dicho: “No, no nos metamos en ese quilombo”. Pero bueno, es una lástima, porque para nosotros era una manera de agradecerles. Sus canciones fueron de las primeras que sacábamos e intentábamos tocar en los ensayos. Te hablo de la época anterior a Hermética, en Cerbero. Y bueno, no se dio, pero la verdad que estuvo buenísimo estar ahí, compartir y poder pisar el mismo escenario. Creo que es un sueño para cualquier músico poder tocar de telonero de Maiden.
Claro, más cuando Maiden le cambió la vida al mundo. Para mí es así: Maiden, lo más grande que hay. Eso no lo discuto.
Hay muchas bandas de esa época que nos hicieron conocer este nuevo estilo musical llamado heavy metal. Maiden, Judas Priest, Black Sabbath, que es la principal. Venía del rock pesado, pero yo creo que todos aprendimos de Black Sabbath. Maiden, Judas Priest, todas las bandas creo que de ahí algo sacamos.
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Bueno, ahora volcándonos en La H No Murió y en lo que nos convoca hoy, que es la gira por Europa. ¿Qué significa para ustedes ver que canciones que nacieron hace más de 30 años siguen llegando al público y, encima, ahora tan lejos de Argentina, después de cruzar el charco?
A lo mejor, si hubiésemos tenido una compañía discográfica como las bandas de afuera, hubiésemos llegado mucho antes. Que llegue La H No Murió, que llegue Malón, costó un montón de tiempo porque todo se da por el boca en boca.
Hermética llegó donde llegó por eso. Cuando escuchás una banda que te gusta, se la querés hacer escuchar a tus amigos, y así, de boca en boca, llegó Hermética. Costó mucho, pero también hay muchos argentinos que viven en España y en distintas partes de Europa que se encargan de hacer correr la voz sobre una banda argentina y de hacernos conocidos con la gente de allá. La verdad que fue una fiesta cada una de las visitas que tuvimos en España. Fue increíble encontrarnos con tantos argentinos, latinos, españoles y también europeos que se acercaron.
Yo creo que somos una banda que laburamos mucho y que ya tenemos la experiencia de tocar tantos años. Pasamos por un montón de equipamiento y hoy podemos decir que estamos tocando con tecnología de última generación. Tenemos un equipo técnico de primer nivel. Todo ese conjunto de cosas hace que, nos vea quien nos vea, vaya a valorar y notar todo el trabajo que tenemos detrás: los ensayos, la composición, el sonido y lo que es un show en vivo de la banda.
Me llama la atención eso que mencionás, que también se acerca gente que no es argentina o latina. Eso se ve mucho. Supongo que también va a pasar en Berlín, porque más allá de los shows en España, tienen una fecha ahí, en un país que ya no es hispanohablante.
Sí, es la primera vez que vamos a ir. Fuimos a España, pero a otros lugares todavía no habíamos ido, así que va a ser nuestra primera vez en Alemania. Y por lo que nos cuentan los organizadores, la fecha viene muy bien. Eso quiere decir que se están vendiendo entradas, que hay gente que nos quiere ver. Yo creo que principalmente son argentinos y gente de Latinoamérica. Pero acá también pasa que vienen bandas que uno no conoce y tocan en el Teatro Flores. Y uno siempre va a ver qué onda, a querer conocer una banda nueva. Así que seguramente también habrá algunos alemanes escuchando nuestra música y viendo qué representamos. En ese momento representamos, de alguna manera, al heavy metal latinoamericano y lo llevamos a los lugares donde podemos. Ojalá que esto sirva para seguir abriendo puertas y que otras bandas también puedan transitar el mismo camino.
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Ya hablando un poco de esto, de que hace tanto tiempo que están vigentes estas canciones antiguas, me quiero meter un poco más en lo que son las canciones y el legado de Hermética. Muchas canciones de Hermética fueron escritas, como ya sabemos, hace alrededor de 35 años. Y si bien se cumplen 35 años de Ácido Argentino, hay temas como la desigualdad, el trabajo, la pobreza o la situación social que siguen apareciendo en la realidad argentina y mundial. Y lo digo también desde mi experiencia viviendo en Europa. ¿Cómo sienten hoy esa vigencia de las canciones, de ese mensaje? Capaz algunas canciones adquirieron otro significado. ¿Cómo sienten que las recibe el público hoy?
Sí, son increíbles las cosas que escribió Ricardo en ese momento. En mi caso estaba la parte musical. Así como cuando escuché Maiden o Judas Priest y nunca entendí lo que decían sus letras, el mensaje de sus canciones me llegó al corazón a través de la música y empecé a tocar este estilo musical porque escuché esa música que ellos me hicieron llegar. En el caso nuestro, creo que la música también, de alguna manera, llega. Porque cuando vos escuchás una banda, si no te gusta la parte musical, no sé si le das tanta oportunidad a lo que dice la canción. No te tenés que bancar un tema que no te gusta musicalmente solamente por lo que dice la letra. A lo mejor lo escuchás una vez y después no lo volvés a escuchar. Pero en este caso parece que las dos cosas entraron bien en mucha gente. Ricardo documentó, la idea era esa: documentar en aquel momento esas cosas feas que vivíamos y que veíamos.
Como dijo Ricardo en una declaración, la idea era que el día de mañana un pibe, 35 años después, pudiera ver entre las cosas de sus padres y encontrara un disco de Hermética, y pudiera entender cómo se vivía en aquella época, cuando su padre tenía la edad que él tiene hoy, por ejemplo 20 años.
Hace poco fue el aniversario del fallecimiento de Ricardo y me crucé nuevamente con esa declaración. La tengo muy presente.
Era eso. La idea era documentar lo mal que vivíamos en ese momento, para que el pibe del día de mañana pudiera verlo. Supuestamente, uno imaginaba que 35 años después los problemas tendrían que estar solucionados. Y lamentablemente seguimos teniendo los mismos quilombos, nosotros y en muchas partes del mundo. Y mucha gente, al escuchar la música y traducir las letras, o quienes hablan nuestro idioma y escuchan lo que dicen nuestras canciones, se sienten identificados. Y bueno, es una manera de pedir justicia.
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Vi recientemente un recital de ustedes que se hizo viral. No me acuerdo exactamente dónde fue, pero Claudio, que obviamente es quien tiene el micrófono, se manifestó en contra del gobierno actual y de las medidas que se están tomando contra los trabajadores. También sé que otros colegas de ustedes —voy a nombrar el ejemplo más conocido, que es Horcas, aunque hubo otros— estuvieron manifestándose en eventos y protestas sociales. Desde tu lugar, ¿cuál es tu posición respecto a esto? ¿Y cuál es la posición de la banda? ¿Vos acompañás a Claudio?
