


Catafalque es una banda británica de doom/drone metal con un fuerte componente industrial. Está conformada por Dan Dolby (bajo), Michael Sheperd (batería), Thomas Ott (guitarra y noise) y Frenchie (voz y noise). El lanzamiento estuvo a cargo del sello Aural Music. A modo de referencias, la propuesta artística puede resultar muy atractiva para seguidores de Khanate (de hecho, la masterización fue realizada por Alan Plotkin), The Body, Godflesh, Fvnerals, Primitive Man, etc.
El álbum está inspirado en un espíritu maligno del folklore judío que le da nombre a la obra. Se dice que es el alma errante de un muerto que tuvo una vida de moral cuestionable y necesita poseer el cuerpo de alguien débil para tratar de lograr salir de este mundo, donde quedó atrapado por algún motivo, y alcanzar su destino final, cualquiera sea el que desee (el paraíso o el infierno). Este mito se articula en el disco de Catafalque con las famosas etapas de la posesión demoníaca, que son los títulos de los cuatro tracks, si bien existen varias versiones de las mismas, algunas planteando que son tres y otras postulando fases diferentes. El arte de tapa remite a una famosa caja (gabinete para vinos) supuestamente maldita por un Dybbuk y que habría causado muchas desgracias a sus dueños por mucho tiempo, hasta ser subastada en este siglo y pasar a formar parte del patrimonio de la cultura popular paranormal.
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La manifestación es la primera etapa, la menos nombrada en las descripciones disponibles sobre la actividad demoníaca. Pensando en un Dybbuk, podríamos especular con que se trata del momento en que el alma en pena selecciona a quien será su huésped: una persona con cierta fragilidad de carácter, malvada, o atormentada por traumas. Tras ser elegida, empiezan los primeros fenómenos sutiles. En concordancia, “Manifestation” es un track corto, introductorio, eminentemente atmosférico y ominoso, en el que predominan los ruidos generados por sintetizadores.
Luego, sigue “Infestation”, una fase más profusamente estudiada, bien descripta, junto a las dos siguientes, por los personajes de Ed y Lorraine Warren en la película The Conjuring/The Warren Files (2013). En este punto, el espíritu empieza a dar diversas señales de su presencia merodeando a quien será la víctima. El entorno se torna amenazante. Musicalmente, el track ya tiene otro despliegue instrumental, sobre todo de la percusión. La guitarra y el bajo también se imponen con ímpetu atemorizante. Una voz femenina de rasgos misteriosos completa un escenario sonoro casi ritual, hasta que irrumpen los alaridos terroríficos del cantante, que se van intercalando con el sacrílego trasfondo coral creado por la superposición de líneas proferidas por Tanya Byrne.
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“Oppression” es mi canción favorita. En el canto encuentro reminiscencias de Amenra, tras un inicio en la veta más ruidosa, acompañando un recitado. Catafalque tiene mucho de funeral doom, hay que decirlo. El riff de este track sigue esa tradición: repetitivo, denso, tan agresivo como melancólico, en una amalgama perfecta de bronca y desesperación. Nos hallamos en la fase en la que la entidad malévola atormenta directamente a su víctima, ya de por sí vulnerable. La ataca físicamente, le causa pesadillas, ansiedad, tristeza, visiones horrorosas, para terminar de quebrarla anímicamente.
En “Possession” se completa el dramático proceso, la condena, la perdición, a menos que se lleve a cabo un exorcismo. Después de un principio bastante textural, se retoma una senda similar a la precedente, aunque con una guitarra de estilo más old school dentro del doom metal y una voz que suena psicótica. Así, lentamente, termina un excelente disco que nos ofrece una dosis justa de terror, suficiente para la catarsis.


A sus 60 años, el líder de la banda Rammstein Till Lindemann ha tomado como proyecto realizar un álbum solista. Si bien son conocidos los rumores que corren desde hace tiempo sobre el alejamiento de Till Lindemann con sus compañeros de banda, todo esto no indica la disolución del reconocido grupo de metal industrial. Sino más bien un momento de experimentación que no había podido tener para Rammstein.
El álbum Zunge tiene una serie de elementos demasiado familiares, esto debido a que es notoria la fórmula que ya se ha usado muchas veces en otras canciones de la banda. Existen muchas diferencias con las que Till se ha atrevido a trabajar en esta ocasión, pero aun así es difícil desglosarlo de su original agrupación alemana.
La primera canción, que es la que da nombre al disco, es sencilla y suave, esto no la hace aburrida, pero como ya mencionamos es un experimento, le sigue con una evolución más marcada “Sport frei!”, esto en cuanto a los arreglos instrumentales, denota una diferencia, aunque leve, la euforia que produce por momentos es una seguridad de que esta canción es un acierto en su carrera, y un refrescante sonido para los seguidores de este hombre.
Si tuviera que dar un resumen un tanto cruel, diría que ha experimentado más con sonidos de otras décadas, sintetizadores, y en cuanto a la lírica, no es reprochable ni admirable ni distinto. A lo largo del álbum, las canciones varían en polifacéticas protestas, y algún que otro pensamiento filosófico de profundidad del artista. Personalmente se me dificulta ser imparcial respecto a Till Lindemann, ya que ha errado el camino y es muy feo! Sin embargo, este nuevo proyecto no es malo. Es de hecho un buen producto que a los fans les va a encantar, a menos que esperen algo realmente nuevo, no es el caso.


Los madrileños Rabia Pérez cierran este 2023 con su nuevo trabajo, un EP de seis canciones que lleva por título Premonición y supone el estreno en Art Gates Récords de la banda comandada por la vocalista Fátima Pérez y muy bien acompañada por Paris Lakryma a la batería, Gabriel Peñasco a la guitarra, Toni Chozas al bajo y Víctor Guerrero a la segunda guitarra.
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Y que podemos encontrarnos en este nuevo y flamante lanzamiento de la banda, pues una combinación letal y explosiva del metalcore más pesado con pinceladas de groove y algún guiño al thrash core moderno.
El disco comienza a toda pastilla con “Los Elegidos”, una auténtica bomba sonora con riffs pesadísimos y una Fátima que brilla en las voces agresivas pero tiene la suficiente personalidad como para destacar en las voces limpias, un poco en la línea de compañeras como Lena Scissorhands o en el caso nacional Estefanía Aledo de Arise, sabiendo ejecutar con solvencia y peso esa dualidad vocal y comenzando el disco a lo grande.
“Premonición”, fue el primer single del disco, con lo cual muchos ya la conoceréis, pero para los que no, es una auténtica patada en la cara, con una combinación muy acertada de metal moderno con ciertos toques de groove, los screams de Fátima al más puro estilo Vicky de The Agonist son una pasada y la base te podría recordar a bandas como Trivium, dando como resultado un gran single y una muy buena forma de dar a conocer este nuevo disco.
El solo de guitarra a lo Killswitch Engage es brutal y le pone la guinda a uno de los temas más destacados del mes pasado.
“Portales”, comienza con una Fátima sorprendente marcándose unos versos rapeados y combinados con unos screams muy originales, salvando las distancias, te podría transportar la figura de Otep Shamaya de Otep pero con esas melodías tan características de la vocalista madrileña.
El estribillo es otro de los momentos álgidos del EP y es digno de cantar a pleno pulmón en directo, el bajo de Toni tiene una presencia muy marcada y las guitaras afiladas como cuchillos vuelven a brillar en este tema junto a la voz de Fati.
El groove se hace presente en “Fénix”, un corte pesado, intenso y que no te da un respiro, siendo quizás la mejor canción del disco o al menos una de las dos mejores, creo que entre las bandas actuales estos chicos pueden hacerse un nombre propio ya que no son metalcore, ni melodeath, ni groove metal, ni nu metal, sin embargo pueden gustar a cualquier seguidor de estos subgéneros o a alguien que le guste todos estos ya mencionados.
El break del final a lo Machine Head es imponente y la voz estridente de Fati nos deja un último alarido espectacular.
Para “Otelo”, las guitarras dan el puntapié inicial y sorprende como Fati comienza de forma melódica, para enseguida alcanzar unos screams muy agudos combinados con unos fraseos melódicos muy modernos.
Lo bueno de esta pieza es que su estilo difiere un poquito con las canciones anteriores y oxigena al álbum dándole algún punto extra al resultado final.
El cambio de ritmo a lo Jinjer puede sorprender al oyente y con un par de escuchar más acabar conquistándolo.
El disco se cierra con “El Martillo de las Brujas” (con una clara alusión al “Malleus Maleficarum” de Heinrich Kramer, considerado una de las obras más oscuras, controvertidas, interesantes y hasta peligrosas de la historia), tema que fue escogido como segundo single y escuchándolo podemos comprender el porque ya que es una pieza absolutamente arrolladora narrando con crudeza la historia de las primeras brujas, condenadas a morir por su condición y contadas con una base rítmica brutal al estilo de bandas como Lamb of God y una Fátima arrolladora y muy agresiva dándole aún más sentido a la historia que están contando a través de esta pieza.
A pesar de contar con solo seis canciones, Rabia Peréz cierran el año con broche de oro y uno de los discos nacionales de la temporada, breve pero muy intenso y arrollador, que si disfrutas del metal bien pesado y moderno, ya deberías poner en tu playlist porque el año que viene estos chicos arrasarán con todo y habiendo analizado este disco, se lo tienen más que merecido.
Etiquetas: Art Gates Records, Groove Metal, Metalcore, Rabia Perez


