Redes Sociales:

Redes Sociales:

NOTICIAS / AGENDA / CRONICAS / ENTREVISTAS / RESEÑAS / ESPECIALES / CONTACTO
Authority Zero volverá a España el próximo mes de julio

Authority Zero volverá a España el próximo mes de julio

  Los norteamericanos Authority Zero volverán a los escenarios españoles este 2026, donde unirán fuerzas con sus compañeros canadienses Belvedere, a quienes pudimos ver el año pasado abriendo para Bad […]

Butcher Babies estrena el videoclip para “Lost in Your Touch”

Butcher Babies estrena el videoclip para “Lost in Your Touch”

  La banda norteamericana de Nu/Groove metal moderno Butcher Babies ha presentado el videoclip de su nuevo single “Lost in Your Touch”, donde una vez más, evidencian que aún tienen […]

El rugido de Hellripper regresa a Glasgow

El rugido de Hellripper regresa a Glasgow

Hellripper volverá a casa el 27 de marzo con un concierto en The Garage, dentro de la gira Goatcraft & Granite Europe 2026. El proyecto liderado por James McBain se […]

Deny añade una fecha en Barcelona para su debut en España

Deny añade una fecha en Barcelona para su debut en España

  Tras la euforia generada con la inminente visita de los argentinos Deny a España y visto que había mucha gente que no se podía desplazar a Madrid para verlos, […]

Silverstein regresa con todo en “Stress”

Silverstein regresa con todo en “Stress”

  Uno de los nombres propios de la escena alternativa y concretamente dentro del post hardcore como son los canadienses Silverstein regresan con todo este 2026 y estrenan “Stress”, un […]

Romanthica confirma un nuevo show en Barcelona

Romanthica confirma un nuevo show en Barcelona

  Los rockeros góticos Romanthica han anunciado una nueva fecha dentro de su gira 2026 y es que la banda volverá a tocar en casa, en Barcelona, el próximo mes […]

La H No Murió Suma Una Nueva Función A Los 35 Años De “Acido Argentino”

La H No Murió Suma Una Nueva Función A Los 35 Años De “Acido Argentino”

El metal argentino está de festejo, LA H NO MURIO regresa a los escenarios para conmemorar los 35 años de la salida de su disco ÁCIDO ARGENTINO y lo hará […]

Tame Impala promete una noche psicodélica en Copenhague

Tame Impala promete una noche psicodélica en Copenhague

Los fanáticos del sonido psicodélico tienen una cita imperdible el 25 de abril, cuando Tame Impala lleve su música a la Royal Arena de Copenhague. Conocidos por sus atmósferas envolventes, […]

Bloodbound publica “The Nine Crusades” junto a una invitada muy especial

Bloodbound publica “The Nine Crusades” junto a una invitada muy especial

  Los power metaleros suecos Bloodbound acaban de lanzar el videoclip de su nuevo single “The Nine Crusades”, un poderoso corte, para el cual han contado con la colaboración especial […]

2 Minutos volverá a traer el punk argentino a España

2 Minutos volverá a traer el punk argentino a España

  Uno de los emblemas del punk rock albiceleste, como son los muchachos de 2 Minutos, están muy cerca de regresar al viejo continente, para sacudir los escenarios de esta […]


Elbereth’s Grace – Where Silence Speaks (2026)
thumb image

Nunca debe empezarse una reseña de esta manera, pero en ciertas ocasiones vale la pena hacer una excepción.

Cuando me llegó este disco para comentar (debo ser sincero) no tenía noticia/conocimiento alguno sobre la existencia de esta banda. Debo reconocer que la sorpresa fue mayúscula y la conexión con la banda inmediata. Fue suficiente una única escucha para quedar con la boca abierta y los cuernos en alto.

Si bien el objetivo de estas líneas es llevar a cabo la reseña de la placa lanzada el 2 de enero de este mismo año, bajo el título de Where Silence Speaks, para aquellos que se encuentren en una situación parecida, hagamos una breve referencia al surgimiento de esta agrupación como paso previo.

Como primer dato interesante y que define gran parte del sonido de esta banda, Elbereth es un personaje en “El Silmarillion” de JRR Tolkien.

Elbereth’s Grace, agrupación proveniente de los Alpes Suizos y nacida en el año 2024, es un desprendimiento de la banda Black Jade que, en términos del propio fundador (Andy Waldner), se encuentra orientada al black metal. La banda se encuentra integrada por Andy (guitarras, multi-instrumentista y voces guturales), Matti (guitarras y coros), Aapo Virtanen (bajo y coros), Jasmin Kindler (voces), Eero (guitarras y coros.

Hasta el momento sus producciones ven la luz en forma independiente a través de las diferentes aplicaciones y redes sociales. Según ellos mismos se definen, estamos en presencia de un Fantasy Metal inspirado mayoritariamente en el mundo de Tolkien y en el mundo de fantasía creado por el propio señor Andy Waldner, “The Chronicles of Nyrassar”, siempre con un sentido positivo vinculando en parte esos mundos llenos de fantasía y épica con los tiempos contemporáneos y su notoria falta de empatía.

Sin tratar de catalogarlos nos encontramos ante una propuesta que engloba elementos de distintas vertientes del metal. Las composiciones cuentan ante todo con melodías nítidamente sinfónicas, acompañadas por ciertos toques folk, guiños a los géneros más pesados del mundo del metal, algunos toques electrónicos y modernos, y los distintos colores y atmósferas que la voz de Jasmin permite crear.

Las líneas melódicas de las violas combinadas con la base rítmica te transportan en un viaje metalero donde la sentimentalidad es puesta por la dulzura de la voz de Jasmin y la potencia cruda y descarnada por las voces guturales que, utilizadas en su justa medida y colocadas adecuadamente, resaltan cada tema del álbum.

Ahora pasemos al álbum propiamente dicho. La placa abre con una introducción, “Follow The Call”, que desde el mismo inicio te sumerge en la travesía musical que la banda te propone a partir de ese momento.

Inmediatamente después nos encontramos con “Lord Of Fire” donde podemos oír un comienzo donde predominada la velocidad, aunque al rato esa velocidad deja lugar a la combinación de la dulzura de la voz de Jasmin y las voces guturales para culminar en un estribillo épico. Una melodía hermosa en los momentos instrumentales. A mitad de la canción ella queda sola, antes del solo de guitarra reforzado por un doble bombo entrecortado, y deja en claro la belleza de su voz.

En “Rise!”, uno de los sencillos, bajan un poco la velocidad, la combinación entre las voces guturales y limpias crea una atmósfera que te mantiene expectante a lo largo de todo el tema. Predominio de la voz gutural, junto con unos riffs filosos, la voz de ella trae la calma. Uno de los temas más pesados y oscuros.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR:Aeon Gods – Reborn To Light (2026)

Luego la placa nos trae el primero de los temas en su idioma natal “Banner des Lichts”, con un comienzo a pura melodía para dar paso a un momento a capela guiado por la voz de Jasmin, y concluir en uno de los estribillos épicos que califican como de los mejores de la producción. Te dan ganas de aprender alemán para gritar ese coro junto a ellos.