Sí, estamos todos en la misma. No es que estamos del lado de un partido político o de otro. Si mañana sube el peronismo y hace cagadas, nosotros también vamos a hablar de eso. Como en el caso de Ricardo, cuando habló, por ejemplo, en “Olvídalo y volverá por más”. Yo creo que todas las bandas de heavy metal, especialmente las bandas argentinas, hablan de estas cosas en sus letras. Sea el gobierno que esté, siempre hay cosas para decir.
Y sí, estamos viviendo una situación económica fea. Nosotros lo vemos con nuestros amigos, con la familia, en los shows, cuando hablás con la gente y también por lo que nos cuentan los productores. Hay bandas de este estilo y de otros estilos que antes convocaban mil personas y hoy convocan 500.
Todo coincide con el problema económico que está viviendo la gente. A todos nos gustaría ir a todos los shows, pero si no tenés para llevar un plato de comida a tu casa y tenés que gastar ese dinero en una entrada, vas a comprar comida para tu casa y vas a perder esa oportunidad de disfrutar. No porque no te guste, sino porque hay prioridades.
Saliendo un poco de este tema, hace poco también vi una entrevista que le hicieron a Claudio, donde contó que hizo un cambio en su estilo de vida, especialmente en relación con los consumos y con todo lo que implica estar de gira. Él mismo decía que siente que está mejor con la voz y demás. ¿Cómo se vio reflejado eso en la dinámica de la banda y en las presentaciones? ¿Y vos, u otro integrante del grupo, también tomaron una postura similar, quizás tratando de bajar un poco el ritmo o cambiar algunas cosas?
Yo siempre le rompí las pelotas a Claudio: “Pará con esto, pará”. Uno se va poniendo grande y dice: “Bueno, listo”. De joven te bancás muchas cosas, pero después, de grande, te tenés que cuidar un poco más. Y la verdad que sí, Claudio dejó todo eso. Nosotros también ayudamos a que no pase. Antes, este ambiente era medio jodido. A veces viene gente que se acerca, consumidores o personas con adicciones a ciertas sustancias. Y a lo mejor no lo hacen para hacerle un mal a nadie, sino porque para ellos eso está bien, lo quieren compartir y terminan haciéndole mal a otras personas.
Entonces estamos cuidando que esas cosas no pasen. Si antes venían y traían tres o cuatro vinos para que tomemos antes o después del show, tratamos de que eso no suceda. Y nos dimos cuenta, Claudio inclusive se dio cuenta, de que cambió mucho: mejoró mucho su voz, respira mejor y llega mejor al final del show.
También cambió mucho en su personalidad, porque esas cosas también te hacen cambiar. Y a veces termina pasando lo que pasó con Hermética: uno puede tomar una mala decisión porque está en otra, en otra historia. Tu cabeza está en otro lado y no podés pensar demasiado. La verdad que estamos felices de que Claudio esté bien y que esté mejor. Todos tratamos de cuidarnos para llegar de la mejor manera al último día. También tuvo mucho que ver lo que pasó con Ricardo y lo que pasó con Pato recientemente. Son personas de nuestra edad que hoy ya no están en este mundo. Y eso también te hace pensar que tenés que dejar ciertas cosas y cuidarte un poco más.
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Esto me dispara dos preguntas, pero primero voy por un lado. Ya que lo mencionaste, con la partida de tantos ídolos que estamos teniendo, no solo a nivel nacional y de gente cercana a ustedes, como fue el caso de Ricardo y Pato, sino también para toda la Argentina, como el Indio, y a nivel internacional. Hace poco se fue Cronos, de Venom, que sé que fue una influencia para vos y para Cerbero en sus comienzos. ¿Cómo sentís que todas estas ausencias van dejando a la escena? ¿Y qué lugar creés que empiezan a ocupar ustedes? Porque quizás la gente piensa: “Este ya no está, pero todavía tenemos esto”, que en este caso serían ustedes. ¿Cómo sentís que la gente va acomodando todo esto?
Nosotros llegamos a una edad en la que todo esto es parte de la vida. Obviamente, todos vamos a ir por ahí algún día. Pero es como que ya te toca más de cerca, porque vivimos una etapa fea, triste, en nuestra vida, en la que vas viendo cómo tus amigos y colegas de tu misma edad, por una cosa o por otra, van dejando este mundo.
Y seguramente el día de mañana nosotros también vamos a ser el motivo por el que van a estar hablando de nosotros. Lo importante es que lo lindo que queda es lo que uno hizo. Nosotros, cada vez que tocamos los temas de Hermética, sabemos que la gente recuerda a Ricardo, recuerda a Pato, y nosotros también los recordamos.
A veces te ponés a pensar y recordar. Si bien con Hermética tuvimos momentos muy lindos y otros no tan lindos en la última etapa, y después la separación de Hermética también tuvo momentos feos, hoy hay gente que a nosotros medio que nos bardea porque dice que tocamos canciones que grabamos nosotros, pero que no las podemos tocar. Y bueno, esas cosas tampoco te hacen sentir bien.
Pero estamos felices. Yo creo que el día que nos vayamos, va a quedar esto. De Ricardo quedaron todas esas grandes letras, y por eso siempre vamos a estar hablando de Ricardo. Siempre va a haber algo de Ricardo. Pato también dejó algo muy lindo. Cuando entró a Hermética, justamente en Ácido Argentino, le dio una vuelta de rosca a lo que veníamos haciendo.
Se nota un montón en la batería.
Claro, la banda sonó de otra manera. Además, en esa época el doble bombo era algo nuevo para nosotros. Inclusive, las canciones de ese disco sonaron de otra manera, y las canciones que Pato no grabó del primer disco también sonaban de otra manera con el doble bombo de Pato.
Yo me sentía mucho más acompañado con mis riffs, porque si hay algo que siempre quise es que la banda nunca pierda esa potencia de heavy metal que a mí me gusta. Y con la batería de Pato tuvimos una química muy particular: entre los bombos de él y los machaques míos, como le digo yo, sonaba como una sola cosa, pero con dos instrumentos tocando al mismo tiempo. Hacían que esos riffs sonaran de otra manera.
Lo bueno es eso: que uno se va, pero quedan las cosas que hizo en la vida. Y bueno, yo, si me toca irme mañana, me voy feliz, porque toda mi vida hice lo que amo. Le puse la mejor onda, todo el esfuerzo y toda la responsabilidad.
Y hoy estoy disfrutando de eso: de tocar y de que la gente pueda disfrutar de nuestra música.
Si tuvieras que pensar en la banda, ya sea Hermética, Malón, o incluso en vos mismo, y decir “este es mi legado, esto es lo que dejo”, ¿qué sería? Más allá de las canciones, los mensajes o todo lo general. ¿Hay algo puntual por lo que te gustaría que te recuerden? Puede ser cierto estilo de guitarra, cierta actitud… Si decís “yo, Tano Romano, quiero que me recuerden por esto”, ¿qué sentís que dejás?