Los barceloneses Astray Valley vuelven este año con su nuevo y flamante disco Midnight Sun, para demostrar porque son una de las bandas más destacadas del panorama nacional dentro del metal contemporáneo.
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En este estreno discográfico con Art Gates Records, la banda liderada por Clau Violette ha plasmado de forma más que notable el sonido que los caracteriza y el resultado final convierte a este disco en uno de los más destacados del año a nivel nacional.
El disco comienza a toda máquina con “Darkest Times”, con una Clau desafiante susurrando los primeros versos de la canción para ir cogiendo fuerza gracias a unos guturales muy bien ejecutados para combinarlos con un estribillo melódico que se acompaña de unas guitarras afiladas que redondean un comienzo inmejorable para el disco.
“Neon Misery” en la siguiente y presenta un toque algo más ligero que la anterior, pero con unos arreglos de viento muy bonitos y con Clau cuya aterciopelada voz melódica te atrapa tal y como sucedía con Cristina Scabbia de Lacuna Coil, este es un corte mucho más moderno, oscuro pero que puede abrirles algunas puertas a gente que quizás no está tan habituada al metal más pesado.
La siguiente ya la conocemos y es uno de los mejores temas del disco, hablamos por supuesto de “Your Skin”, un explosivo corte de metal moderno con toques de metalcore o groove a lo Infected Rain, pero con la suficiente personalidad como para que esto sea una mera referencia.
El estribillo es simplemente una delicia, con Clau demostrando la calidad vocal que tiene y la amplitud de registro que puede plasmar en una misma canción.
Las guitarras de Joan y Adria destacan especialmente y le dan ese toque técnico al tema que seguro sonará de muerte en directo.
Creo que todos estaremos de acuerdo en lo acertado que fue “Pray For The Devil” como primer adelanto del disco ya que es un tema que engancha a la primera y cuyo estribillo se te quedará en la memoria desde el segundo uno en el que lo escuches.
No hay mucho que decir, Astray Valley se empiezan a posicionar como la banda líder de su escena y junto a compañeros como Bloodhunter, Death & Legacy , Ancient Settlers o A Dark Reborn, empiezan a crear un circuito de bandas donde la mujer tiene el protagonismo que se merece demostrando que no tiene absolutamente nada que envidiar a bandas masculinas.
Los screams de Clau son una maravilla y están mejor trabajados que nunca y eso se ve reflejado en esta canción que ya es uno de los “Hits” metaleros nacionales de 2023.
“The Hunger”, pone la nota melódica al disco con un ritmo frenético y pegadizo, con el bajo de Alex Abano marcando el tempo y podemos ver otro de los recursos vocales de Clau, mucho más melódica quizás como sucede con Mixi de Stitched Up Heart o Courtney de Spiritbox, esta chica tiene la capacidad y la inteligencia de saber que técnica vocal aplicar según la canción y el estilo que le toque interpretar.
Por el contrario “The Storm”, recupera la garra del groove y presenta un clima mucho más intenso, pero que le otorga al disco esa diversidad musical que te mantiene atrapado en el mismo durante todo su minutaje.
Si te gustan bandas como Fallcie o Jinjer, no deberías dejar pasar un tema como este, seguro que te acaban sorprendiendo.
Sin duda uno de los temas más completos y variados del disco, donde si pierdes la concentración, seguro habrá algún detalle que no puedas captar.
Se acerca el final del disco, pero no sin antes dejarnos dos últimas dianas: La primera de ellas es “Days are Fading”, cuyo comienzo electrónico y melancólico oxigena al disco entre tanta distorsión y sonidos muy cañeros.
En esta podemos deleitarnos con la destreza vocal de Clau, pero llevada al terreno más melódico al más puro estilo Amy Lee o Maja de Forever Still, esta es una de las piezas que más puntos tiene para sonar aún más potente en directo y que no me sorprendería si la eligiesen como un futuro tercer single.
Para cerrar el álbum, Astray Valley nos dejan “When The Sun Goes Down”, que sigue la línea musical del disco con una potente base rítmica entre bajo y batería, unas guitarras frenéticas y una Clau de nuevo dejándose la garganta en sus screams incendiarios que te dejarán noqueado antes de que puedas notarlo, pero cuyo estribillo melódico podría revivirte ya que escucharla cantar de manera melódica es una caricia al oído del oyente.
El corte es como una montaña rusa que va cambiando los tonos y pone el broche de oro al álbum, el cual pese a contar con ocho canciones, es suficiente para demostrar que Astray Valley tienen todo para ser una de las bandas referentes de la escena nacional under en los próximos años, si no lo empiezan a ser ya.
Había que dar un golpe de efecto sobre la mesa y Astray Valley lo han dado con este nuevo disco, el cual es el mejor de la banda hasta el momento y lo mejor es que su techo está muy lejos de ser alcanzado, así que habrá que estar muy atentos al siguiente paso en la carrera de la banda, porque este ya es un paso de gigantes.
Etiquetas: Art Gates Records, Astray Valley, Melodic Metalcore, Metal Alternativo, Midnight Sun


Uno de los regalos que no pueden faltar en las navidades, son los villancicos, pero no con la voz de tus vecinos insoportables, ni los desentonados gritos que intentan causar ternura de los niñitos que te rompen los cristales con sus tonos agudos. El obsequio esperado por los amantes del metal siempre será la voz de la sirena Tarja Turunen y en este año 2023 nos prepara para las vísperas navideñas, una selección de las mejores canciones de la época, volcadas al género sinfónico.
Dark Christmas es el nuevo álbum de la cantante más famosa de Finlandia. A casi 20 años de haberse hecho a un lado del proyecto Nightwish, la soprano más amada en el mundo del metal ha demostrado paso a paso que tiene un control total para sobrellevar cualquier problema que surja o intente intervenir en su carrera. Sin temor a las opiniones ajenas, ni a las especulaciones de quienes quitaron sus apuestas por ella, se ha tomado el atrevimiento, una vez mas de crear junto a su equipo.
Esta nueva propuesta de reversionar villancicos cuenta con un total de doce canciones clásicas, que todos hemos cantado alguna vez, sea por gusto, por obligación o por lo que sea, esperando a Santa Claus. La oscuridad, lo sinfónico, el estilo gótico tiene que hacerse presente durante la cena de navidad. Y esta armonía se encuentra perfectamente equilibrada en cada una de las canciones que Tarja nos brinda.
Clásicos como “All I Want For Christmas Is You”, “Jingle Bells”, “Frosty The Snowman”, entre otros, han logrado esta atemorizante e inquietante tonalidad oscura en canciones que representan lo empalagoso de la navidad, sin dejar de tener la esencia cálida y nostálgica que a muchos les presenta esta temporada del año. Los ambientes sonoros que pintan las canciones pasan de lo tenebroso a lo conmovedor de una forma especial, con órganos y teclados lentos que a momentos junto a las percusiones se aceleran paulatinamente, en mas de una canción tenemos presente las voces de los mas pequeños acorde al mandato de Tarja, sin salirse de la línea.