“Bane of Darkness” con algún pequeño toque folk, tanto en las melodías como en los instrumentos, es uno de los puntos altos del álbum. Las melodías de las violas acompañadas por un doble bombo entrecortado le dan la potencia necesaria a la parte musical.

Por su parte, “Burn!”  arranca con una melodía poderosa, matizada por riffs pesados, y la combinación de voces limpias y guturales hacen de este tema algo que no dejara tu cuello tranquilo. Blast beats colocados en los momentos exactos destacan en apoyo de las voces guturales. Uno de los temas donde las voces guturales tienen más protagonismo. La voz de ella abandona la dulzura para mostrar su costado con más fuerza.

Otro de los sencillos es “Lead Us Home” el medio tempo/lento del álbum. Guitarras acústicas acompañando una mezcla de dulzura y melancolía que emana de la voz de Jasmin y se apodera de tus estados de ánimo a lo largo de toda la canción.

La música electrónica se hace presente en “We Are the Storm” a lo largo de todo el tema, complementando la voz gutural que comanda la canción, pero sin hacerle perder su raíz metalera. La voz de ella aparece en el estribillo y comanda el desenlace de la canción.

“Song of The Galdrim” es una canción épica de principio a fin. Un estribillo con una melodía vocal increíble. Arranque épico, apoyado por la chancha que le da relieve, y la voz de ella a capela. Es un recorrido sonoro por distintos momentos.

“Du bist der Sturm”, es el segundo tema en alemán. Se trata de un medio tempo donde el piano le pone un toque de melancolía.

En “Thousand Voices” nos encontramos con un comienzo a puro folk que, al mismo tiempo, es parte del estribillo del tema. La voz líder es la de Jasmin, la irrupción de las voces guturales le da un toque de densidad adecuado. Te lleva y te trae por distintas intensidades musicales. Merece destacarse el coro épico de la parte final del tema.

La canción que le da nombre al álbum “Where Silence Speaks” permite resumir todas las características de esta agrupación: guitarras melódicas con un toque folk de las que emanan, al mismo tiempo, riffs densos, una base consistente que acompaña las melodías y los cambios de ritmo, coros épicos y los colores de la voz de una verdadera princesa élfica. El estribillo parece estar diseñado para cantarlo atravesando el bosque negro.

El cierre de esta placa se encuentra a cargo de “Valinors Light (Version 2026)”, una versión de un tema originalmente compuesto para Black Jade. Se trata de un medio tempo donde se luce la voz de ella, por momentos solo acompañada por un piano, mientras que el acompañamiento del resto de la banda convierte al tema en una verdadera obra maestra melódica. No olvidemos que, según lo manifestado en entrevistas por Andy Waldner, se trata originalmente de un tema orientado al black metal convertido en una versión casi acústica de alto nivel sinfónico.

Si bien la banda parece no tener un baterista estable, el trabajo rítmico es destacable a lo largo de toda la producción.

Un disco excelente de principio a fin.

Tenemos que referirnos a un bonus track: el 30 de enero sacaron un nuevo sencillo “Weaver of fate”, una verdadera joya acústica que demuestra la maestría de estos músicos y los amplios registros que puede mostrar la voz de Jasmin (dulzura, fuerza y musicalidad en una misma pieza de alto nivel musical). Por momentos, principalmente el estribillo, puede catalogarse como una mezcla de country y folk.

Metal sinfónico, con toques melódicos y folk, de la mejor calidad, seguramente sea uno de los discos del año. Un disco para caer rendido ante estos narradores de historias de la tierra media y de nuevos mundos fantásticos. Esperemos que sus narraciones nos acompañen en el mundo del metal durante mucho tiempo.

Nos atrevemos a decir que estamos en presencia de una de las joyas metálicas del año, aun cuando lleve tan poco tiempo transcurrido, y a recomendarte que no dejes de acercarte a esta banda. Una vez que lo hagas, no vas a poder dejar de escucharla una y otra vez.

 

Etiquetas: , , ,
BlackRain – Orphans Of The Light (2026)
thumb image

BlackRain es una banda de origen francés, que conocí allá por principios de la década pasada. Muy fácil de confundir con la popular canción de Soundgarden en los resultados de cualquier motor de búsqueda. Hoy vamos a deconstruir su más reciente lanzamiento, Orphans of The Light, en honor a los años de escucha que les he dedicado.

Primero lo primero, diría mi abuela. Estos muchachos comenzaron en Grenoble, Francia, por el 2003, con el lanzamiento de su casi oculto EP, Twilight, Rain and Darkness, que tiene muy poco que ver con el BlackRain que hoy conocemos. La banda en aquel entonces vagaba por un estilo más cercano al speed metal o power tradicional y que continuaron con el lanzamiento de su primer disco oficial BlackRain (2006).

Con el año 2008, llega su tercer lanzamiento, License To Thrill, que significaría no solo el salto a la fama (bueno, fama en términos relativos) sino también el giro a un estilo musical mas cercano al sleaze metal que practicaban bandas como Crashdiet y otras tantas. Si bien no fue el gran cambio radical, como podría haber sido el de Juanes pasando de bandas de death metal a cantar que tiene la camisa negra, es bastante notable.

Algo característico de BlackRain y que ha conservado en la mayoría de sus obras a pesar de los cambios musicales, es la agresividad de sus letras. Si en sus canciones no se habla de realizar masacres, revolear tripas o violentar gente, no es un disco de BlackRain. Canciones como Kill Em All que hablan, lisa y llanamente, de cometer una masacre por diversión (basada en la historia de Stephen King, IT) es un claro ejemplo de lo que les describo.

BlackRain ha sabido tener su cúspide musical con el lanzamiento del ya mencionado License To Thrill, manteniéndose en gran nivel con Lethal Dose Of…(2011) y It Begins (2013). Sin embargo, ya para su sexto lanzamiento Released (2016) la fórmula empezaba a verse agotada, repetitiva. Luego vinieron 3 discos más y en el medio, el cambio de su guitarrista mas longevo (Max 2) y su principal baterista (Frank F) por el reconocido Franky Costanza.

La obra que hoy nos compete comienza con “Dreams”, una canción de casi 6 minutos, construida como una épica, algo a lo que BlackRain no está acostumbrado. Acompañado de una tremenda producción audiovisual, Dreams es un constante viaje entre matices, cambios rítmicos que acompañan muy bien las emociones que refleja y toda la virtuosidad de los músicos. ¡Qué manera de arrancar!

“Come On” que es lo que sigue, no es muy de mi agrado. Es más bien un rezago de lo que venían siendo hasta su anterior disco, pero al menos rescato la entrada de Jerem G como nuevo guitarrista. En tercer lugar, tenemos a la pieza de título homónimo al disco y creo que, como suele casi siempre suceder, suele ser la canción de menos preferencia jaja…pero es buen tema de todas maneras.