Yo creo que me van a recordar porque dediqué toda una vida a este estilo musical. Si te ponés a pensar en la parte económica, seguramente te irías a tocar otra cosa, porque siempre nos costó muchísimo. Pero bueno, fue toda una vida haciendo las cosas con responsabilidad.
Creo que hoy, hablando de esto, los pibes jóvenes, más que nada, se dan cuenta de que, como hablábamos antes sobre los consumos, no fue lo mío. Sin tener que consumir un montón de sustancias que hacen mal, y que vemos en grandes artistas que se van temprano de este mundo por ese motivo, por haberse excedido con los consumos, yo pude disfrutarlo igual y lo sigo disfrutando.
Y creo que también se puede. Cuidándose uno, se puede llegar al mismo lugar y se pueden crear cosas. En mi caso, los chicos muchas veces me hablan de los riffs de las canciones, de cómo estaba mi mano derecha, de mi ritmo. Bueno, eso lo logré con esfuerzo y sin tener que acudir a ninguna sustancia rara. Entonces creo que se puede. Tratemos de cuidarnos y no engancharnos en eso, porque nunca terminás bien enganchándote con las drogas o con los excesos de alcohol.
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Sí, muy buen mensaje. De paso comparto algo personal: yo estoy hace casi seis meses limpio de todo, así que te banco. Es algo bueno para decir.
Hay cosas lindas. Uno vive como con los ojos cerrados y de repente los abre y se da cuenta de que hay cosas lindas. Y de grande, cuanto más vas creciendo, yo creo que más amás la vida y más amás todo. Valorás mucho más las cosas porque sabés que ya no sabés cuánto tiempo más las vas a poder disfrutar. Entonces uno valora mucho más el tiempo. Principalmente, cada minuto tenés que disfrutarlo al mango porque no sabés si ese es el último minuto que tenés para disfrutar.
Sí, tal cual. Comparto absolutamente todo lo que decís. Pero antes de cerrar completamente, me gustaría preguntarte algo que igual tocamos un poquito: ¿cómo se sienten ustedes cuando interpretan de nuevo esas canciones? ¿Hay canciones que hayan cambiado mucho en la forma en que las tocan o en cómo suenan, más allá de una cuestión tecnológica? ¿Hoy quizás tienen que buscarle la vuelta a algún arreglo, bajar algún tono o hacer algún cambio? ¿Cómo ven eso?
Y, algunas cositas pulimos, porque en aquel momento no le dábamos tanta bola a lo musical. Cada uno estaba en la suya y todos queríamos ir para adelante. Capaz uno estaba haciendo cinco notas y el otro estaba haciendo seis, y decíamos: “Pará, ¿cómo?”. En algún momento algo se cruzaba y no le dábamos tanta importancia a eso. Hoy, con la experiencia de tantos años y de tantas canciones que uno hizo, hay algunas cosas que se pulieron y hacen que todo suene mejor. También está el equipamiento que hoy tenemos. En aquella época, cuando grabamos Ácido Argentino, la verdad que no logramos el mejor sonido en el disco porque no había nada. No había equipamiento ni experiencia de cómo hacer sonar esta música. Hicimos lo que pudimos, pero lo bueno es que también quedó demostrado que a veces no tenés el mejor sonido, pero sí tenés las mejores canciones y también llegás al corazón de la gente.
Hoy tenemos esas canciones que la gente ama y tenemos un buen sonido que en aquel momento no teníamos. Entonces hoy las canciones suenan increíblemente bien y la gente puede disfrutar de cosas que antes no. Antes se cruzaban los instrumentos o ibas a un show en vivo y era más una bola de ruido que otra cosa. Hoy la tecnología avanzó. Tocamos y al otro día, o esa misma noche, la gente ya está subiendo imágenes y videos del show. Y en los comentarios todos coinciden en que la banda está sonando muy bien, qué buen espectáculo, qué buenas luces, qué bien que tocaron, qué bien está Claudio. Hoy no podés chamuyar: lo que hacés, la gente lo ve. Y así como mañana pueden decir “qué bueno que estuvo”, también pueden decir “che, loco, sonó re mal, no se entendió nada, el Tano estaba arruinado”. Pero no pasa eso, pasa lo otro. La gente hoy está disfrutando de un buen espectáculo y un buen sonido, y eso es lo que siempre quisimos y lo que queremos: que la gente escuche nuestras canciones como tienen que ser y que escuche cada nota que uno toca. No que a lo mejor te mates tocando un riff para que suene bien y no pifiar una nota, y después del otro lado no se entienda nada de lo que estás haciendo.
Entonces te mataste y nadie disfrutó. Hoy disfrutan de todas esas cosas, y nosotros también. Y nosotros también tenemos que estar bien pilas porque sabemos que lo que estás haciendo, si te mandás una pifia, lo escuchó todo el lugar donde estás tocando.
Y ahora termina en Instagram y perdiste.
Claro, por eso termina en todos lados. Pero bueno, está buena esta comunicación.
El otro día escuché a alguien que estaba haciendo una entrevista y hablaba de cómo antes eran los sellos discográficos, que era otra cosa. La verdad que yo, en la época de Cerbero, antes de Hermética, nunca pude grabar un disco porque un sello discográfico nunca me iba a dar cabida. Sin embargo, hoy una banda nueva que se arma graba su disco. Los pibes la tienen re clara: se bajan unos programitas, consiguen unas plaquitas, graban algo digno y lo suben a todas las plataformas, y desde cualquier parte del mundo pueden escuchar esa música.
Antes, si vos no tenías una compañía discográfica que te grabara un disco y te lo bancabas vos, no llegabas a ningún lado. Tenías que agarrar un casete y dárselo a alguien que viajaba para que se lo lleve y se lo haga escuchar a alguien. Entonces yo creo que esto a nosotros nos benefició, a los músicos que queremos que nuestra música la escuche todo el mundo. Creo que nos benefició por estas nuevas tecnologías, las redes y todas las plataformas que hoy existen.
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Pero ya que salió el tema, te hago una pregunta que no tenía agendada. ¿No creés que también antes, a ver, la música que se vendía… Yo quería escuchar el disco, iba y lo compraba. Hoy lo tengo todo en internet, tengo que pagar casi nada o directamente no lo pago. ¿No sentís que capaz eso también afecta económicamente un poco a las bandas?
Sí, afecta. Pero bueno, antes una banda nueva, ¿a quién le vendías un disco? No se lo vendías a nadie. Entonces no te conocían. Tocabas y no iban a verte porque nadie sabía qué hacías.
Hoy, si vos escuchás una banda, a veces te suben esos reels y te aparece una banda que está tocando, o esos programas de talentos que hay, donde escuchás a alguien. A mí me pasa, a veces me quedo colgado ahí. Algunos chicos que van y cantan, se cantan todo.