In This Moment, la banda que lidera la talentosa y atractiva Maria Brink está de regreso con su octavo disco de estudio Godmode, donde siguen la línea musical marcada desde hace unos años atrás y donde creemos se han encontrado como banda.
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A lo largo de estas diez nuevas composiciones, Maria Brink y los suyos siguen en esa línea que vienen ofreciendo desde su notable Black Widow, ya más adentrados en el metal moderno con toques industriales y de nu metal y dejando un poco atrás el sonido metalcore de su explosivo debut Beautiful Tragedy de 2007.
En el disco siguen predominando esas guitarras afiladas que se fusionan con la sensualidad y teatralidad que desprende Maria por medio de su voz y habiéndolo escuchado en más de una oportunidad, puedo afirmar que supera ampliamente a lo ofrecido en su disco anterior (Mother) ya que no se alarga demasiado como aquel trabajo.
El corte que da título al disco no ofrece el mejor de los comienzos ya que los trucos usados en esta pieza ya los hemos escuchado con anterioridad en discos como Ritual, con lo cual no es el tema que más destaca para empezar.
El disco abre fuego con “The Purge”, un tema que ya conocíamos y que fue de lo primero que pudimos escuchar del disco, el tema recuerda mucho a la época de “Blood” con esos susurros vocales de Maria y una base a medio camino entre NIN, el Manson de Mechanical Animals e incluso guiños a Motionless in White, con quienes guardan cierto paralelismo en algunos pasajes musicales de este disco.
La sorpresa llega bien pronto ya que ITM se atreven con “Army of Me”, si amigos, el clásico de la carismática y controvertida Björk, ahora metalizado en la voz de Maria Brink y lo cierto es que pese al “shock” inicial que uno pueda experimentar, la versión es impecable, sexy, oscura, alternativa y con una Maria muy acertada a las voces y no intentando ser un calco de la versión original, desde luego uno de los puntos altos dentro del disco.
Pero si creías haberlo escuchado todo, espera a los primeros segundos de “Sacrifice”, un corte muy electrónico a lo NIN con esa intensidad nerviosa que te mantiene atrapado y que sin duda está hecha para el directo y es más podría estar firmada por la mismísima Poppy, sin duda un giro musical curioso para ITM pero que han sabido resolver con nota.
En el caso de “Skyburner”, podemos percibir ciertos ecos de Muse, pero pasados por el filtro industrial y alternativo propios de ITM, una suerte de medio tiempo pesado que puede ser muy interesante de escuchar en directo y al que Maria Brink le da ese toque teatral tétrico que tan bien interpreta desde hace unos años.
Para “Sanctify Me”, nos vuelven a trasladar unos años atrás ya que el corte presenta esa dualidad sonora que tenían canciones como “Blood” o “Whore”, comenzando de forma lenta pero tensa con un riff pesadísimo a lo Korn y una Maria Brink en plan “Femme Fatale” con unos guturales infernales y un tono susurrante muy sensual, para luego modificar un poquito el tono hacia el estribillo y convertir esta pieza en una de las más destacadas del disco.
Mucho más alternativa es “Everything Starts and Ends With You”, oxigenando un poquito el disco entre tanto sonido parecido, quizás esta podría haber encajado en su disco anterior ya que es mejor que alguna de las canciones de aquel trabajo.
Pero el mejor momento y quizás el que todos esperábamos llega de la mano de “Damaged” el espectacular dueto entre Maria Brink y Spencer Charnas, vocalista de Ice Nine Kills, aquí si se alinean los astros y ambos artistas encajan a la perfección convirtiendo la canción en un duelo de voces donde la sensualidad de ella se compenetra con la impresionante voz melódica de Spencer y crean una especie de atmósfera alternativa entre los dos que concluye con un scream final de Maria y unos coros melódicos de Spencer simplemente fantásticos.
El disco se cierra, aunque no de la manera más redonda posible ya que las dos últimas piezas (“Fate Bringer” y la melancólica “I Would Die For You”), no aportan grandes puntos al resultado final, aunque la segunda destaca más entre las dos y de haber estado un par de canciones más arriba en el tracklist final hubiera ganado más puntos.
In This Moment, siguen siendo una de las mejores bandas alternativas de este siglo, de eso no tengo dudas, lo que me pregunto es cuánto tiempo más les será efectiva esta fórmula ya que por mucho que este disco supere a su anterior trabajo, no alcanza para colarse en el podio de lo mejor que han grabado en su carrera, aun así, Maria Brink y los suyos siguen aprobando con nota cada disco que editan y eso es muy importante como para dejarlos escapar.
Etiquetas: Estados Unidos, In this moment, Metal Moderno, Metalcore


Los canadienses Spiritbox son una de las bandas más destacadas de la actualidad, de eso no tenemos duda ni hay debate, su explosivo debut Eternal Blue (tras dos Ep¡’s previos) fue un soplo de aire fresco a la escena metalcore o alternativa de la actualidad y eso, sumado a la imponente capacidad vocal de Courtney LaPlante han hecho de esta banda de lo mejorcito surgido en los últimos años.
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Ahora los chicos editan su nuevo EP para calmar las ansias de sus seguidores, que tras dos años sin música nueva estaban deseosos de escuchar las nuevas composiciones de Courtney y los suyos.
Y lo cierto es que escuchando estas seis piezas de la banda, poco se les puede rebatir ya que continúan la senda de su debut con esa mezcla de metal moderno, melodías angelicales de Courtney combinadas con unos guturales que ponen la piel de gallina a más de uno y unos arreglos impecables que completan cada una de las canciones y le aportan ese toque épico que la banda pretende ofrecer a su sonido y desmarcarse de otros compañeros de profesión como Architects, Infected Rain, Jinjer o Northlane, por citar algunos nombres propios de la escena.
El disco se abre con “Cellar Door”, donde vemos la cara más agresiva de la banda y a una Courtney desatada con el tono gutural y donde apenas hay respiro, las guitarras afiladas la acompañan y este es un tema que nos recuerda a la época de Iwrestledabearonce (La ex-banda de la cantante), con un ritmo frenético y que si te gustan bandas como Jinjer sabrás apreciarlo.
Por el contrario, en “Jaded”, podemos apreciar esa dualidad que caracteriza a Spiritbox con un comienzo mucho más melódico, atmosférico y que te envuelve con la aterciopelada voz de Courtney, pero acompañado por una base rítmica pesada y moderna. Las partes cantadas son una auténtica delicia para el oyente hasta que ella pone la nota gutural y empieza esa montaña rusa sonora que se mantendrá a lo largo del álbum.
Para “Too Close / Too Late”, la banda repite un poco la fórmula de su álbum debut, con un comienzo más alternativo y una Courtney que sigue demostrando porque es una de las mejores vocalistas de su generación y un espejo para bandas contemporáneas.
Pero no confundamos que este sea un corte más alternativo, no quiere decir que baje la intensidad, para nada la voz de esta chica siempre te noquea con la capacidad para plasmar esa delicadeza que los temas requieren y darle la personalidad justa para destacar dentro del disco.
En “Angel Eyes”, volvemos como al inicio del disco a ver la cara más cañera de la banda con Courtney demostrando lo bien que domina el tono gutural y lo bien que lo ejecuta cuando la canción lo pide como es este el caso, con un comienzo a lo Sleep Token y Architects pero con la vocalista desmarcándose y llenando de energía al corte.
Para “The Void”, el corte navega en una línea parecida a la del disco debut y podría decirse que es el eslabón perdido entre aquel disco y un corte como “Too Close / Too Late”, siendo quizás la canción menos destacada del disco, pero que igualmente suma algún punto extra al resultado final.
El EP se cierra con “Ultraviolet”, un corte mucho más intimista y alternativo, pero con una calidad superior al tema anterior, Courtney despliega sensualidad a través de su voz y te invita a volar y sumergirte en la canción desde que pulsas play.
Creo que Spiritbox han vuelto a demostrar porque su impacto ha sido tan notable dentro de la escena alternativa y aunque nos hubiese gustado un disco completo, poco más se le puede agregar a uno de los trabajos más destacados del año, Courtney y Spiritbox siguen escalando posiciones y van camino a lo más alto ¿Cuál será su techo? solo el tiempo lo dirá…De momento han vuelto a dar en la diana y miran a sus “rivales” con una distancia cada vez más amplia.
Etiquetas: Metal Alternativo, Metalcore, Metalcore Melodico, New EP 2023, Rise Records, Spiritbox

Texto: Gastón Coco
Desde Sri Lanka nos llega este tercer álbum de la banda de black metal caótico con tintes de DSBM, Dhishti siendo el término cingalés para la posesión demoníaca.
El mismo lleva por nombre Life Is Suffering, presenta un total de 7 cortes en poco más de 45 minutos, en el cual algunos de los tracks rondan los 8 minutos de duración.
En su primer track que obra de intro Kannalaua, escuchamos sonidos en modo ritualista y va dando paso al tema Maranashruti donde la voz se mezcla en un canto siniestro y oculto en el antiguo idioma sinhalano.
Llega el turno para el 3er track del LP, el mismo se titula Sooryawansha Kala Sajhayana y en él dan parte a un tema rabioso, donde el DSBM hace presente con sus gritos tortuosos, de lamentos, con la velocidad de las guitarras filosas, hasta encontrar la calma promediando la canción, el sonido de unos tambores tribales e hipnóticos dan al oyente una sensación de desesperación.
El tono de las guitarras tienen una calidad de sonido trve black metal noruego, potente y crudo aunque con buena producción, los riffs son en su mayoría repetitivos.
La 4ta canción que dá nombre al disco, contiene varios pasajes sonoros, melodías introspectivas, intensas, con la melancolía del depressive pero a su vez con mucho caos, la voz de Jayakody bien chillona, con cierta influencia al mejor estilo Emperor.
Continuamos con dos bombazos Neecha Paapa y Akshidhara donde podemos oír guitarras en torno al más violento black metal pero a su vez una melancolía fría que nos hiela la sangre y nos produce ese sufrimiento que el género nos puede dar.
Para el cierre del disco nos encontramos con Marudepawilla donde escuchamos uno de los riffs más notables, esta es una pista bastante melódica en comparación con lo que ofrece el resto del disco, y en lugar de un enfoque atmosférico, nos recuerda más a algo en la línea de los primeros Burzum o Satyricon
Como conclusión podemos indicar que es un muy buen álbum, con excelente ejecución de todos los instrumentos, muy buenas voz, como detalle particular podes afirmar que las líricas fueron compuestas en una forma antigua del idioma nativo y traducirlo le quitaría originalidad y autenticidad.