“Unleash The Fury” recupera el nivel del principio del disco. Una canción diseñada para pre-entreno por su enérgico estribillo con coros que llaman a darse una buena ronda de piñas. “If This Love” es una power balada, pero de esas que no dejan mucho. Hasta ahora, salvo la segunda pieza, todas las canciones fueron singles promocionales, así que me permití su escucha con anterioridad.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Rob Zombie – The Great Satan (2026)

Con “Méandres de l’Instinct” se recupera plenamente el alto nivel con que comienza este álbum. Otra gran pieza de tintes épicos, con la particularidad de combinar frases entre ingles y francés. Casi como un grito de guerra de la revolución francesa, incluyendo una típica frase de lealtad de los franceses que significa algo así como…Hasta la vida o muerte! (A la vie, à la mort). El videoclip es una clara referencia a Drácula, muy bien producido. Y cuánto más me gusta que se acerquen en este disco a su cultura originaria. Señoras y señores de pie y aplausos para tremenda canción.

Podríamos, sin remordimiento alguno, cortar el disco aquí y quedarnos más que satisfechos. Lo cierto es que estamos apenas por la mitad. Las 2 canciones siguientes “Disagree” y “Madhouse” aunque muy buenas, no me resultan tan destacables como la 1ra parte de este disco.

“Resurrection” por el contrario, es un simple solo de guitarra pero que pone en evidencia lo tremendo violero que es Jerem. Si bien se extraña ver a Max 2, el cambio fue más que positivo. El solo funciona perfecto como apertura de “Crack in The Sky”.

“Twist of a Knife” es una suerte de Living on a Prayer de Bon Jovi, con un poco de esteroides mientras que “Chase The Feeling” es un poco más pasiva, pero con pasajes igual de energéticos. La parte más rockera llega de la mano de “Club Crazy Nights” que rememora los momentos de viejos shows de la banda.

Para el final, tenemos nuevamente la épica. “Farewell” es una despedida perfectamente ejecutada. Nuevamente los idas y vueltas entre ritmos, tempos, tranquilidad y energía. Por momentos suena muy punk rock. Esta es explícitamente una despedida (en todo sentido). El narrador nos abandona, deja un mundo despiadado atrás, envuelto en melancolía. Así es como se debe cerrar un disco.

A nivel producción, la mezcla es excelente. La escucha se hace muy amena incluso con las restricciones de calidad de las plataformas. El despliegue del nuevo guitarrista Jerem G se lleva todos los premios, destacando su virtuosidad en los momentos justos y sin abusar de ello. La labor de Swan, Heinrich y Franky Costanza es también destacable.

El arte de tapa es producto de Megan Mushi y resulta en una suerte de parodia del cuadro La Balsa de la Medusa (en francés: Le Radeau de la Méduse) del pintor francés del romanticismo Théodore Géricault. Otro gran punto a favor.

En Orphans of the Light se logra ver a una banda con aires totalmente renovada. Formación nueva pero totalmente alineada, con la maquinaria aceitada. Destaco las letras en francés, los videoclips y la portada. Podemos hablar realmente de sleaze metal francés. Seguramente no volvamos a encontrarnos con algo como License To Thrill, disco que ha sido puntuado con 10/10 por varios especialistas, pero algo les prometo y es que esta última obra no los va a traicionar. BlackRain ha vuelto con todo

Etiquetas: , , ,
Mothica – Somewhere in Between (2026)
thumb image

Tras un gran disco lanzado en 2024 como fue Kissing Death, la frágil salud de Mothica volvió a verse sacudida y la obligó a cancelar su gira por Estados Unidos, llevando incluso a la artista a comunicar que no estaba bien y que se alejaría un tiempo de los escenarios, demostrando que no siempre la vida de una artista es color de rosas.

Afortunadamente este 2026 McKenzie Ashton Ellis (nombre real de Mothica), ha vuelto a la escena con un EP, que lleva por título Somewhere in Between y donde vuelve a demostrar que su talento y creatividad siguen funcionando a la perfección.

El disco arranca con “Evergreen Misery”, una absoluta belleza oscura, pop alternativa y donde la voz de esta chica suena impecable, adornada por las capas de producción que le dan los sintetizadores y las guitarras al más puro estilo BMTH o Dreamcatcher, siendo un comienzo redondo y cuyo break final sumado al delicado tono que imparte en las voces, te hagan pensar que esta chica, aún siendo frágil, ha vuelto por todo lo alto.

“Weapon”, circula por una senda bifurcada entre el pop alternativo y el metalcore más light, pudiendo llegar a captar a los fans tanto de Evanescence como a los de Sleep Token y Spiritbox, si es que hay alguna diferencia entre ambos.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: ChRocktikal – We Break, You Aware (2026)

En “Save Your Roses”, la princesita alternativa dispara una frase demoledora, a la vez que realista: “…How Many More Times Can I Break/Don’t Save Your Roses for My Grave…” y es que parece que mucha gente se preocupa por uno cuando ya ha tocado fondo y no es capaz de mover un dedo cuando es testigo del descenso al mismo. Se podría acercar a la órbita musical de Poppy, pero con diferencias marcadas entre ambas artistas.

“Bullet”, nos muestra no solamente una de las mejores piezas que ha escrito esta chica hasta la fecha, si no también su lado más vulnerable, delicado y hasta trágico, ya que narra de forma cruda y adornada por un sonido melancólico, su dura batalla contra diversas adicciones que tuvo en el pasado y con las cuales sigue batallando a diario.

Ella muestra decepción en frases como ” I’d Crawl to the light… But the Darkness Always Wins…“, sin embargo sus ganas de continuar y de no dejarse vencer ni caer al abismo una vez más, parecen ser más fuertes y entre la oscuridad de su ser hay un pequeño faro que la lleva al lado correcto y del cual esperamos no se separe nunca.

El disco se cierra con el corte que le da título, que es una suerte de medio tiempo con base moderna y cañera, pero todo en su justa medida, para no pasarse de rosca, ni tampoco pretender ser algo que no es.

Esta suerte de catarsis musical que supone Somewhere in Between, ha sido un gran regreso para Mothica y seguramente haya mucho más que ahondar dentro de su universo, pero mejor no forzar las cosas y que salgan cuando sea el momento adecuado… De momento esta polilla vuelve a remontar el vuelo y deambular por los bosques, dejarla ser libre y que llegue donde el destino decida por ella.

Etiquetas: , ,
Clawfinger – Before We All Die (2026)
thumb image

Clawfinger ha vuelto.

Últimamente insisto demasiado con esto de atravesar “tiempos difíciles” como los actuales. No difíciles por la situación económica que, nosotros los argentinos, venimos atravesando desde que nacimos (no importa cuando leas esto). Difícil, más bien, porque pareciera que toda la sociedad converge a comportarse cada vez más como idiota.