Y entonces decís: “Mañana viene uno, una banda de esas que vi, estos pibes sonaban bien”, y vas a ir a verla. De otra manera era muy, pero muy difícil llegar. No llegabas a nadie. Tocabas y no llegabas a nadie, solamente a los que te iban a ver, y después eso corría la bola.
Por eso a Hermética también le costó mucho tiempo llegar a tanta gente. Nosotros tocábamos 60 veces por año, íbamos y llevábamos nuestra música. No hacía falta que alguien viajara para decir: “Tomá, llevate un casete”. Íbamos nosotros y tocábamos. Pero bueno, hoy no sé si la gente o las bandas tienen esa posibilidad de ir a tocar por todos lados, más que nada también por lo económico que hablábamos antes.
Tengo una pregunta medio imaginaria, ¿no? Salgámonos un poco de la realidad. Si pudieras agarrar Ácido Argentino, por ejemplo, u otro disco de cualquiera de las etapas de tu carrera, y decir: “Che, bueno, con este disco puedo hacer cualquier cosa”, ya sea una película, un cómic, un videojuego… ¿Qué te gustaría hacer con algo así?
Está buena esa pregunta. Me gustaría hacer algo que todavía está en tratativas y que nunca hicimos, pero que queremos hacer en algún momento. Ojalá que podamos y que la vida nos dé esa posibilidad: principalmente me gustaría grabar el disco de Cerbero que nunca grabamos en aquella época.
Con Willy seguimos viéndonos, somos hermanos, más que amigos. Nos conocemos de toda la vida. Nuestra primera banda junto con Willy, con Carlos Cuadrado, que éramos Cerbero, el bajista de La H No Murió, de Malón, con Willy Caballero, fue nuestra primera banda. Primero me gustaría eso, grabarlo. Ojalá que podamos hacerlo.
Siempre que nos juntamos decimos: “Mirá”. Justamente ahora, dentro de un par de horas, tenía una entrevista con Willy. Me dijeron para hacer una nota y charlar de Cerbero, así que vamos a estar hablando de eso.
Me gustaría porque la verdad que están buenas las canciones. Hoy pasó tanto tiempo y, si las grabamos con el sonido que tenemos actualmente, con la tecnología y con todos los equipos que tenemos, son canciones que tranquilamente podrían haber sido canciones de Hermética, de Malón o de cualquiera de las bandas en las que estuve después de Cerbero. Son canciones que pueden sonar muy actuales musicalmente.
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Y después, con respecto a lo demás, no sé. La verdad que yo no veo cómics y todas esas cosas. Mi vida pasó por la música. Yo me pongo a tocar y quiero componer.
Cuando me pongo a zapar, hoy hay muchas maneras de hacerlo. Antes viajaba en el bondi y los ruidos del bondi, que estaba todo destartalado, capaz que por momentos me parecían una batería, y en mi cabeza estaba zapando mientras llegaba a mi laburo.
Hoy tenés la posibilidad de ponerte una batería en YouTube, que es lo que hago: baterías de heavy metal a distintas velocidades. Tengo armados unos chorizos de dos horas, con pequeñas partes de batería de 40 segundos, de un minuto, de dos minutos, todas pegadas una atrás de la otra. Le pongo play, enchufo mi viola y me pongo a tocar, a zapar, sin saber qué va a pasar. Porque uno está tocando con una batería a buena velocidad y, de repente, la que sigue bajó totalmente a algo pesado, y tenés que improvisar en ese momento.
Y disfruto de esas cosas, de ponerme a zapar, a tocar. De todo eso que grabo, por momentos salen cosas que están buenísimas y quedan grabadas. Después aparece otra batería que te lleva a otro lado. Y eso, si no lo hubiese grabado, quedaba solamente en ese lindo momento que disfruté. Ahora, como lo grabo, tengo un montón de cosas ahí. Es más, el último disco de Malón lo grabamos con carpetas que yo tenía grabadas durante la pandemia. Eran horas de grabación que nos pusimos a escuchar y dijimos: “Qué bueno que está eso, esa parte qué buena”. Y así empezamos a seleccionar.
Y ahora, después de ese disco, pasó un montón de tiempo, así que tengo un montón de otras cosas para futuros discos. Disfruto de esas cosas. No tanto de otras. La tecnología me encanta, pero también me cuesta mucho pilotearla. Antes tenía, por ejemplo, cuatro bafles Mesa/Boogie y un cabezal en la espalda cada vez que tocábamos. Hoy toco con un pedacito así que tiene, no los cuatro Mesa/Boogie, sino cuatro Mesa/Boogie, 16 Marshall y todos los equipos que te puedas imaginar. Y de ahí sale mi sonido para la gente y para mi oído también.
Y bueno, disfruto de eso: de poder tener un buen audio y de jugar con esas baterías.
Gracias, Tano. Me encantaría hablar mil horas más. Los voy a ver en Madrid y, si se puede, espero poder encontrarme con ustedes para charlar un rato. Este viaje desde Copenhague para allá es un placer. Soy fan de toda la vida, estuve en la vuelta de Malón, estuve en La H y en todas. Así que fue un placer hacer esta nota con vos, la disfruté un montón y espero que vos también.
Dale, nos vemos allá y seguimos charlando todo lo que vos quieras.




Con motivo de la gira por los 35 años de Ácido Argentino, que traerá a La H No Murió a Europa, me di el gusto de charlar con uno de los grandes héroes del metal argentino: el Tano Romano. La entrevista fue un sueño hecho realidad: desde el primer momento, el Tano se mostró amable, cercano y con una enorme predisposición para conversar. Hablamos de muchas cosas, más allá de la gira: sus recientes shows junto a Iron Maiden, su postura política, su relación con los demás integrantes de la banda, el recuerdo de quienes ya no están y el legado que dejará cuando ya no esté entre nosotros.
Una charla divertida y emotiva, cargada de anécdotas, reflexiones y momentos especiales. Una entrevista que disfruté muchísimo y que fue, sin dudas, un verdadero placer realizar.
Tano, ¿cómo estás? Muchas gracias por este rato y por la buena onda de siempre. Es un placer poder charlar con vos nuevamente. Además, ya desde el primer momento se te nota especialmente contento: estás con la remera de la fecha de Iron Maiden, así que me imagino que todavía estás disfrutando todo lo que pasó.
Sí, estamos muy contentos por lo de Maiden, que estuvo buenísimo. Sobre todo por poder tocar con una de nuestras grandes influencias y volver a escuchar esas viejas canciones que nos marcaron.
En nuestro caso, además, La H No Murió es como una manera de volver al monstruo rock de Hermética, cuando participamos en un estadio con un montón de gente disfrutando nuestras canciones.
Creo que todos los que fueron a Maiden sabían de qué se trataba Hermética, y lo demostraron porque cantaron todas las canciones y armaron un pogo hermoso. Así que estamos muy felices de haber participado.