Reseñar una obra tan monumental es un gran desafío, pero vale la pena. Whalesong es un colectivo experimental polaco iniciado en 2009 y liderado desde entonces por Michał Kiełbasa, instrumentista, compositor y productor que, entre otras cosas, se desempeña como técnico de guitarra para Mayhem, Mgła y Watain. Su proyecto siempre ha desafiado la categorización, creando una música que incorpora elementos de metal industrial, black, doom, noise rock, neofolk, post-rock y jazz, en una combinación catalizada por una actitud constantemente vanguardista. Esto se expresa, no solamente en la composición, sino también en la instrumentación, que trasciende lo convencional en la música rock, e incluye mucha percusión, también con objetos a la usanza de Einstürzende Neubauten. Otras referencias que pueden mencionarse son Swans, Glenn Branca, John Zorn, Jason Köhnen, Caspar Brötzmann (estos cuatro con sus diversas agrupaciones), The Body, Imperial Triumphant, etc. La grabación, mezcla y masterización también estuvo a cargo del mismo Kiełbasa, así como la dirección artística en general. La formación de Whalesong para este trabajo fue: Michał Kiełbasa (voz, guitarra, guitarra lapsteel, bajo, dulcimer, campanas tubulares, vibráfono, mellotrón, lira, theremín, gong, violín, cítara, percusión y objetos), Piotr Dziemski (guitarra), Grzegorz Zawadzki (batería y percusión) y Elise Aranguren (voz), a quienes se sumaron nueve invitados.
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“Leaving A Dream” es el tercer álbum de Whalesong y, sin dudas, el más ambicioso, con una duración de dos horas y diez minutos, en formato doble CD, y una impactante cantidad de célebres artistas colaboradores. Este ímpetu se expresa también en la diversidad que se despliega en los tracks. “Enter”, haciendo honor a su título, funciona como una oscura introducción mediante el uso de múltiples efectos. “Forgive”, con su intenso minimalismo, suena a una versión heavy de The Velvet Underground, con influencias de Gothic Americana. A continuación, “Believe Us” extiende una veta similar, aunque con una base de bajo más prominente y aires tendientes al post-punk. Llega el track homónimo al álbum, orientado hacia el noir jazz, con un saxo y pianos sobresalientes, y canto femenino. Cabe señalar que, en este trabajo, los invitados a cargo del piano fueron Steve Blanco, de Imperial Triumphant, y Miro Snejdr, mientras del saxo se ocupó Aleksander Papierz. Otro instrumento de viento que aparece a lo largo del álbum es el cuerno francés tocado por Paweł Pełka.
“Here I Am” tiene un estilo serialista y vocalmente declamatorio, de tendencia nuevamente post-punk, al estilo Swans, por no decir Bauhaus, y “We Have Never Really Lived” resuena bastante a lo hecho por el colectivo Crippled Black Phoenix, sobre todo en su último disco. Se trata de un himno existencialista de cualidades hipnóticas con un gran aporte de la voz femenina y coros de Dancing Deadlips. Irónicamente, le sigue “Hope”, donde resalta un sutil vibráfono ejecutado por Tomasz Herisz, en un track que también suena a un trance de rasgos tribales con predominio de una percusión simple y una base de bajo destacada. “Bright Behind Your Eyelids” es breve y retoma la senda noise-rock más discursiva, con acompañamiento de dulcimer.
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Así llega “Ascend!”, una canción de post-sludge metal con Lazarus de invitado, con su voz demoníaca. “Struggle” sigue con los potentes riffs de guitarra, pero recupera el toque sensual de Elise Aranguren en la voz. Algunas irrupciones del piano en manos de Steve Blanco resultan elocuentes, lo mismo sucede con el vibráfono. “Drinking from the Gutters of Descension” es un caos vertiginoso de espíritu free jazz, por no decir, de improvisación libre, con un saxo rabioso al frente de una debacle rítmica.
“We Are Free” baja la potencia, y genera un clima mucho más introspectivo y melancólico, otra vez de tintes darkwave, excepto hacia el final, que resulta bastante épico. Un nuevo tramo de jazz se abre paso en “A Distant Memory”, hasta que un gong constantemente protagónico le da forma al instrumental “Endless”. El metal vuelve con “From The Ashes”, junto como el cautivante canto de semblante étnico de Aranguren y la ominosa contribución de Attila Csihar de Mayhem. Al ser un track de más de 27 minutos, tiene partes más experimentales en las que Kiełbasa hasta usa sierras, bolsas plásticas y resortes metálicos. De hecho, en algún punto de este viaje musical también aparece como invitado Wukir Suryadi en bambu wukir. El álbum cierra con “shekissedmewithhervenomouslips”, también de más de 20 minutos, cuyo nombre da la pauta de la intencionalidad noise-ambient, con un dominio de los sintetizadores y del gong, en un recorrido largo que culmina con estridencia. De esta manera, concluye uno de los grandes lanzamientos de este año en materia de música pesada avant-garde.


Hace poco me tocó ser parte de los jueces que calificaban a las bandas mexicanas que competirían para 2 lugares en el gran festival Hell and Heaven en México, por lo que me encontré con muy buenas sorpresas, agrupaciones con mucha calidad musical como fue el caso de Spinne y Abodrock que para ese entonces, eran desconocidos para mi.
Aunque el tiempo para su presentación fue muy corto, Spinne con 3 canciones logró atraparme en cada una de ellas, la calidad al momento de interpretar, dejó boquiabierto a todos los jueces que participamos.

Luego de escuchar una sola vez su primer disco Rotten Society del 2022, confirmo que la banda tiene talento de sobra y para mucho tiempo. En el evento anteriormente mencionado, Spinne mencionó que esa misma semana había salido su nuevo EP, The Shimmer, por lo que es para mi un honor escribir sobre el.
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The Shimmer es un deleite auditivo de casi 22 minutos en donde el thrash metal técnico predomina en todo sentido, “Cells Divide” abre el EP y en el se aprecia una producción impecable y limpia, además de un acoplamiento musical entre todos los músicos como si llevaran 2 décadas tocando juntos.
“Expedition 12” tiene un riff poderoso al que le sigue un sólo de guitarra que recuerda a Megadeth en su mejor momento, la voz de Emiliano Saucedo está muy bien enfocada para el género de la banda y además hace la labor de guitarrista con riffs de la vieja escuela, Ross Valencia realiza un papel enorme en la batería junto con Aldo López en el bajo, y ni que decir de Daniel Zamora que marca unos solos de guitarra que son como la cereza del pastel en todo el EP.

Como tercer tema llega “Preternatural”, este me trae recuerdos de una banda australiana clásica llamada Mortal Sin; “Preternatural” tiene unos cambios de tiempo muy bien logrados, la base rítmica no compite con el tema si no que la lleva a donde la tiene que llevar; para cerrar este EP, la canción escogida fue “The Lighthouse” que es más veloz que las anteriores, la voz suena diferente, va de la mano con la misma, aquí hay velocidad y técnica mezclada en si misma.
Puede que muchas personas digan que los discos de thrash metal suenan igual, pero esto es cuestión de amoldar el oido y darse cuenta que no es así; este Ep The Shimmer es un buen ejemplo de que este género no suena igual, cada canción te transporta a momentos diferentes en el tiempo, lo único malo de el, es el corto tiempo de duración, pero pues es un EP, y así son, The Shimmer te deja con ganas de más metal; sólo espero que salga en formato físico para tenerlo en la colección.
Entrevista con Emiliano Saucedo, vocalista y guitarrista de Spinne:
¿Cómo fue el proceso de composición del EP?
R: Este EP tiene la peculiaridad de que cada integrante hizo una canción entera, solamente complementamos con arreglos, solos, letras, etc. Gracias a esa forma de trabajar nos dió como resultado un EP bastante dinámico, con diferentes estilos pero sin perder la esencia de la banda, también nos hizo ver que los 4 estamos en el mismo canal y llevar este proyecto lo más lejos que se pueda.
¿The Shimmer es la perfecta continuación de Rotten Society, esto fue adrede, o sólo salió de la nada?
R: Fue completamente adrede, nos gusta ser una banda que se mantiene trabajando, una de nuestras metas, es que mínimo en los primeros 5 años saquemos algún material por año, porque esto es lo que nos apasiona, nuestra alma se plasma en las obras y además es fácil hacerlo, ya que como banda nos complementamos muy bien, estamos en el mismo canal, entonces las ideas fluyen muy rápidamente, no solo componemos, conversamos mientras tocamos y es muy fácil seguir esa conversación.
¿Qué opinan del actual metal mexicano y de los festivales masivos que se realizan en este país?
R: Creemos que estamos viviendo una época dorada para el metal mexicano, a donde mires puedes encontrar bandas muy talentosas de estilos muy variados, lo cual deja que un espacio para todos, además últimamente nuestra escena se siente muy unida, con apoyo genuino entre bandas. Sobre los festivales ha sido algo muy emocionante de vivir, México ha pasado de tener una gran represión y en algunos casos persecución hacia nuestra cultura (ya sea por cuestiones políticas o religiosas), a cada vez darle más apertura, lo cual también ha facilitado el hecho de que podamos tener acceso a cada vez más eventos y festivales de gran talla y esto nos ha dado la oportunidad no solo de ver a nuestros ídolos y nuestras bandas favoritas, también de tener más espacios para nuestra escena y a forzar a las bandas a mejorar por querer compartir el escenario con bandas de una gran talla.
Por último, ¿nos pueden dar unas palabras para las personas que leen Track To Hell en toda Latinoamérica y España?
R: Primero que nada agradecer el apoyo a Track To Hell y a las personas que buscan apoyar a las nuevas bandas, nuestro mensaje es que apoyen y que no dejen de apoyar, por que a pesar de tener leyendas y héroes en el género, nos tocará el retiro de muchos y nos tocará a bandas y público mantener vivo este estilo de vida que tanto amamos.
Etiquetas: Cells Divide, Expedition 12, Preternatural, Rotten Society, Spinne, The Lighthous, The Shimmer, Thrash Metal