Así es que muchos buscan algún tipo de reparo que pueda ayudarlos a canalizar la frustración de una realidad que se vuelve cada vez más surrealista. La música a veces una buena fuente de canalización. Otras, funciona mejor como combustible para un fuego creciente.

Clawfinger es una banda sueca de antaño que se dice pionera en rap metal. Musicalmente no tiene nada que ver con lo que conocemos como rap metal estadounidense, que es el la mayoría conocemos. Por sus líneas vocales poco melodiosas y sus letras con contenido político y antirracista, podría verse emparentada también con el hardcore.

Como fuere, lo importante aquí es que estos veteranos han vuelto al ruedo después de 19 años. Si, hace 19 años lanzaron su último material antes de pausarse. El viernes 20 de febrero de 2026 es un hito para ellos, puesto que acaban de editar un nuevo disco titulado Before We All Die.

Fiel a su clásico estilo agresivo, Clawfinger abre esta obra con “Scum”. Un para nada, suave cuestionamiento a las personas que no pueden desprenderse de su modo de vida egocentrista y que son capaces de llevarse puesto todo por delante con tal de alcanzar sus ambiciones. “Ball & Chain” que inicia con un potente riff, cambia la mirada y se vuelve más introspectiva. Una reflexión a la vida de uno mismo, lo que hicimos, lo que no, lo bueno y lo malo.

Clawfinger nunca pierde la oportunidad para cuestionar a la situación política del momento. En canciones como “Tear You Down” hablan sobre el concepto de ‘Whataboutism’ y como los líderes políticos obvian los cuestionamientos excusándose con lo que otros hacen…”What about…?”.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Lionheart – Valley Of Death II (2026)

“Big Broter” es una gran pieza, con líneas vocales susurradas al inicio y al fin, que se asemejan a una canción cantada por Till Lindemann (ja). No habla de la obra de Orwell, sino más bien refiere a los realities como el del mismo título de la canción. Todo se vale con tal de generar audiencia, hasta el ridículo de la misma gente.

En el segmento medio del disco temazos como “Linked Together” y “A Perfect Day” que constituye la balada (por decirlo de alguna manera) del disco. Con sintetizadores y algunos cantos de intrépidos de pájaros de fondo, es el momento para bajar la espuma y la energía.

“Going Down (Like Titanic)” me parece que no merece análisis alguno de mi parte porque el título ya lo dice todo. La canción más rap metal del álbum y una de mis preferidas también, con líneas bien rapeadas y un estribillo que estalla con guitarras y voces distorsionadas.

Sobre el final tenemos 3 piezas en las cuales no podemos permitirnos ni 1 segundo de descanso. “You Call Yourself a Teacher” con un tinte un poco más melódico por un lado y “A Fucking Disgrace” por el otro. Y como dijimos 3, al cierre nos encontramos con “Kill The Dream”, donde los primeros 60 segundos se decoran con un estilo mas new age, pero con un estribillo agresivo como Clawfinger promete. El puente de esta canción, antes de su fin, es lo mejor de este gran disco. Mejor forma de terminar imposible.

Clawfinger ha vuelto al ruedo y lo ha hecho pisando fuerte. La producción musical es excelentísima. Todo suena bien, los instrumentos no se pisan. Todos con sinergia al unisono (excelente mezcla). Las guitarras potentes, las voces muy claras, los bajos y percusiones marcando la rítmica típica del rap.

El arte de la tapa muy explícito: lisa y llanamente, el planeta tierra con una mecha a punto de explotar y cadenas de esclavitud (no se anduvieron con rodeos jaja).

A veces, cuando las voces más jóvenes callan lo que no deberían, gritan los que alguna vez ya lo hicieron. Clawfinger es un todo y no una simple banda. Un grupo de artistas que cuestionan a través de la música. Before We All Die es rap metal puro y al mismo tiempo un grito en el cielo. Los suecos han vuelto y nosotros, debemos escuchar.

 

Etiquetas: , , ,
Rob Zombie – The Great Satan (2026)
thumb image

Robert Bartleh Cummings, más conocido por todo el mundo como Rob Zombie, es un músico excéntrico que ha alcanzado el éxito no sólo dentro de los confines de la música sino como director de cine clase B. Ambas facetas artísticas se encuentran estrechamente relacionadas, orientándose siempre al terror y horror, que se ha manifestado a través de sus continuos films y discos.

El staff de Track To Hell se permitió un tiempo para escuchar y analizar su última y más reciente obra, The Great Satan, producido bajo la firma del sello Nuclear Blast Records. Aquí, nuestras sensaciones.

Un artista que llegó en mi temprana adolescencia y que fue artífice de mi gusto por el metal industrial. Música que me hacía sentir el terror con las mismas sensaciones que una película, algo nunca antes experimentado en mi corta vida. La potencia de sus shows en vivo, su carisma, la estética, lo contagioso de sus canciones. Creo que Rob Zombie es de los pocos artistas que han sabido mantener una carrera dentro de todo pareja, ¿no? Algunos discos mejores que otros, seguro, pero no es que haya tenido periodos realmente malos. The Great Satan viene a romper con esa regla. Si, una lástima, pero no hay forma.

4 o 5 escuchas en el día, como tratando de analizarlo con un nivel de detalle que ni siquiera amerita para un disco de Rob Zombie, como si insistiera con la forma de rescatarlo de alguna manera. No puedo decir que es un disco de esos inescuchables, porque su música ya de por si es mínimamente satisfactoria al oído, pero lejos, lejísimos, del nivel incluso de su disco anterior. Si tuviera que resumirlo de alguna forma… mmmm… pareciera que agarró los sobrantes de sus últimos 3 discos, los juntó, los editó y salió The Great Satan. Algunos buenos temas como “Tarantula” pero después no mucho más. Y no es un artista que ya venga quemado de hace rato, porque reitero, su anterior obra The Lunar Injection Kool Aid Eclipse Conspiracy (2021) es realmente muy buena. Bueno, también rescato la portada. Excelente. En lo estético jamás decepciona. Para mi olvidable, pero estoy seguro que para otros será un gran disco.

Rob Zombie anunciando nuevo disco es algo que personalmente no me mueve mucho la aguja: de la misma manera que con su carrera como director de cine, Roberto viene hace muchos años manejándose con el piloto automático de la mediocridad. Así que imaginen mi sorpresa cuando decidí, tras varias escuchas, que The Great Satan bien podría ser de lo mejor que Zombie haya sacado en un largo tiempo.