Y está buenísimo que una banda nacional, aunque obviamente tocando canciones de Hermética, que es algo tan emblemático para Argentina, haya tenido semejante respuesta frente a un público internacional. No siempre pasa algo así.
Después te vas enterando de algunas cosas mientras estás tocando. Por ejemplo, alguien dijo que estaba Adrian Smith ahí atrás, chequeando o afinando la guitarra, no sé exactamente qué estaba haciendo. Mientras nosotros tocábamos, escuchó que en algunas partes la gente cantaba a pleno y le hizo señas a su asistente, como prestando atención a cómo cantaba la gente las canciones. Eso también nos pasa a nosotros. A veces tocamos y están las bandas teloneras de los lugares donde vamos, y escuchás que todo el público está cantando. Entonces decís: “Ah, bueno, estos son conocidos, a la gente le gustan, se ve que hace mucho que vienen tocando”.
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Está buenísimo eso. Y la verdad que se te nota contento, y me pone muy contento a mí también. Justamente te estaba mostrando que tengo un tatuaje de Maiden, porque es una banda que también significa muchísimo para mí. Yo esa gira la vi acá y es una locura, es hermosa.
No tuvimos la oportunidad de sacarnos una foto con ellos. Esta es la segunda vez que tocamos con Maiden, porque en la visita anterior tocamos con Malón. Y esta vez dijimos: “Bueno, esta vez nos tenemos que poder sacar una foto”. Pero lamentablemente los productores, yo no creo que haya sido por la banda, no quisieron tener ningún problema. A lo mejor se habrán encontrado en algunos lugares donde les habrán hinchado las pelotas y habrán dicho: “No, no nos metamos en ese quilombo”. Pero bueno, es una lástima, porque para nosotros era una manera de agradecerles. Sus canciones fueron de las primeras que sacábamos e intentábamos tocar en los ensayos. Te hablo de la época anterior a Hermética, en Cerbero. Y bueno, no se dio, pero la verdad que estuvo buenísimo estar ahí, compartir y poder pisar el mismo escenario. Creo que es un sueño para cualquier músico poder tocar de telonero de Maiden.
Claro, más cuando Maiden le cambió la vida al mundo. Para mí es así: Maiden, lo más grande que hay. Eso no lo discuto.
Hay muchas bandas de esa época que nos hicieron conocer este nuevo estilo musical llamado heavy metal. Maiden, Judas Priest, Black Sabbath, que es la principal. Venía del rock pesado, pero yo creo que todos aprendimos de Black Sabbath. Maiden, Judas Priest, todas las bandas creo que de ahí algo sacamos.
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Bueno, ahora volcándonos en La H No Murió y en lo que nos convoca hoy, que es la gira por Europa. ¿Qué significa para ustedes ver que canciones que nacieron hace más de 30 años siguen llegando al público y, encima, ahora tan lejos de Argentina, después de cruzar el charco?
A lo mejor, si hubiésemos tenido una compañía discográfica como las bandas de afuera, hubiésemos llegado mucho antes. Que llegue La H No Murió, que llegue Malón, costó un montón de tiempo porque todo se da por el boca en boca.
Hermética llegó donde llegó por eso. Cuando escuchás una banda que te gusta, se la querés hacer escuchar a tus amigos, y así, de boca en boca, llegó Hermética. Costó mucho, pero también hay muchos argentinos que viven en España y en distintas partes de Europa que se encargan de hacer correr la voz sobre una banda argentina y de hacernos conocidos con la gente de allá. La verdad que fue una fiesta cada una de las visitas que tuvimos en España. Fue increíble encontrarnos con tantos argentinos, latinos, españoles y también europeos que se acercaron.
Yo creo que somos una banda que laburamos mucho y que ya tenemos la experiencia de tocar tantos años. Pasamos por un montón de equipamiento y hoy podemos decir que estamos tocando con tecnología de última generación. Tenemos un equipo técnico de primer nivel. Todo ese conjunto de cosas hace que, nos vea quien nos vea, vaya a valorar y notar todo el trabajo que tenemos detrás: los ensayos, la composición, el sonido y lo que es un show en vivo de la banda.
Me llama la atención eso que mencionás, que también se acerca gente que no es argentina o latina. Eso se ve mucho. Supongo que también va a pasar en Berlín, porque más allá de los shows en España, tienen una fecha ahí, en un país que ya no es hispanohablante.
Sí, es la primera vez que vamos a ir. Fuimos a España, pero a otros lugares todavía no habíamos ido, así que va a ser nuestra primera vez en Alemania. Y por lo que nos cuentan los organizadores, la fecha viene muy bien. Eso quiere decir que se están vendiendo entradas, que hay gente que nos quiere ver. Yo creo que principalmente son argentinos y gente de Latinoamérica. Pero acá también pasa que vienen bandas que uno no conoce y tocan en el Teatro Flores. Y uno siempre va a ver qué onda, a querer conocer una banda nueva. Así que seguramente también habrá algunos alemanes escuchando nuestra música y viendo qué representamos. En ese momento representamos, de alguna manera, al heavy metal latinoamericano y lo llevamos a los lugares donde podemos. Ojalá que esto sirva para seguir abriendo puertas y que otras bandas también puedan transitar el mismo camino.
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Ya hablando un poco de esto, de que hace tanto tiempo que están vigentes estas canciones antiguas, me quiero meter un poco más en lo que son las canciones y el legado de Hermética. Muchas canciones de Hermética fueron escritas, como ya sabemos, hace alrededor de 35 años. Y si bien se cumplen 35 años de Ácido Argentino, hay temas como la desigualdad, el trabajo, la pobreza o la situación social que siguen apareciendo en la realidad argentina y mundial. Y lo digo también desde mi experiencia viviendo en Europa. ¿Cómo sienten hoy esa vigencia de las canciones, de ese mensaje? Capaz algunas canciones adquirieron otro significado. ¿Cómo sienten que las recibe el público hoy?
Sí, son increíbles las cosas que escribió Ricardo en ese momento. En mi caso estaba la parte musical. Así como cuando escuché Maiden o Judas Priest y nunca entendí lo que decían sus letras, el mensaje de sus canciones me llegó al corazón a través de la música y empecé a tocar este estilo musical porque escuché esa música que ellos me hicieron llegar. En el caso nuestro, creo que la música también, de alguna manera, llega. Porque cuando vos escuchás una banda, si no te gusta la parte musical, no sé si le das tanta oportunidad a lo que dice la canción. No te tenés que bancar un tema que no te gusta musicalmente solamente por lo que dice la letra. A lo mejor lo escuchás una vez y después no lo volvés a escuchar. Pero en este caso parece que las dos cosas entraron bien en mucha gente. Ricardo documentó, la idea era esa: documentar en aquel momento esas cosas feas que vivíamos y que veíamos.