Catafalque es una banda británica de doom/drone metal con un fuerte componente industrial. Está conformada por Dan Dolby (bajo), Michael Sheperd (batería), Thomas Ott (guitarra y noise) y Frenchie (voz y noise). El lanzamiento estuvo a cargo del sello Aural Music. A modo de referencias, la propuesta artística puede resultar muy atractiva para seguidores de Khanate (de hecho, la masterización fue realizada por Alan Plotkin), The Body, Godflesh, Fvnerals, Primitive Man, etc.
El álbum está inspirado en un espíritu maligno del folklore judío que le da nombre a la obra. Se dice que es el alma errante de un muerto que tuvo una vida de moral cuestionable y necesita poseer el cuerpo de alguien débil para tratar de lograr salir de este mundo, donde quedó atrapado por algún motivo, y alcanzar su destino final, cualquiera sea el que desee (el paraíso o el infierno). Este mito se articula en el disco de Catafalque con las famosas etapas de la posesión demoníaca, que son los títulos de los cuatro tracks, si bien existen varias versiones de las mismas, algunas planteando que son tres y otras postulando fases diferentes. El arte de tapa remite a una famosa caja (gabinete para vinos) supuestamente maldita por un Dybbuk y que habría causado muchas desgracias a sus dueños por mucho tiempo, hasta ser subastada en este siglo y pasar a formar parte del patrimonio de la cultura popular paranormal.
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La manifestación es la primera etapa, la menos nombrada en las descripciones disponibles sobre la actividad demoníaca. Pensando en un Dybbuk, podríamos especular con que se trata del momento en que el alma en pena selecciona a quien será su huésped: una persona con cierta fragilidad de carácter, malvada, o atormentada por traumas. Tras ser elegida, empiezan los primeros fenómenos sutiles. En concordancia, “Manifestation” es un track corto, introductorio, eminentemente atmosférico y ominoso, en el que predominan los ruidos generados por sintetizadores.
Luego, sigue “Infestation”, una fase más profusamente estudiada, bien descripta, junto a las dos siguientes, por los personajes de Ed y Lorraine Warren en la película The Conjuring/The Warren Files (2013). En este punto, el espíritu empieza a dar diversas señales de su presencia merodeando a quien será la víctima. El entorno se torna amenazante. Musicalmente, el track ya tiene otro despliegue instrumental, sobre todo de la percusión. La guitarra y el bajo también se imponen con ímpetu atemorizante. Una voz femenina de rasgos misteriosos completa un escenario sonoro casi ritual, hasta que irrumpen los alaridos terroríficos del cantante, que se van intercalando con el sacrílego trasfondo coral creado por la superposición de líneas proferidas por Tanya Byrne.
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“Oppression” es mi canción favorita. En el canto encuentro reminiscencias de Amenra, tras un inicio en la veta más ruidosa, acompañando un recitado. Catafalque tiene mucho de funeral doom, hay que decirlo. El riff de este track sigue esa tradición: repetitivo, denso, tan agresivo como melancólico, en una amalgama perfecta de bronca y desesperación. Nos hallamos en la fase en la que la entidad malévola atormenta directamente a su víctima, ya de por sí vulnerable. La ataca físicamente, le causa pesadillas, ansiedad, tristeza, visiones horrorosas, para terminar de quebrarla anímicamente.
En “Possession” se completa el dramático proceso, la condena, la perdición, a menos que se lleve a cabo un exorcismo. Después de un principio bastante textural, se retoma una senda similar a la precedente, aunque con una guitarra de estilo más old school dentro del doom metal y una voz que suena psicótica. Así, lentamente, termina un excelente disco que nos ofrece una dosis justa de terror, suficiente para la catarsis.


A sus 60 años, el líder de la banda Rammstein Till Lindemann ha tomado como proyecto realizar un álbum solista. Si bien son conocidos los rumores que corren desde hace tiempo sobre el alejamiento de Till Lindemann con sus compañeros de banda, todo esto no indica la disolución del reconocido grupo de metal industrial. Sino más bien un momento de experimentación que no había podido tener para Rammstein.
El álbum Zunge tiene una serie de elementos demasiado familiares, esto debido a que es notoria la fórmula que ya se ha usado muchas veces en otras canciones de la banda. Existen muchas diferencias con las que Till se ha atrevido a trabajar en esta ocasión, pero aun así es difícil desglosarlo de su original agrupación alemana.
La primera canción, que es la que da nombre al disco, es sencilla y suave, esto no la hace aburrida, pero como ya mencionamos es un experimento, le sigue con una evolución más marcada “Sport frei!”, esto en cuanto a los arreglos instrumentales, denota una diferencia, aunque leve, la euforia que produce por momentos es una seguridad de que esta canción es un acierto en su carrera, y un refrescante sonido para los seguidores de este hombre.
Si tuviera que dar un resumen un tanto cruel, diría que ha experimentado más con sonidos de otras décadas, sintetizadores, y en cuanto a la lírica, no es reprochable ni admirable ni distinto. A lo largo del álbum, las canciones varían en polifacéticas protestas, y algún que otro pensamiento filosófico de profundidad del artista. Personalmente se me dificulta ser imparcial respecto a Till Lindemann, ya que ha errado el camino y es muy feo! Sin embargo, este nuevo proyecto no es malo. Es de hecho un buen producto que a los fans les va a encantar, a menos que esperen algo realmente nuevo, no es el caso.


Los madrileños Rabia Pérez cierran este 2023 con su nuevo trabajo, un EP de seis canciones que lleva por título Premonición y supone el estreno en Art Gates Récords de la banda comandada por la vocalista Fátima Pérez y muy bien acompañada por Paris Lakryma a la batería, Gabriel Peñasco a la guitarra, Toni Chozas al bajo y Víctor Guerrero a la segunda guitarra.
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Y que podemos encontrarnos en este nuevo y flamante lanzamiento de la banda, pues una combinación letal y explosiva del metalcore más pesado con pinceladas de groove y algún guiño al thrash core moderno.
El disco comienza a toda pastilla con “Los Elegidos”, una auténtica bomba sonora con riffs pesadísimos y una Fátima que brilla en las voces agresivas pero tiene la suficiente personalidad como para destacar en las voces limpias, un poco en la línea de compañeras como Lena Scissorhands o en el caso nacional Estefanía Aledo de Arise, sabiendo ejecutar con solvencia y peso esa dualidad vocal y comenzando el disco a lo grande.
“Premonición”, fue el primer single del disco, con lo cual muchos ya la conoceréis, pero para los que no, es una auténtica patada en la cara, con una combinación muy acertada de metal moderno con ciertos toques de groove, los screams de Fátima al más puro estilo Vicky de The Agonist son una pasada y la base te podría recordar a bandas como Trivium, dando como resultado un gran single y una muy buena forma de dar a conocer este nuevo disco.
El solo de guitarra a lo Killswitch Engage es brutal y le pone la guinda a uno de los temas más destacados del mes pasado.
“Portales”, comienza con una Fátima sorprendente marcándose unos versos rapeados y combinados con unos screams muy originales, salvando las distancias, te podría transportar la figura de Otep Shamaya de Otep pero con esas melodías tan características de la vocalista madrileña.
El estribillo es otro de los momentos álgidos del EP y es digno de cantar a pleno pulmón en directo, el bajo de Toni tiene una presencia muy marcada y las guitaras afiladas como cuchillos vuelven a brillar en este tema junto a la voz de Fati.
El groove se hace presente en “Fénix”, un corte pesado, intenso y que no te da un respiro, siendo quizás la mejor canción del disco o al menos una de las dos mejores, creo que entre las bandas actuales estos chicos pueden hacerse un nombre propio ya que no son metalcore, ni melodeath, ni groove metal, ni nu metal, sin embargo pueden gustar a cualquier seguidor de estos subgéneros o a alguien que le guste todos estos ya mencionados.
El break del final a lo Machine Head es imponente y la voz estridente de Fati nos deja un último alarido espectacular.
Para “Otelo”, las guitarras dan el puntapié inicial y sorprende como Fati comienza de forma melódica, para enseguida alcanzar unos screams muy agudos combinados con unos fraseos melódicos muy modernos.
Lo bueno de esta pieza es que su estilo difiere un poquito con las canciones anteriores y oxigena al álbum dándole algún punto extra al resultado final.
El cambio de ritmo a lo Jinjer puede sorprender al oyente y con un par de escuchar más acabar conquistándolo.
El disco se cierra con “El Martillo de las Brujas” (con una clara alusión al “Malleus Maleficarum” de Heinrich Kramer, considerado una de las obras más oscuras, controvertidas, interesantes y hasta peligrosas de la historia), tema que fue escogido como segundo single y escuchándolo podemos comprender el porque ya que es una pieza absolutamente arrolladora narrando con crudeza la historia de las primeras brujas, condenadas a morir por su condición y contadas con una base rítmica brutal al estilo de bandas como Lamb of God y una Fátima arrolladora y muy agresiva dándole aún más sentido a la historia que están contando a través de esta pieza.
A pesar de contar con solo seis canciones, Rabia Peréz cierran el año con broche de oro y uno de los discos nacionales de la temporada, breve pero muy intenso y arrollador, que si disfrutas del metal bien pesado y moderno, ya deberías poner en tu playlist porque el año que viene estos chicos arrasarán con todo y habiendo analizado este disco, se lo tienen más que merecido.
Etiquetas: Art Gates Records, Groove Metal, Metalcore, Rabia Perez