Este octavo álbum arrastra el problema de la proliferación de canciones diminutas de relleno que parecen excusas para usar un sample de una película de hace 60 años que tenía tirada por ahí, pero al menos se siente más sustancioso: los adelantos “Punks and Demons”, “Heathen Days” y “(I’m A) Rock ‘n’ Roller” estuvieron muy bien elegidos, y otras canciones como “Sir Lord Acid Wolfman” y “F.T.W. 84” son genuinamente entretenidas. El regreso de Mike Riggs y Blasko parece haberle devuelto algo de energía a la banda, simplemente por el hecho de que los riffs sean mejores y las canciones estén mejor estructuradas. Así que un aplauso, sin levantarse de la butaca, a Rob y compañía: nos vemos en cuatro o cinco años a ver si esto se vuelve una racha.

 

Un regreso a las raíces para el viejo Rob. Este The Great Satan se emparenta bastante más con su debut solista, Hellbilly Deluxe, que con sus últimos lanzamientos. Quizás el regreso de antiguos miembros como Mike Riggs en guitarras y de Blasko (sí, el mismo de Ozzy) en bajo, tenga algo que ver con esto.

La fórmula ya la conocemos, es la que lo llevó a la fama. Imágenes retorcidas, monstruos, serial killers, personajes deformes y algunas puteadas que integran las letras e ilustraciones; siempre en la estética que ha consagrado al músico y cineasta. Como es de esperarse, hay samples de películas, un tono industrial y algún interludio sonoro que suman a formar esa atmósfera tan particular. Canciones como “Tarántula” o “Punks and Demons” bien podrían integrar sus primeros álbumes, o incluso el consagratorio Astro-Creep: 2000. Me gustó especialmente la pesada “The Devilman” donde la banda baja un cambio y ofrece el pasaje más oscuro de la placa.

The Great Satan no intenta inventar nada, sino poner en valor una receta por demás probada, con todos sus ingredientes en la medida justa. Aquella que allá por fines de los años ´90s contribuyó a forjar el inconfundible estilo de Rob Zombie. Si, como yo, habías perdido un poco el contacto con este artista, éste es el álbum ideal para volver a reencontrarte con aquellos sonidos.

El nuevo disco de Rob Zombie mantiene intacta su identidad: 15 canciones cortas, directas y cargadas de esa estética macabra y psicodélica que lo caracteriza. Muchos temas parecen pensados casi como fragmentos cinematográficos, listos para encajar en alguna de sus películas, con estribillos pegadizos y una mezcla constante de sonidos extraños, efectos y guiños al terror serie B.

El álbum no me disgusta; tiene energía, actitud y momentos interesantes. Sin embargo, tampoco logra entusiasmarme del todo. Por momentos da la sensación de que prioriza el impacto inmediato sobre el desarrollo de las canciones, como si cada track buscara funcionar más como cápsula visual que como pieza musical completa.

Me deja un sabor agridulce: disfruto la atmósfera y la coherencia estética, pero echo en falta algún riesgo o sorpresa que realmente me sacuda. Quizás con un par de escuchas más la balanza termine inclinándose con mayor claridad hacia uno de los dos lados.

Etiquetas: , , , , ,

Ponte del Diavolo – De Venom Natura (2026)
thumb image

Hay una leyenda en Turín que dice que el Diablo construyó un puente en una sola noche, y que todavía hoy puede verse su huella de casco en la piedra, cerca de la capilla del lugar. Que una banda italiana haya elegido ese nombre —Ponte del Diavolo, el Puente del Diablo— no es casualidad. Es una declaración de intenciones: oscuridad con historia, maldad con raíces.


Con De Venom Natura, su segundo álbum, estos turinenses no solo confirman el impacto de su debut Fire Blades from the Tomb (2024) sino que lo superan con creces. Cuarenta minutos de veneno bien destilado, editado nuevamente por Season of Mist, que demuestran que la escena italiana de metal extremo sigue siendo una cantera inagotable de propuestas inclasificables.

Lo primero que golpea es la arquitectura sónica. Ponte del Diavolo opera con una base de dos bajistas —Abro y Krato— cuya combinación crea un low-end que no solo se escucha: se siente en el pecho. Uno trabaja con púa, vibrante y rítmico; el otro a dedo, hipnótico y subterráneo. Sobre esa cimentación, la guitarra de Nerium no busca la virtuosidad sino la obsesión: riffs en tremolo que queman como brasas, acordes que atacan con la urgencia del post-punk más oscuro, todo teñido de un tono ocre y ocultista que recuerda al Killing Joke más salvaje o al Nick Cave de los primeros Bad Seeds. La batería de Segale Cornuta completa el cuadro desde un enfoque casi experimental: construye hipnosis, rompe con golpes sincopados, y cuando la canción lo exige, se lanza de lleno al groove punk sin pensarlo dos veces.

Pero el corazón de la banda es Erba del Diavolo. Su voz de contralto funciona como el hilo conductor de un ritual: en “Every Tongue Has Its Thorns” invoca con la frialdad de un exorcismo mientras los blast-beats y el trémolo incendian los altavoces; en “Lunga Vita Alla Necrosi” —larga vida a la necrosis, gentileza del título— convierte el riff en una maldición cantada en italiano que suena exactamente como debería sonar la música de un film de terror italiano de los 70. Esa referencia no es exagerada: hay algo de Dario Argento en el ADN de este disco, una psicodelia oscura que te hace caminar por un bosque de noche sintiendo que algo te sigue.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Krhura Abro (Ponte del Diavolo): “La honestidad es la base de todo lo que hacemos”

El álbum incorpora invitados que no son mero adorno. El trombón de Francesco Bucci en “Spirit, Blood, Poison, Ferment!” abre una dimensión nueva —más sucia, más de brass band infernal—, mientras el clarinete bajo de Vittorio Sabelli y el theremin de Sergio Bertani aportan capas de extrañeza que ubican a la banda en un territorio avant-garde que no necesita etiquetas modernas para existir. Todo el diseño sonoro, a cargo del ingeniero Danilo Bartocchio, logra que semejante densidad instrumental no colapse en barro: cada elemento respira.

El punto de mayor consenso entre los que escucharon el disco —y también el más debatido— es “Delta-9 (161)”. El título ya adelanta algo: Δ9 C21H30O2 es la fórmula química del THC. La canción avanza con una lentitud casi agónica, la voz repite su mantra con la cadencia monocorde de un anuncio de metro, y el clarinete bajo deambula como fantasma de una película muda de vanguardia. Es la pieza más arriesgada del álbum y también la más divisiva: demasiado extensa para lo que propone en su primera mitad, aunque su segunda parte, cuando el doom pesado finalmente explota, justifica en parte la espera. Es el único momento donde el hechizo que el disco teje tan cuidadosamente se interrumpe, aunque no se rompe del todo.

El resto del recorrido sostiene el nivel. “Silence Walk With Me” presenta como invitado a Gionata Potenti —conocido como Omega, de Nubivagant y Frostmoon Eclipse—, cuya voz cambia la temperatura de la canción de manera quirúrgica, mientras Erba responde con un registro que roza el growl. El cierre con “In the Flat Field” —guiño sin duda consciente a Bauhaus— trae acentos casi pop-rock que, lejos de desentonar, demuestran la seguridad de una banda que ya no necesita demostrar nada.