Como dijo Ricardo en una declaración, la idea era que el día de mañana un pibe, 35 años después, pudiera ver entre las cosas de sus padres y encontrara un disco de Hermética, y pudiera entender cómo se vivía en aquella época, cuando su padre tenía la edad que él tiene hoy, por ejemplo 20 años.
Hace poco fue el aniversario del fallecimiento de Ricardo y me crucé nuevamente con esa declaración. La tengo muy presente.
Era eso. La idea era documentar lo mal que vivíamos en ese momento, para que el pibe del día de mañana pudiera verlo. Supuestamente, uno imaginaba que 35 años después los problemas tendrían que estar solucionados. Y lamentablemente seguimos teniendo los mismos quilombos, nosotros y en muchas partes del mundo. Y mucha gente, al escuchar la música y traducir las letras, o quienes hablan nuestro idioma y escuchan lo que dicen nuestras canciones, se sienten identificados. Y bueno, es una manera de pedir justicia.
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Vi recientemente un recital de ustedes que se hizo viral. No me acuerdo exactamente dónde fue, pero Claudio, que obviamente es quien tiene el micrófono, se manifestó en contra del gobierno actual y de las medidas que se están tomando contra los trabajadores. También sé que otros colegas de ustedes —voy a nombrar el ejemplo más conocido, que es Horcas, aunque hubo otros— estuvieron manifestándose en eventos y protestas sociales. Desde tu lugar, ¿cuál es tu posición respecto a esto? ¿Y cuál es la posición de la banda? ¿Vos acompañás a Claudio?
Sí, estamos todos en la misma. No es que estamos del lado de un partido político o de otro. Si mañana sube el peronismo y hace cagadas, nosotros también vamos a hablar de eso. Como en el caso de Ricardo, cuando habló, por ejemplo, en “Olvídalo y volverá por más”. Yo creo que todas las bandas de heavy metal, especialmente las bandas argentinas, hablan de estas cosas en sus letras. Sea el gobierno que esté, siempre hay cosas para decir.
Y sí, estamos viviendo una situación económica fea. Nosotros lo vemos con nuestros amigos, con la familia, en los shows, cuando hablás con la gente y también por lo que nos cuentan los productores. Hay bandas de este estilo y de otros estilos que antes convocaban mil personas y hoy convocan 500.
Todo coincide con el problema económico que está viviendo la gente. A todos nos gustaría ir a todos los shows, pero si no tenés para llevar un plato de comida a tu casa y tenés que gastar ese dinero en una entrada, vas a comprar comida para tu casa y vas a perder esa oportunidad de disfrutar. No porque no te guste, sino porque hay prioridades.
Saliendo un poco de este tema, hace poco también vi una entrevista que le hicieron a Claudio, donde contó que hizo un cambio en su estilo de vida, especialmente en relación con los consumos y con todo lo que implica estar de gira. Él mismo decía que siente que está mejor con la voz y demás. ¿Cómo se vio reflejado eso en la dinámica de la banda y en las presentaciones? ¿Y vos, u otro integrante del grupo, también tomaron una postura similar, quizás tratando de bajar un poco el ritmo o cambiar algunas cosas?
Yo siempre le rompí las pelotas a Claudio: “Pará con esto, pará”. Uno se va poniendo grande y dice: “Bueno, listo”. De joven te bancás muchas cosas, pero después, de grande, te tenés que cuidar un poco más. Y la verdad que sí, Claudio dejó todo eso. Nosotros también ayudamos a que no pase. Antes, este ambiente era medio jodido. A veces viene gente que se acerca, consumidores o personas con adicciones a ciertas sustancias. Y a lo mejor no lo hacen para hacerle un mal a nadie, sino porque para ellos eso está bien, lo quieren compartir y terminan haciéndole mal a otras personas.
Entonces estamos cuidando que esas cosas no pasen. Si antes venían y traían tres o cuatro vinos para que tomemos antes o después del show, tratamos de que eso no suceda. Y nos dimos cuenta, Claudio inclusive se dio cuenta, de que cambió mucho: mejoró mucho su voz, respira mejor y llega mejor al final del show.
También cambió mucho en su personalidad, porque esas cosas también te hacen cambiar. Y a veces termina pasando lo que pasó con Hermética: uno puede tomar una mala decisión porque está en otra, en otra historia. Tu cabeza está en otro lado y no podés pensar demasiado. La verdad que estamos felices de que Claudio esté bien y que esté mejor. Todos tratamos de cuidarnos para llegar de la mejor manera al último día. También tuvo mucho que ver lo que pasó con Ricardo y lo que pasó con Pato recientemente. Son personas de nuestra edad que hoy ya no están en este mundo. Y eso también te hace pensar que tenés que dejar ciertas cosas y cuidarte un poco más.
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Esto me dispara dos preguntas, pero primero voy por un lado. Ya que lo mencionaste, con la partida de tantos ídolos que estamos teniendo, no solo a nivel nacional y de gente cercana a ustedes, como fue el caso de Ricardo y Pato, sino también para toda la Argentina, como el Indio, y a nivel internacional. Hace poco se fue Cronos, de Venom, que sé que fue una influencia para vos y para Cerbero en sus comienzos. ¿Cómo sentís que todas estas ausencias van dejando a la escena? ¿Y qué lugar creés que empiezan a ocupar ustedes? Porque quizás la gente piensa: “Este ya no está, pero todavía tenemos esto”, que en este caso serían ustedes. ¿Cómo sentís que la gente va acomodando todo esto?
Nosotros llegamos a una edad en la que todo esto es parte de la vida. Obviamente, todos vamos a ir por ahí algún día. Pero es como que ya te toca más de cerca, porque vivimos una etapa fea, triste, en nuestra vida, en la que vas viendo cómo tus amigos y colegas de tu misma edad, por una cosa o por otra, van dejando este mundo.
Y seguramente el día de mañana nosotros también vamos a ser el motivo por el que van a estar hablando de nosotros. Lo importante es que lo lindo que queda es lo que uno hizo. Nosotros, cada vez que tocamos los temas de Hermética, sabemos que la gente recuerda a Ricardo, recuerda a Pato, y nosotros también los recordamos.
A veces te ponés a pensar y recordar. Si bien con Hermética tuvimos momentos muy lindos y otros no tan lindos en la última etapa, y después la separación de Hermética también tuvo momentos feos, hoy hay gente que a nosotros medio que nos bardea porque dice que tocamos canciones que grabamos nosotros, pero que no las podemos tocar. Y bueno, esas cosas tampoco te hacen sentir bien.
Pero estamos felices. Yo creo que el día que nos vayamos, va a quedar esto. De Ricardo quedaron todas esas grandes letras, y por eso siempre vamos a estar hablando de Ricardo. Siempre va a haber algo de Ricardo. Pato también dejó algo muy lindo. Cuando entró a Hermética, justamente en Ácido Argentino, le dio una vuelta de rosca a lo que veníamos haciendo.