Los barceloneses Astray Valley vuelven este año con su nuevo y flamante disco Midnight Sun, para demostrar porque son una de las bandas más destacadas del panorama nacional dentro del metal contemporáneo.
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En este estreno discográfico con Art Gates Records, la banda liderada por Clau Violette ha plasmado de forma más que notable el sonido que los caracteriza y el resultado final convierte a este disco en uno de los más destacados del año a nivel nacional.
El disco comienza a toda máquina con “Darkest Times”, con una Clau desafiante susurrando los primeros versos de la canción para ir cogiendo fuerza gracias a unos guturales muy bien ejecutados para combinarlos con un estribillo melódico que se acompaña de unas guitarras afiladas que redondean un comienzo inmejorable para el disco.
“Neon Misery” en la siguiente y presenta un toque algo más ligero que la anterior, pero con unos arreglos de viento muy bonitos y con Clau cuya aterciopelada voz melódica te atrapa tal y como sucedía con Cristina Scabbia de Lacuna Coil, este es un corte mucho más moderno, oscuro pero que puede abrirles algunas puertas a gente que quizás no está tan habituada al metal más pesado.
La siguiente ya la conocemos y es uno de los mejores temas del disco, hablamos por supuesto de “Your Skin”, un explosivo corte de metal moderno con toques de metalcore o groove a lo Infected Rain, pero con la suficiente personalidad como para que esto sea una mera referencia.
El estribillo es simplemente una delicia, con Clau demostrando la calidad vocal que tiene y la amplitud de registro que puede plasmar en una misma canción.
Las guitarras de Joan y Adria destacan especialmente y le dan ese toque técnico al tema que seguro sonará de muerte en directo.
Creo que todos estaremos de acuerdo en lo acertado que fue “Pray For The Devil” como primer adelanto del disco ya que es un tema que engancha a la primera y cuyo estribillo se te quedará en la memoria desde el segundo uno en el que lo escuches.
No hay mucho que decir, Astray Valley se empiezan a posicionar como la banda líder de su escena y junto a compañeros como Bloodhunter, Death & Legacy , Ancient Settlers o A Dark Reborn, empiezan a crear un circuito de bandas donde la mujer tiene el protagonismo que se merece demostrando que no tiene absolutamente nada que envidiar a bandas masculinas.
Los screams de Clau son una maravilla y están mejor trabajados que nunca y eso se ve reflejado en esta canción que ya es uno de los “Hits” metaleros nacionales de 2023.
“The Hunger”, pone la nota melódica al disco con un ritmo frenético y pegadizo, con el bajo de Alex Abano marcando el tempo y podemos ver otro de los recursos vocales de Clau, mucho más melódica quizás como sucede con Mixi de Stitched Up Heart o Courtney de Spiritbox, esta chica tiene la capacidad y la inteligencia de saber que técnica vocal aplicar según la canción y el estilo que le toque interpretar.
Por el contrario “The Storm”, recupera la garra del groove y presenta un clima mucho más intenso, pero que le otorga al disco esa diversidad musical que te mantiene atrapado en el mismo durante todo su minutaje.
Si te gustan bandas como Fallcie o Jinjer, no deberías dejar pasar un tema como este, seguro que te acaban sorprendiendo.
Sin duda uno de los temas más completos y variados del disco, donde si pierdes la concentración, seguro habrá algún detalle que no puedas captar.
Se acerca el final del disco, pero no sin antes dejarnos dos últimas dianas: La primera de ellas es “Days are Fading”, cuyo comienzo electrónico y melancólico oxigena al disco entre tanta distorsión y sonidos muy cañeros.
En esta podemos deleitarnos con la destreza vocal de Clau, pero llevada al terreno más melódico al más puro estilo Amy Lee o Maja de Forever Still, esta es una de las piezas que más puntos tiene para sonar aún más potente en directo y que no me sorprendería si la eligiesen como un futuro tercer single.
Para cerrar el álbum, Astray Valley nos dejan “When The Sun Goes Down”, que sigue la línea musical del disco con una potente base rítmica entre bajo y batería, unas guitarras frenéticas y una Clau de nuevo dejándose la garganta en sus screams incendiarios que te dejarán noqueado antes de que puedas notarlo, pero cuyo estribillo melódico podría revivirte ya que escucharla cantar de manera melódica es una caricia al oído del oyente.
El corte es como una montaña rusa que va cambiando los tonos y pone el broche de oro al álbum, el cual pese a contar con ocho canciones, es suficiente para demostrar que Astray Valley tienen todo para ser una de las bandas referentes de la escena nacional under en los próximos años, si no lo empiezan a ser ya.
Había que dar un golpe de efecto sobre la mesa y Astray Valley lo han dado con este nuevo disco, el cual es el mejor de la banda hasta el momento y lo mejor es que su techo está muy lejos de ser alcanzado, así que habrá que estar muy atentos al siguiente paso en la carrera de la banda, porque este ya es un paso de gigantes.
Etiquetas: Art Gates Records, Astray Valley, Melodic Metalcore, Metal Alternativo, Midnight Sun


Uno de los regalos que no pueden faltar en las navidades, son los villancicos, pero no con la voz de tus vecinos insoportables, ni los desentonados gritos que intentan causar ternura de los niñitos que te rompen los cristales con sus tonos agudos. El obsequio esperado por los amantes del metal siempre será la voz de la sirena Tarja Turunen y en este año 2023 nos prepara para las vísperas navideñas, una selección de las mejores canciones de la época, volcadas al género sinfónico.
Dark Christmas es el nuevo álbum de la cantante más famosa de Finlandia. A casi 20 años de haberse hecho a un lado del proyecto Nightwish, la soprano más amada en el mundo del metal ha demostrado paso a paso que tiene un control total para sobrellevar cualquier problema que surja o intente intervenir en su carrera. Sin temor a las opiniones ajenas, ni a las especulaciones de quienes quitaron sus apuestas por ella, se ha tomado el atrevimiento, una vez mas de crear junto a su equipo.
Esta nueva propuesta de reversionar villancicos cuenta con un total de doce canciones clásicas, que todos hemos cantado alguna vez, sea por gusto, por obligación o por lo que sea, esperando a Santa Claus. La oscuridad, lo sinfónico, el estilo gótico tiene que hacerse presente durante la cena de navidad. Y esta armonía se encuentra perfectamente equilibrada en cada una de las canciones que Tarja nos brinda.
Clásicos como “All I Want For Christmas Is You”, “Jingle Bells”, “Frosty The Snowman”, entre otros, han logrado esta atemorizante e inquietante tonalidad oscura en canciones que representan lo empalagoso de la navidad, sin dejar de tener la esencia cálida y nostálgica que a muchos les presenta esta temporada del año. Los ambientes sonoros que pintan las canciones pasan de lo tenebroso a lo conmovedor de una forma especial, con órganos y teclados lentos que a momentos junto a las percusiones se aceleran paulatinamente, en mas de una canción tenemos presente las voces de los mas pequeños acorde al mandato de Tarja, sin salirse de la línea.