De Venom Natura es un disco de personalidad desbordante en tiempos de copias y referencias vacías. Ponte del Diavolo no inventó la mezcla de black metal con doom y post-punk, pero la ejecutan como si fuera propia, con la convicción de quienes genuinamente creen en lo que hacen. Si el primer álbum sembró la semilla, este la hace florecer en algo que huele a peligro, a oscuridad húmeda y a veneno de la buena.

Etiquetas: , , ,
New Found Glory – Listen Up! (2026)
thumb image

Con casi tres décadas de trayectoria, los chicos de New Found Glory ya no tienen nada que demostrar a nadie, porque todos los que conocemos su trayectoria hemos sido testigos de como su mezcla de pop punk, sonidos alternativos y una pizca de hardcore melódico, los han convertido en una de las mejores bandas de su generación, con lo cual recibir un disco como Listen Up!, es motivo de celebración y ganas de seguir vibrando con su música.

Pero esto no quita para que con el disco en las manos uno tenga que analizar su contenido de la forma más sincera y coherente posible, ya que hemos sido testigos de como algunos compañeros de escena han tirado su carrera por la borda con discos mediocres y viviendo en la actualidad de sus días dorados (All Time Low sería el ejemplo perfecto de ello).

Sea como sea, los de Coral Springs regresan con su onceavo trabajo de estudio (sin contar sus recopilatorios, acústicos y discos de versiones), tras un lustro para demostrar que en lo suyo siguen siendo de los mejores y lo cierto es que escuchando estas diez nuevas canciones de la banda norteamericana, pocos argumentos hay para contradecirlos.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: As It Is – Never Happy, Ever After X (2025)

Algo muy importante y evidente a tener en cuenta escuchando el álbum es que no hay “Hits” definitorios, es decir, no tenemos un “My Friend’s Over You”, no hay una explosión de easycore como en “The Truth of My Youth” y menos aún himnos inmortales de pop punk como “Hit or Miss” o “Forget My Name”, pero a cambio tenemos un disco más que sólido, con algunos temas redondos y otros que mantienen el nivel sin necesidad de brillar ni tampoco ser mero relleno.

Pongamos por ejemplo “100%”, uno de los singles del disco, donde con esas guitarras que tanto han caracterizado a la banda y un Jordan Pundik excelente a las voces, prometen en el estribillo luchar contra las adversidades y entregarnos lo mejor de si mismos, un mensaje alto y claro que afortunadamente con este disco han vuelto a cumplir.

Para los que disfrutaron de Catalyst, NFG nos regala uno de los mejores cortes del disco en “Beer and Blood Stains”, con los coros callejeros de Chad Gilbert y el mismísimo Dan O’Connor de Four Year Strong, pudiendo pasar por un tema de estos últimos sin despeinarse y homenajeando a la escena que también los vio nacer, apoyándolos siempre.

El “Breakdown” es una delicia y remite a finales de los 90 y comienzos del 2000, dejando claro que NFG siempre tuvieron estas raíces, más allá de sumarle melodías infecciosas a las mismas.

Con “You Got This”, tendríamos el puente entre su primera época y su etapa actual, demostrando que los años pasan, pero el sonido de NFG sigue más vivo e intacto que nunca.

En “Dream Boy Again”, destacan por la melodía bonita y nostálgica que rodea al corte, mientras que el cierre final con “Frankenstein’s Monster” , regala otro de los mejores temas del disco y muestra como casi tres décadas después de su álbum debut, New Found Glory siguen siendo capaces de regalarnos grandes canciones y aunque el disco no vaya a darles la popularidad de antaño, si que los mantiene como una banda sólida, honesta y capaz de generar expectación con cada lanzamiento que realizan.

Etiquetas: , ,
Karnivool – In Verses (2026)
thumb image

Texto: Matías Frank

TRECE años tuvieron que pasar para escuchar material nuevo de una de las bandas más importantes de la escena del metal progresivo en la actualidad. Y la verdad es que valió la pena la espera. In Verses, el cuarto álbum de los australianos Karnivool, acaba de salir este 6 de febrero y es el sucesor del aclamado Asymmetry.

Después de haber lanzado cinco singles —“All It Takes” fue publicado allá por el ya lejano 2021—, la espera llegó a su fin.

Sin apuros, y a lo largo de diez canciones con una duración promedio de seis minutos cada una, la banda busca transmitir una mirada crítica y profundamente humana de lo que somos como individuos y como sociedad. Y es que en In Verses, si hay algo que queda claro, es que los tiempos que corren no son para nada auspiciosos. Hay un sentimiento de desesperanza y frustración que atraviesa el disco de punta a punta y pinta un panorama bastante desolador. La portada del álbum es elocuente en ese sentido: un árbol seco en primer plano, en medio de un desierto, y una antena detrás que busca amplificar un mensaje, un grito de ayuda o una llamada a abrir los ojos.

“Ghost”, el tema que abre el disco, arranca con una base rítmica y una guitarra suave que va creciendo hasta estallar en una piña al mentón. Busca despertarnos para lo que será una experiencia emocional intensa a lo largo de los diez temas.

Se puede decir que “Aozora” es la pieza central del álbum. El título de la canción proviene del japonés y significa “cielo azul”. Y es justamente un grito al cielo, una suerte de catarsis en busca de liberación, de escape.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Aeon Gods – Reborn To Light (2026)

Acaso el punto más alto del disco, a mi entender, llega con “Animation”. De la mano de Jon Stockman y un bajo hipnótico que nos sumerge en lo profundo de un tema con variaciones rítmicas y guitarras sutiles que parecieran conversar entre ellas.

La primera y, hasta ahora, única colaboración de la banda con otro artista llega con “Reanimation”. Y nada más y nada menos que con Guthrie Govan, uno de los guitarristas más virtuosos que hayan pisado este planeta. El inglés deja su sello con un solo a la medida del tema, con una precisión que roza la perfección. Un solo virtuoso que, a la vez, destaca por su simpleza y complementa la canción en lugar de eclipsarla.

En “Conversations” y “Opal” encontramos el lado más melódico y reflexivo de In Verses, donde la voz de Ian Kenny toma el protagonismo absoluto y se siente como un abrazo en comparación con el resto de los temas.

Con In Verses, Karnivool no deja dudas de que es una de las bandas que llevan la bandera del metal progresivo bien en alto y se carga al hombro la cruzada de canciones que invitan a la reflexión, acompañadas de un virtuosismo musical digno de los grandes del género. Porque ese virtuosismo no busca alardear, no es un fin en sí mismo, sino una herramienta al servicio de la expresión.