Se nota un montón en la batería.
Claro, la banda sonó de otra manera. Además, en esa época el doble bombo era algo nuevo para nosotros. Inclusive, las canciones de ese disco sonaron de otra manera, y las canciones que Pato no grabó del primer disco también sonaban de otra manera con el doble bombo de Pato.
Yo me sentía mucho más acompañado con mis riffs, porque si hay algo que siempre quise es que la banda nunca pierda esa potencia de heavy metal que a mí me gusta. Y con la batería de Pato tuvimos una química muy particular: entre los bombos de él y los machaques míos, como le digo yo, sonaba como una sola cosa, pero con dos instrumentos tocando al mismo tiempo. Hacían que esos riffs sonaran de otra manera.
Lo bueno es eso: que uno se va, pero quedan las cosas que hizo en la vida. Y bueno, yo, si me toca irme mañana, me voy feliz, porque toda mi vida hice lo que amo. Le puse la mejor onda, todo el esfuerzo y toda la responsabilidad.
Y hoy estoy disfrutando de eso: de tocar y de que la gente pueda disfrutar de nuestra música.
Si tuvieras que pensar en la banda, ya sea Hermética, Malón, o incluso en vos mismo, y decir “este es mi legado, esto es lo que dejo”, ¿qué sería? Más allá de las canciones, los mensajes o todo lo general. ¿Hay algo puntual por lo que te gustaría que te recuerden? Puede ser cierto estilo de guitarra, cierta actitud… Si decís “yo, Tano Romano, quiero que me recuerden por esto”, ¿qué sentís que dejás?
Yo creo que me van a recordar porque dediqué toda una vida a este estilo musical. Si te ponés a pensar en la parte económica, seguramente te irías a tocar otra cosa, porque siempre nos costó muchísimo. Pero bueno, fue toda una vida haciendo las cosas con responsabilidad.
Creo que hoy, hablando de esto, los pibes jóvenes, más que nada, se dan cuenta de que, como hablábamos antes sobre los consumos, no fue lo mío. Sin tener que consumir un montón de sustancias que hacen mal, y que vemos en grandes artistas que se van temprano de este mundo por ese motivo, por haberse excedido con los consumos, yo pude disfrutarlo igual y lo sigo disfrutando.
Y creo que también se puede. Cuidándose uno, se puede llegar al mismo lugar y se pueden crear cosas. En mi caso, los chicos muchas veces me hablan de los riffs de las canciones, de cómo estaba mi mano derecha, de mi ritmo. Bueno, eso lo logré con esfuerzo y sin tener que acudir a ninguna sustancia rara. Entonces creo que se puede. Tratemos de cuidarnos y no engancharnos en eso, porque nunca terminás bien enganchándote con las drogas o con los excesos de alcohol.
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Sí, muy buen mensaje. De paso comparto algo personal: yo estoy hace casi seis meses limpio de todo, así que te banco. Es algo bueno para decir.
Hay cosas lindas. Uno vive como con los ojos cerrados y de repente los abre y se da cuenta de que hay cosas lindas. Y de grande, cuanto más vas creciendo, yo creo que más amás la vida y más amás todo. Valorás mucho más las cosas porque sabés que ya no sabés cuánto tiempo más las vas a poder disfrutar. Entonces uno valora mucho más el tiempo. Principalmente, cada minuto tenés que disfrutarlo al mango porque no sabés si ese es el último minuto que tenés para disfrutar.
Sí, tal cual. Comparto absolutamente todo lo que decís. Pero antes de cerrar completamente, me gustaría preguntarte algo que igual tocamos un poquito: ¿cómo se sienten ustedes cuando interpretan de nuevo esas canciones? ¿Hay canciones que hayan cambiado mucho en la forma en que las tocan o en cómo suenan, más allá de una cuestión tecnológica? ¿Hoy quizás tienen que buscarle la vuelta a algún arreglo, bajar algún tono o hacer algún cambio? ¿Cómo ven eso?
Y, algunas cositas pulimos, porque en aquel momento no le dábamos tanta bola a lo musical. Cada uno estaba en la suya y todos queríamos ir para adelante. Capaz uno estaba haciendo cinco notas y el otro estaba haciendo seis, y decíamos: “Pará, ¿cómo?”. En algún momento algo se cruzaba y no le dábamos tanta importancia a eso. Hoy, con la experiencia de tantos años y de tantas canciones que uno hizo, hay algunas cosas que se pulieron y hacen que todo suene mejor. También está el equipamiento que hoy tenemos. En aquella época, cuando grabamos Ácido Argentino, la verdad que no logramos el mejor sonido en el disco porque no había nada. No había equipamiento ni experiencia de cómo hacer sonar esta música. Hicimos lo que pudimos, pero lo bueno es que también quedó demostrado que a veces no tenés el mejor sonido, pero sí tenés las mejores canciones y también llegás al corazón de la gente.
Hoy tenemos esas canciones que la gente ama y tenemos un buen sonido que en aquel momento no teníamos. Entonces hoy las canciones suenan increíblemente bien y la gente puede disfrutar de cosas que antes no. Antes se cruzaban los instrumentos o ibas a un show en vivo y era más una bola de ruido que otra cosa. Hoy la tecnología avanzó. Tocamos y al otro día, o esa misma noche, la gente ya está subiendo imágenes y videos del show. Y en los comentarios todos coinciden en que la banda está sonando muy bien, qué buen espectáculo, qué buenas luces, qué bien que tocaron, qué bien está Claudio. Hoy no podés chamuyar: lo que hacés, la gente lo ve. Y así como mañana pueden decir “qué bueno que estuvo”, también pueden decir “che, loco, sonó re mal, no se entendió nada, el Tano estaba arruinado”. Pero no pasa eso, pasa lo otro. La gente hoy está disfrutando de un buen espectáculo y un buen sonido, y eso es lo que siempre quisimos y lo que queremos: que la gente escuche nuestras canciones como tienen que ser y que escuche cada nota que uno toca. No que a lo mejor te mates tocando un riff para que suene bien y no pifiar una nota, y después del otro lado no se entienda nada de lo que estás haciendo.
Entonces te mataste y nadie disfrutó. Hoy disfrutan de todas esas cosas, y nosotros también. Y nosotros también tenemos que estar bien pilas porque sabemos que lo que estás haciendo, si te mandás una pifia, lo escuchó todo el lugar donde estás tocando.
Y ahora termina en Instagram y perdiste.
Claro, por eso termina en todos lados. Pero bueno, está buena esta comunicación.
El otro día escuché a alguien que estaba haciendo una entrevista y hablaba de cómo antes eran los sellos discográficos, que era otra cosa. La verdad que yo, en la época de Cerbero, antes de Hermética, nunca pude grabar un disco porque un sello discográfico nunca me iba a dar cabida. Sin embargo, hoy una banda nueva que se arma graba su disco. Los pibes la tienen re clara: se bajan unos programitas, consiguen unas plaquitas, graban algo digno y lo suben a todas las plataformas, y desde cualquier parte del mundo pueden escuchar esa música.