In This Moment, la banda que lidera la talentosa y atractiva Maria Brink está de regreso con su octavo disco de estudio Godmode, donde siguen la línea musical marcada desde hace unos años atrás y donde creemos se han encontrado como banda.
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A lo largo de estas diez nuevas composiciones, Maria Brink y los suyos siguen en esa línea que vienen ofreciendo desde su notable Black Widow, ya más adentrados en el metal moderno con toques industriales y de nu metal y dejando un poco atrás el sonido metalcore de su explosivo debut Beautiful Tragedy de 2007.
En el disco siguen predominando esas guitarras afiladas que se fusionan con la sensualidad y teatralidad que desprende Maria por medio de su voz y habiéndolo escuchado en más de una oportunidad, puedo afirmar que supera ampliamente a lo ofrecido en su disco anterior (Mother) ya que no se alarga demasiado como aquel trabajo.
El corte que da título al disco no ofrece el mejor de los comienzos ya que los trucos usados en esta pieza ya los hemos escuchado con anterioridad en discos como Ritual, con lo cual no es el tema que más destaca para empezar.
El disco abre fuego con “The Purge”, un tema que ya conocíamos y que fue de lo primero que pudimos escuchar del disco, el tema recuerda mucho a la época de “Blood” con esos susurros vocales de Maria y una base a medio camino entre NIN, el Manson de Mechanical Animals e incluso guiños a Motionless in White, con quienes guardan cierto paralelismo en algunos pasajes musicales de este disco.
La sorpresa llega bien pronto ya que ITM se atreven con “Army of Me”, si amigos, el clásico de la carismática y controvertida Björk, ahora metalizado en la voz de Maria Brink y lo cierto es que pese al “shock” inicial que uno pueda experimentar, la versión es impecable, sexy, oscura, alternativa y con una Maria muy acertada a las voces y no intentando ser un calco de la versión original, desde luego uno de los puntos altos dentro del disco.
Pero si creías haberlo escuchado todo, espera a los primeros segundos de “Sacrifice”, un corte muy electrónico a lo NIN con esa intensidad nerviosa que te mantiene atrapado y que sin duda está hecha para el directo y es más podría estar firmada por la mismísima Poppy, sin duda un giro musical curioso para ITM pero que han sabido resolver con nota.
En el caso de “Skyburner”, podemos percibir ciertos ecos de Muse, pero pasados por el filtro industrial y alternativo propios de ITM, una suerte de medio tiempo pesado que puede ser muy interesante de escuchar en directo y al que Maria Brink le da ese toque teatral tétrico que tan bien interpreta desde hace unos años.
Para “Sanctify Me”, nos vuelven a trasladar unos años atrás ya que el corte presenta esa dualidad sonora que tenían canciones como “Blood” o “Whore”, comenzando de forma lenta pero tensa con un riff pesadísimo a lo Korn y una Maria Brink en plan “Femme Fatale” con unos guturales infernales y un tono susurrante muy sensual, para luego modificar un poquito el tono hacia el estribillo y convertir esta pieza en una de las más destacadas del disco.
Mucho más alternativa es “Everything Starts and Ends With You”, oxigenando un poquito el disco entre tanto sonido parecido, quizás esta podría haber encajado en su disco anterior ya que es mejor que alguna de las canciones de aquel trabajo.
Pero el mejor momento y quizás el que todos esperábamos llega de la mano de “Damaged” el espectacular dueto entre Maria Brink y Spencer Charnas, vocalista de Ice Nine Kills, aquí si se alinean los astros y ambos artistas encajan a la perfección convirtiendo la canción en un duelo de voces donde la sensualidad de ella se compenetra con la impresionante voz melódica de Spencer y crean una especie de atmósfera alternativa entre los dos que concluye con un scream final de Maria y unos coros melódicos de Spencer simplemente fantásticos.
El disco se cierra, aunque no de la manera más redonda posible ya que las dos últimas piezas (“Fate Bringer” y la melancólica “I Would Die For You”), no aportan grandes puntos al resultado final, aunque la segunda destaca más entre las dos y de haber estado un par de canciones más arriba en el tracklist final hubiera ganado más puntos.
In This Moment, siguen siendo una de las mejores bandas alternativas de este siglo, de eso no tengo dudas, lo que me pregunto es cuánto tiempo más les será efectiva esta fórmula ya que por mucho que este disco supere a su anterior trabajo, no alcanza para colarse en el podio de lo mejor que han grabado en su carrera, aun así, Maria Brink y los suyos siguen aprobando con nota cada disco que editan y eso es muy importante como para dejarlos escapar.
Etiquetas: Estados Unidos, In this moment, Metal Moderno, Metalcore


Los canadienses Spiritbox son una de las bandas más destacadas de la actualidad, de eso no tenemos duda ni hay debate, su explosivo debut Eternal Blue (tras dos Ep¡’s previos) fue un soplo de aire fresco a la escena metalcore o alternativa de la actualidad y eso, sumado a la imponente capacidad vocal de Courtney LaPlante han hecho de esta banda de lo mejorcito surgido en los últimos años.
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Ahora los chicos editan su nuevo EP para calmar las ansias de sus seguidores, que tras dos años sin música nueva estaban deseosos de escuchar las nuevas composiciones de Courtney y los suyos.
Y lo cierto es que escuchando estas seis piezas de la banda, poco se les puede rebatir ya que continúan la senda de su debut con esa mezcla de metal moderno, melodías angelicales de Courtney combinadas con unos guturales que ponen la piel de gallina a más de uno y unos arreglos impecables que completan cada una de las canciones y le aportan ese toque épico que la banda pretende ofrecer a su sonido y desmarcarse de otros compañeros de profesión como Architects, Infected Rain, Jinjer o Northlane, por citar algunos nombres propios de la escena.
El disco se abre con “Cellar Door”, donde vemos la cara más agresiva de la banda y a una Courtney desatada con el tono gutural y donde apenas hay respiro, las guitarras afiladas la acompañan y este es un tema que nos recuerda a la época de Iwrestledabearonce (La ex-banda de la cantante), con un ritmo frenético y que si te gustan bandas como Jinjer sabrás apreciarlo.
Por el contrario, en “Jaded”, podemos apreciar esa dualidad que caracteriza a Spiritbox con un comienzo mucho más melódico, atmosférico y que te envuelve con la aterciopelada voz de Courtney, pero acompañado por una base rítmica pesada y moderna. Las partes cantadas son una auténtica delicia para el oyente hasta que ella pone la nota gutural y empieza esa montaña rusa sonora que se mantendrá a lo largo del álbum.
Para “Too Close / Too Late”, la banda repite un poco la fórmula de su álbum debut, con un comienzo más alternativo y una Courtney que sigue demostrando porque es una de las mejores vocalistas de su generación y un espejo para bandas contemporáneas.
Pero no confundamos que este sea un corte más alternativo, no quiere decir que baje la intensidad, para nada la voz de esta chica siempre te noquea con la capacidad para plasmar esa delicadeza que los temas requieren y darle la personalidad justa para destacar dentro del disco.
En “Angel Eyes”, volvemos como al inicio del disco a ver la cara más cañera de la banda con Courtney demostrando lo bien que domina el tono gutural y lo bien que lo ejecuta cuando la canción lo pide como es este el caso, con un comienzo a lo Sleep Token y Architects pero con la vocalista desmarcándose y llenando de energía al corte.
Para “The Void”, el corte navega en una línea parecida a la del disco debut y podría decirse que es el eslabón perdido entre aquel disco y un corte como “Too Close / Too Late”, siendo quizás la canción menos destacada del disco, pero que igualmente suma algún punto extra al resultado final.
El EP se cierra con “Ultraviolet”, un corte mucho más intimista y alternativo, pero con una calidad superior al tema anterior, Courtney despliega sensualidad a través de su voz y te invita a volar y sumergirte en la canción desde que pulsas play.
Creo que Spiritbox han vuelto a demostrar porque su impacto ha sido tan notable dentro de la escena alternativa y aunque nos hubiese gustado un disco completo, poco más se le puede agregar a uno de los trabajos más destacados del año, Courtney y Spiritbox siguen escalando posiciones y van camino a lo más alto ¿Cuál será su techo? solo el tiempo lo dirá…De momento han vuelto a dar en la diana y miran a sus “rivales” con una distancia cada vez más amplia.
Etiquetas: Metal Alternativo, Metalcore, Metalcore Melodico, New EP 2023, Rise Records, Spiritbox

Texto: Gastón Coco
Desde Sri Lanka nos llega este tercer álbum de la banda de black metal caótico con tintes de DSBM, Dhishti siendo el término cingalés para la posesión demoníaca.
El mismo lleva por nombre Life Is Suffering, presenta un total de 7 cortes en poco más de 45 minutos, en el cual algunos de los tracks rondan los 8 minutos de duración.
En su primer track que obra de intro Kannalaua, escuchamos sonidos en modo ritualista y va dando paso al tema Maranashruti donde la voz se mezcla en un canto siniestro y oculto en el antiguo idioma sinhalano.
Llega el turno para el 3er track del LP, el mismo se titula Sooryawansha Kala Sajhayana y en él dan parte a un tema rabioso, donde el DSBM hace presente con sus gritos tortuosos, de lamentos, con la velocidad de las guitarras filosas, hasta encontrar la calma promediando la canción, el sonido de unos tambores tribales e hipnóticos dan al oyente una sensación de desesperación.
El tono de las guitarras tienen una calidad de sonido trve black metal noruego, potente y crudo aunque con buena producción, los riffs son en su mayoría repetitivos.
La 4ta canción que dá nombre al disco, contiene varios pasajes sonoros, melodías introspectivas, intensas, con la melancolía del depressive pero a su vez con mucho caos, la voz de Jayakody bien chillona, con cierta influencia al mejor estilo Emperor.
Continuamos con dos bombazos Neecha Paapa y Akshidhara donde podemos oír guitarras en torno al más violento black metal pero a su vez una melancolía fría que nos hiela la sangre y nos produce ese sufrimiento que el género nos puede dar.
Para el cierre del disco nos encontramos con Marudepawilla donde escuchamos uno de los riffs más notables, esta es una pista bastante melódica en comparación con lo que ofrece el resto del disco, y en lugar de un enfoque atmosférico, nos recuerda más a algo en la línea de los primeros Burzum o Satyricon
Como conclusión podemos indicar que es un muy buen álbum, con excelente ejecución de todos los instrumentos, muy buenas voz, como detalle particular podes afirmar que las líricas fueron compuestas en una forma antigua del idioma nativo y traducirlo le quitaría originalidad y autenticidad.