Si hiciéramos una escucha a ciegas sin saber de qué banda se tratase, identificaríamos a Karnivool como los autores, pero sin que esto represente un demérito en absoluto. No se trata de repetirse a sí mismos ni de seguir una fórmula probada; al contrario, lograron mantener su esencia y, a la vez, crear algo distinto. Y eso es digno de reconocimiento, más aún en estos tiempos en los que las fórmulas del “éxito” se reproducen hasta el hartazgo y la inmediatez se erige como regente de nuestro día a día.

Etiquetas: , , ,
Evermore – Mourbraind (2026)
thumb image

EVERMORE están próximos a lanzar su tercer álbum de estudio bajo el título de Mournbraid, el que será editado a través del sello Scarlet Records y se encuentra previsto para el próximo 20 de marzo del 2026.

Una vez más, estos suecos nos brindan su sonido característico de riffs de guitarra agresivos, voces épicas y coros inolvidables, todo ello amplificado por una producción impecable.

El trío escandinavo, compuesto por Johan Haraldsson (voces), Johan Karlsson (guitarra, bajo, piano y orquestaciones) y Andreas Vikland (guitarra y batería), viene perfeccionado su sonido y propuesta en cada nueva producción y en esta oportunidad nos ofrecen liricas que nos cuentan una historia diferente desde la perspectiva de individuos que experimentan la diversidad de los desafíos de la existencia y las luchas personales.

Ya desde la misma introducción, a cargo de “The Void”, nos encontramos con una interesante combinación de épica y sinfonía como botón de muestra de lo que nos espera a lo largo de la placa.

“Underdark” aúna potencia, velocidad, riffs filosos y una batería que descarga blast beats furiosos y mucho doble bombo. A lo dicho sumemos un estribillo diseñado para ser disfrutado en vivo. Un inicio potente.

En “Nightstar Odyssey” la agrupación sueca baja un poco la velocidad y desarrollan interesantes cambios de ritmo, especialmente en la parte instrumental y en el final del tema, variantes que permiten disfrutar de uno de los temas de mayor duración del álbum, todo ello matizado por un coro épico y melódico.

Luego nos encontramos con “Titans”, una de las canciones más destacables del larga duración, con un comienzo terrible a toda velocidad y poseedor un estribillo que resulta imposible quitártelo de la cabeza luego de escucharlo.

A su turno, “Oath of Apathy”, la canción más larga de la placa, nos muestra a este trio sueco en un medio tiempo pesado y armónico, con variaciones rítmicas intensas, y que contiene claros guiños y referencias al estilo powermetalero de los nórdicos.

Por su parte, “The Illusionist (Raise the Curtain)”, uno de los sencillos del álbum, “Armored Will”, con una loa vibrante al heavy metal, y “Ravens at the Gates “, ponen de manifiesto la conjunción de coros épicos, melodías, orquestaciones y riffs machacantes que caracterizan al trio.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Feuerschwanz: Portando la armadura brillante del folk metal

La parte final de esta nueva producción de EVERMORE está reservada a dos verdaderas gemas en la carrera de estos suecos. La canción que presta su nombre al disco, “Mournbraid”, con un comienzo a pura velocidad y fuerza que hace imposible que dejes de mover la cabeza hasta que la última nota se apegue. Reúne todas las armas de la banda melodías, riffs filosos, estribillos para ser tocados en vivo e interesantes cambios de ritmos

Y el final se encuentra reservado para “Old Man’s Tale”, a modo de bonus track, la canción que podríamos catalogar como la más lenta del disco, pero paradójicamente, es la composición más emotiva y no se encuentra privada de fuerza. Casi cantada a capela, acompañado por extensos momentos tan solo con un piano, la voz de Johan Haraldsson te conduce a través de las emociones que tiene la nítida intención de hacerte transitar a lo largo de la duración de la canción. Arbitrariamente imaginamos un interesante porvenir en las presentaciones en vivo de estos suecos.

Lo hemos dicho en otras oportunidades donde nos tocó reseñar discos de agrupaciones que pueden ser catalogadas como power metal y, no por ello, debería sonar reiterativo. Para un género que pareció abrumar al ambiente del metal a fines de los noventa y en los primeros años de este siglo, la utilización correcta de sus elementos característicos, insertados en los lugares adecuados, con inteligencia y sensibilidad melódica, sigue rindiendo frutos.

La nueva placa de EVERMORE es una clara demostración de ello: interesantes composiciones que te mantienen entretenido de principio a fin, generándote ansias de escuchar lo que sigue para descubrir que es lo que tienen preparado para vos.

En ciertas ocasiones no es necesario inventar la pólvora para dar la nota, es suficiente con ofrecer composiciones logradas que contengan inteligentemente ubicadas las notas características de lo que pretendes brindar a tus oyentes.

Etiquetas: , , , ,
Kubika – Disorders (2026)
thumb image

 

De las cenizas de Eternal Psycho, la talentosa y a la vez inquieta Beka Bioskes ha lanzado el álbum debut de su nuevo proyecto metalero, al que ha bautizado como Kubika y visto lo que tienen para ofrecer, puede ser lo mejor que haya hecho hasta la fecha.

El disco es breve y conciso, 8 cortes, sin florituras ni nada que pueda sonar artificial, es metal moderno con elementos de otros estilos, pero todos bajo un mismo universo: El de su vocalista, la cual aún tiene mucho que ofrecer en la escena “Under” nacional y también fuera de nuestras fronteras.

Una cosa importante aparte de los temas son las letras ya que abordan temas especialmente delicados como pueden ser la ansiedad, la obsesión, la depresión y en general todo lo relacionado con la salud mental y como nos afecta a diario.

El disco abre fuego y nos sumerge en este viaje con “Blue Smile”, donde claramente podemos identificar rastros de bandas como In This Moment, pero que también muestra una clara evolución vocal por parte de Beka, sobre todo a nivel melódico, mucho más directa y clara a la hora de plasmar la letra del tema.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: ChRocktikal – We Break, You Aware (2026)

Tras este frenético inicio, llega “Fight or Flight”, otro cañonazo con unas guitarras afiladísimas y cuya estructura podría recordar un poquito a los Sumo Cyco más pasados de vuelta, pero con ese toque moderno y teatral que engancha a la primera escucha y donde la cantante sigue haciendo melodías endiabladas por medio del micrófono, seduciendo al oyente antes de empujarlo al vacío con unos screams infernales y muy bien ejecutados.

El binomio de singles “Personality Disorders” y “Breathless”, fueron grandes cartas de presentación para este debut, llenas de matices a descubrir, pasajes muy técnicos y un tratamiento en la voz de Beka, muy interesante y a la altura de compañeros como 5Rand, además de claro está, Jinjer y Stitched Up Heart, pero repito, con una personalidad muy fresca y marcada que los diferencia de muchos compañeros de profesión en la escena actual de nuestro país.

“Dark Passenger”, continúa la senda del disco, el cual merece ser escuchado con dedicación y tiempo, para poder ir descubriendo los secretos que contiene en cada escucha que uno le de, mientras que “Dementia”, pone el punto y final con un toque más cercano al nu/groove metal, que le dan la frescura necesaria para no caer en la repetición ni sonora ni a nivel interpretativa, cerrando este debut de una manera más que interesante.