Antes, si vos no tenías una compañía discográfica que te grabara un disco y te lo bancabas vos, no llegabas a ningún lado. Tenías que agarrar un casete y dárselo a alguien que viajaba para que se lo lleve y se lo haga escuchar a alguien. Entonces yo creo que esto a nosotros nos benefició, a los músicos que queremos que nuestra música la escuche todo el mundo. Creo que nos benefició por estas nuevas tecnologías, las redes y todas las plataformas que hoy existen.
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Pero ya que salió el tema, te hago una pregunta que no tenía agendada. ¿No creés que también antes, a ver, la música que se vendía… Yo quería escuchar el disco, iba y lo compraba. Hoy lo tengo todo en internet, tengo que pagar casi nada o directamente no lo pago. ¿No sentís que capaz eso también afecta económicamente un poco a las bandas?
Sí, afecta. Pero bueno, antes una banda nueva, ¿a quién le vendías un disco? No se lo vendías a nadie. Entonces no te conocían. Tocabas y no iban a verte porque nadie sabía qué hacías.
Hoy, si vos escuchás una banda, a veces te suben esos reels y te aparece una banda que está tocando, o esos programas de talentos que hay, donde escuchás a alguien. A mí me pasa, a veces me quedo colgado ahí. Algunos chicos que van y cantan, se cantan todo.
Y entonces decís: “Mañana viene uno, una banda de esas que vi, estos pibes sonaban bien”, y vas a ir a verla. De otra manera era muy, pero muy difícil llegar. No llegabas a nadie. Tocabas y no llegabas a nadie, solamente a los que te iban a ver, y después eso corría la bola.
Por eso a Hermética también le costó mucho tiempo llegar a tanta gente. Nosotros tocábamos 60 veces por año, íbamos y llevábamos nuestra música. No hacía falta que alguien viajara para decir: “Tomá, llevate un casete”. Íbamos nosotros y tocábamos. Pero bueno, hoy no sé si la gente o las bandas tienen esa posibilidad de ir a tocar por todos lados, más que nada también por lo económico que hablábamos antes.
Tengo una pregunta medio imaginaria, ¿no? Salgámonos un poco de la realidad. Si pudieras agarrar Ácido Argentino, por ejemplo, u otro disco de cualquiera de las etapas de tu carrera, y decir: “Che, bueno, con este disco puedo hacer cualquier cosa”, ya sea una película, un cómic, un videojuego… ¿Qué te gustaría hacer con algo así?
Está buena esa pregunta. Me gustaría hacer algo que todavía está en tratativas y que nunca hicimos, pero que queremos hacer en algún momento. Ojalá que podamos y que la vida nos dé esa posibilidad: principalmente me gustaría grabar el disco de Cerbero que nunca grabamos en aquella época.
Con Willy seguimos viéndonos, somos hermanos, más que amigos. Nos conocemos de toda la vida. Nuestra primera banda junto con Willy, con Carlos Cuadrado, que éramos Cerbero, el bajista de La H No Murió, de Malón, con Willy Caballero, fue nuestra primera banda. Primero me gustaría eso, grabarlo. Ojalá que podamos hacerlo.
Siempre que nos juntamos decimos: “Mirá”. Justamente ahora, dentro de un par de horas, tenía una entrevista con Willy. Me dijeron para hacer una nota y charlar de Cerbero, así que vamos a estar hablando de eso.
Me gustaría porque la verdad que están buenas las canciones. Hoy pasó tanto tiempo y, si las grabamos con el sonido que tenemos actualmente, con la tecnología y con todos los equipos que tenemos, son canciones que tranquilamente podrían haber sido canciones de Hermética, de Malón o de cualquiera de las bandas en las que estuve después de Cerbero. Son canciones que pueden sonar muy actuales musicalmente.
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Y después, con respecto a lo demás, no sé. La verdad que yo no veo cómics y todas esas cosas. Mi vida pasó por la música. Yo me pongo a tocar y quiero componer.
Cuando me pongo a zapar, hoy hay muchas maneras de hacerlo. Antes viajaba en el bondi y los ruidos del bondi, que estaba todo destartalado, capaz que por momentos me parecían una batería, y en mi cabeza estaba zapando mientras llegaba a mi laburo.
Hoy tenés la posibilidad de ponerte una batería en YouTube, que es lo que hago: baterías de heavy metal a distintas velocidades. Tengo armados unos chorizos de dos horas, con pequeñas partes de batería de 40 segundos, de un minuto, de dos minutos, todas pegadas una atrás de la otra. Le pongo play, enchufo mi viola y me pongo a tocar, a zapar, sin saber qué va a pasar. Porque uno está tocando con una batería a buena velocidad y, de repente, la que sigue bajó totalmente a algo pesado, y tenés que improvisar en ese momento.
Y disfruto de esas cosas, de ponerme a zapar, a tocar. De todo eso que grabo, por momentos salen cosas que están buenísimas y quedan grabadas. Después aparece otra batería que te lleva a otro lado. Y eso, si no lo hubiese grabado, quedaba solamente en ese lindo momento que disfruté. Ahora, como lo grabo, tengo un montón de cosas ahí. Es más, el último disco de Malón lo grabamos con carpetas que yo tenía grabadas durante la pandemia. Eran horas de grabación que nos pusimos a escuchar y dijimos: “Qué bueno que está eso, esa parte qué buena”. Y así empezamos a seleccionar.
Y ahora, después de ese disco, pasó un montón de tiempo, así que tengo un montón de otras cosas para futuros discos. Disfruto de esas cosas. No tanto de otras. La tecnología me encanta, pero también me cuesta mucho pilotearla. Antes tenía, por ejemplo, cuatro bafles Mesa/Boogie y un cabezal en la espalda cada vez que tocábamos. Hoy toco con un pedacito así que tiene, no los cuatro Mesa/Boogie, sino cuatro Mesa/Boogie, 16 Marshall y todos los equipos que te puedas imaginar. Y de ahí sale mi sonido para la gente y para mi oído también.
Y bueno, disfruto de eso: de poder tener un buen audio y de jugar con esas baterías.
Gracias, Tano. Me encantaría hablar mil horas más. Los voy a ver en Madrid y, si se puede, espero poder encontrarme con ustedes para charlar un rato. Este viaje desde Copenhague para allá es un placer. Soy fan de toda la vida, estuve en la vuelta de Malón, estuve en La H y en todas. Así que fue un placer hacer esta nota con vos, la disfruté un montón y espero que vos también.
Dale, nos vemos allá y seguimos charlando todo lo que vos quieras.