Reseñar una obra tan monumental es un gran desafío, pero vale la pena. Whalesong es un colectivo experimental polaco iniciado en 2009 y liderado desde entonces por Michał Kiełbasa, instrumentista, compositor y productor que, entre otras cosas, se desempeña como técnico de guitarra para Mayhem, Mgła y Watain. Su proyecto siempre ha desafiado la categorización, creando una música que incorpora elementos de metal industrial, black, doom, noise rock, neofolk, post-rock y jazz, en una combinación catalizada por una actitud constantemente vanguardista. Esto se expresa, no solamente en la composición, sino también en la instrumentación, que trasciende lo convencional en la música rock, e incluye mucha percusión, también con objetos a la usanza de Einstürzende Neubauten. Otras referencias que pueden mencionarse son Swans, Glenn Branca, John Zorn, Jason Köhnen, Caspar Brötzmann (estos cuatro con sus diversas agrupaciones), The Body, Imperial Triumphant, etc. La grabación, mezcla y masterización también estuvo a cargo del mismo Kiełbasa, así como la dirección artística en general. La formación de Whalesong para este trabajo fue: Michał Kiełbasa (voz, guitarra, guitarra lapsteel, bajo, dulcimer, campanas tubulares, vibráfono, mellotrón, lira, theremín, gong, violín, cítara, percusión y objetos), Piotr Dziemski (guitarra), Grzegorz Zawadzki (batería y percusión) y Elise Aranguren (voz), a quienes se sumaron nueve invitados.
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“Leaving A Dream” es el tercer álbum de Whalesong y, sin dudas, el más ambicioso, con una duración de dos horas y diez minutos, en formato doble CD, y una impactante cantidad de célebres artistas colaboradores. Este ímpetu se expresa también en la diversidad que se despliega en los tracks. “Enter”, haciendo honor a su título, funciona como una oscura introducción mediante el uso de múltiples efectos. “Forgive”, con su intenso minimalismo, suena a una versión heavy de The Velvet Underground, con influencias de Gothic Americana. A continuación, “Believe Us” extiende una veta similar, aunque con una base de bajo más prominente y aires tendientes al post-punk. Llega el track homónimo al álbum, orientado hacia el noir jazz, con un saxo y pianos sobresalientes, y canto femenino. Cabe señalar que, en este trabajo, los invitados a cargo del piano fueron Steve Blanco, de Imperial Triumphant, y Miro Snejdr, mientras del saxo se ocupó Aleksander Papierz. Otro instrumento de viento que aparece a lo largo del álbum es el cuerno francés tocado por Paweł Pełka.
“Here I Am” tiene un estilo serialista y vocalmente declamatorio, de tendencia nuevamente post-punk, al estilo Swans, por no decir Bauhaus, y “We Have Never Really Lived” resuena bastante a lo hecho por el colectivo Crippled Black Phoenix, sobre todo en su último disco. Se trata de un himno existencialista de cualidades hipnóticas con un gran aporte de la voz femenina y coros de Dancing Deadlips. Irónicamente, le sigue “Hope”, donde resalta un sutil vibráfono ejecutado por Tomasz Herisz, en un track que también suena a un trance de rasgos tribales con predominio de una percusión simple y una base de bajo destacada. “Bright Behind Your Eyelids” es breve y retoma la senda noise-rock más discursiva, con acompañamiento de dulcimer.
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Así llega “Ascend!”, una canción de post-sludge metal con Lazarus de invitado, con su voz demoníaca. “Struggle” sigue con los potentes riffs de guitarra, pero recupera el toque sensual de Elise Aranguren en la voz. Algunas irrupciones del piano en manos de Steve Blanco resultan elocuentes, lo mismo sucede con el vibráfono. “Drinking from the Gutters of Descension” es un caos vertiginoso de espíritu free jazz, por no decir, de improvisación libre, con un saxo rabioso al frente de una debacle rítmica.
“We Are Free” baja la potencia, y genera un clima mucho más introspectivo y melancólico, otra vez de tintes darkwave, excepto hacia el final, que resulta bastante épico. Un nuevo tramo de jazz se abre paso en “A Distant Memory”, hasta que un gong constantemente protagónico le da forma al instrumental “Endless”. El metal vuelve con “From The Ashes”, junto como el cautivante canto de semblante étnico de Aranguren y la ominosa contribución de Attila Csihar de Mayhem. Al ser un track de más de 27 minutos, tiene partes más experimentales en las que Kiełbasa hasta usa sierras, bolsas plásticas y resortes metálicos. De hecho, en algún punto de este viaje musical también aparece como invitado Wukir Suryadi en bambu wukir. El álbum cierra con “shekissedmewithhervenomouslips”, también de más de 20 minutos, cuyo nombre da la pauta de la intencionalidad noise-ambient, con un dominio de los sintetizadores y del gong, en un recorrido largo que culmina con estridencia. De esta manera, concluye uno de los grandes lanzamientos de este año en materia de música pesada avant-garde.


Hace poco me tocó ser parte de los jueces que calificaban a las bandas mexicanas que competirían para 2 lugares en el gran festival Hell and Heaven en México, por lo que me encontré con muy buenas sorpresas, agrupaciones con mucha calidad musical como fue el caso de Spinne y Abodrock que para ese entonces, eran desconocidos para mi.
Aunque el tiempo para su presentación fue muy corto, Spinne con 3 canciones logró atraparme en cada una de ellas, la calidad al momento de interpretar, dejó boquiabierto a todos los jueces que participamos.

Luego de escuchar una sola vez su primer disco Rotten Society del 2022, confirmo que la banda tiene talento de sobra y para mucho tiempo. En el evento anteriormente mencionado, Spinne mencionó que esa misma semana había salido su nuevo EP, The Shimmer, por lo que es para mi un honor escribir sobre el.
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The Shimmer es un deleite auditivo de casi 22 minutos en donde el thrash metal técnico predomina en todo sentido, “Cells Divide” abre el EP y en el se aprecia una producción impecable y limpia, además de un acoplamiento musical entre todos los músicos como si llevaran 2 décadas tocando juntos.
“Expedition 12” tiene un riff poderoso al que le sigue un sólo de guitarra que recuerda a Megadeth en su mejor momento, la voz de Emiliano Saucedo está muy bien enfocada para el género de la banda y además hace la labor de guitarrista con riffs de la vieja escuela, Ross Valencia realiza un papel enorme en la batería junto con Aldo López en el bajo, y ni que decir de Daniel Zamora que marca unos solos de guitarra que son como la cereza del pastel en todo el EP.

Como tercer tema llega “Preternatural”, este me trae recuerdos de una banda australiana clásica llamada Mortal Sin; “Preternatural” tiene unos cambios de tiempo muy bien logrados, la base rítmica no compite con el tema si no que la lleva a donde la tiene que llevar; para cerrar este EP, la canción escogida fue “The Lighthouse” que es más veloz que las anteriores, la voz suena diferente, va de la mano con la misma, aquí hay velocidad y técnica mezclada en si misma.
Puede que muchas personas digan que los discos de thrash metal suenan igual, pero esto es cuestión de amoldar el oido y darse cuenta que no es así; este Ep The Shimmer es un buen ejemplo de que este género no suena igual, cada canción te transporta a momentos diferentes en el tiempo, lo único malo de el, es el corto tiempo de duración, pero pues es un EP, y así son, The Shimmer te deja con ganas de más metal; sólo espero que salga en formato físico para tenerlo en la colección.
Entrevista con Emiliano Saucedo, vocalista y guitarrista de Spinne:
¿Cómo fue el proceso de composición del EP?
R: Este EP tiene la peculiaridad de que cada integrante hizo una canción entera, solamente complementamos con arreglos, solos, letras, etc. Gracias a esa forma de trabajar nos dió como resultado un EP bastante dinámico, con diferentes estilos pero sin perder la esencia de la banda, también nos hizo ver que los 4 estamos en el mismo canal y llevar este proyecto lo más lejos que se pueda.
¿The Shimmer es la perfecta continuación de Rotten Society, esto fue adrede, o sólo salió de la nada?
R: Fue completamente adrede, nos gusta ser una banda que se mantiene trabajando, una de nuestras metas, es que mínimo en los primeros 5 años saquemos algún material por año, porque esto es lo que nos apasiona, nuestra alma se plasma en las obras y además es fácil hacerlo, ya que como banda nos complementamos muy bien, estamos en el mismo canal, entonces las ideas fluyen muy rápidamente, no solo componemos, conversamos mientras tocamos y es muy fácil seguir esa conversación.
¿Qué opinan del actual metal mexicano y de los festivales masivos que se realizan en este país?
R: Creemos que estamos viviendo una época dorada para el metal mexicano, a donde mires puedes encontrar bandas muy talentosas de estilos muy variados, lo cual deja que un espacio para todos, además últimamente nuestra escena se siente muy unida, con apoyo genuino entre bandas. Sobre los festivales ha sido algo muy emocionante de vivir, México ha pasado de tener una gran represión y en algunos casos persecución hacia nuestra cultura (ya sea por cuestiones políticas o religiosas), a cada vez darle más apertura, lo cual también ha facilitado el hecho de que podamos tener acceso a cada vez más eventos y festivales de gran talla y esto nos ha dado la oportunidad no solo de ver a nuestros ídolos y nuestras bandas favoritas, también de tener más espacios para nuestra escena y a forzar a las bandas a mejorar por querer compartir el escenario con bandas de una gran talla.
Por último, ¿nos pueden dar unas palabras para las personas que leen Track To Hell en toda Latinoamérica y España?
R: Primero que nada agradecer el apoyo a Track To Hell y a las personas que buscan apoyar a las nuevas bandas, nuestro mensaje es que apoyen y que no dejen de apoyar, por que a pesar de tener leyendas y héroes en el género, nos tocará el retiro de muchos y nos tocará a bandas y público mantener vivo este estilo de vida que tanto amamos.
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