Y es que Kubika no van a revolucionar el metal nacional, sin embargo, tienen muchas papeletas para ser uno de los nombres propios de la escena en un futuro que, visto lo ofrecido en el disco debut, tiene pinta de ser muy corto.

Beka y compañía han jugado muy bien sus cartas y se han llevado el primer asalto de la partida, veremos hasta donde los lleva su ambición y sus inquietas mentes.

Etiquetas: , ,

Elbereth’s Grace – Where Silence Speaks (2026)
thumb image

Nunca debe empezarse una reseña de esta manera, pero en ciertas ocasiones vale la pena hacer una excepción.

Cuando me llegó este disco para comentar (debo ser sincero) no tenía noticia/conocimiento alguno sobre la existencia de esta banda. Debo reconocer que la sorpresa fue mayúscula y la conexión con la banda inmediata. Fue suficiente una única escucha para quedar con la boca abierta y los cuernos en alto.

Si bien el objetivo de estas líneas es llevar a cabo la reseña de la placa lanzada el 2 de enero de este mismo año, bajo el título de Where Silence Speaks, para aquellos que se encuentren en una situación parecida, hagamos una breve referencia al surgimiento de esta agrupación como paso previo.

Como primer dato interesante y que define gran parte del sonido de esta banda, Elbereth es un personaje en “El Silmarillion” de JRR Tolkien.

Elbereth’s Grace, agrupación proveniente de los Alpes Suizos y nacida en el año 2024, es un desprendimiento de la banda Black Jade que, en términos del propio fundador (Andy Waldner), se encuentra orientada al black metal. La banda se encuentra integrada por Andy (guitarras, multi-instrumentista y voces guturales), Matti (guitarras y coros), Aapo Virtanen (bajo y coros), Jasmin Kindler (voces), Eero (guitarras y coros.

Hasta el momento sus producciones ven la luz en forma independiente a través de las diferentes aplicaciones y redes sociales. Según ellos mismos se definen, estamos en presencia de un Fantasy Metal inspirado mayoritariamente en el mundo de Tolkien y en el mundo de fantasía creado por el propio señor Andy Waldner, “The Chronicles of Nyrassar”, siempre con un sentido positivo vinculando en parte esos mundos llenos de fantasía y épica con los tiempos contemporáneos y su notoria falta de empatía.

Sin tratar de catalogarlos nos encontramos ante una propuesta que engloba elementos de distintas vertientes del metal. Las composiciones cuentan ante todo con melodías nítidamente sinfónicas, acompañadas por ciertos toques folk, guiños a los géneros más pesados del mundo del metal, algunos toques electrónicos y modernos, y los distintos colores y atmósferas que la voz de Jasmin permite crear.

Las líneas melódicas de las violas combinadas con la base rítmica te transportan en un viaje metalero donde la sentimentalidad es puesta por la dulzura de la voz de Jasmin y la potencia cruda y descarnada por las voces guturales que, utilizadas en su justa medida y colocadas adecuadamente, resaltan cada tema del álbum.

Ahora pasemos al álbum propiamente dicho. La placa abre con una introducción, “Follow The Call”, que desde el mismo inicio te sumerge en la travesía musical que la banda te propone a partir de ese momento.

Inmediatamente después nos encontramos con “Lord Of Fire” donde podemos oír un comienzo donde predominada la velocidad, aunque al rato esa velocidad deja lugar a la combinación de la dulzura de la voz de Jasmin y las voces guturales para culminar en un estribillo épico. Una melodía hermosa en los momentos instrumentales. A mitad de la canción ella queda sola, antes del solo de guitarra reforzado por un doble bombo entrecortado, y deja en claro la belleza de su voz.

En “Rise!”, uno de los sencillos, bajan un poco la velocidad, la combinación entre las voces guturales y limpias crea una atmósfera que te mantiene expectante a lo largo de todo el tema. Predominio de la voz gutural, junto con unos riffs filosos, la voz de ella trae la calma. Uno de los temas más pesados y oscuros.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR:Aeon Gods – Reborn To Light (2026)

Luego la placa nos trae el primero de los temas en su idioma natal “Banner des Lichts”, con un comienzo a pura melodía para dar paso a un momento a capela guiado por la voz de Jasmin, y concluir en uno de los estribillos épicos que califican como de los mejores de la producción. Te dan ganas de aprender alemán para gritar ese coro junto a ellos.

“Bane of Darkness” con algún pequeño toque folk, tanto en las melodías como en los instrumentos, es uno de los puntos altos del álbum. Las melodías de las violas acompañadas por un doble bombo entrecortado le dan la potencia necesaria a la parte musical.

Por su parte, “Burn!”  arranca con una melodía poderosa, matizada por riffs pesados, y la combinación de voces limpias y guturales hacen de este tema algo que no dejara tu cuello tranquilo. Blast beats colocados en los momentos exactos destacan en apoyo de las voces guturales. Uno de los temas donde las voces guturales tienen más protagonismo. La voz de ella abandona la dulzura para mostrar su costado con más fuerza.

Otro de los sencillos es “Lead Us Home” el medio tempo/lento del álbum. Guitarras acústicas acompañando una mezcla de dulzura y melancolía que emana de la voz de Jasmin y se apodera de tus estados de ánimo a lo largo de toda la canción.

La música electrónica se hace presente en “We Are the Storm” a lo largo de todo el tema, complementando la voz gutural que comanda la canción, pero sin hacerle perder su raíz metalera. La voz de ella aparece en el estribillo y comanda el desenlace de la canción.

“Song of The Galdrim” es una canción épica de principio a fin. Un estribillo con una melodía vocal increíble. Arranque épico, apoyado por la chancha que le da relieve, y la voz de ella a capela. Es un recorrido sonoro por distintos momentos.

“Du bist der Sturm”, es el segundo tema en alemán. Se trata de un medio tempo donde el piano le pone un toque de melancolía.

En “Thousand Voices” nos encontramos con un comienzo a puro folk que, al mismo tiempo, es parte del estribillo del tema. La voz líder es la de Jasmin, la irrupción de las voces guturales le da un toque de densidad adecuado. Te lleva y te trae por distintas intensidades musicales. Merece destacarse el coro épico de la parte final del tema.

La canción que le da nombre al álbum “Where Silence Speaks” permite resumir todas las características de esta agrupación: guitarras melódicas con un toque folk de las que emanan, al mismo tiempo, riffs densos, una base consistente que acompaña las melodías y los cambios de ritmo, coros épicos y los colores de la voz de una verdadera princesa élfica. El estribillo parece estar diseñado para cantarlo atravesando el bosque negro.

El cierre de esta placa se encuentra a cargo de “Valinors Light (Version 2026)”, una versión de un tema originalmente compuesto para Black Jade. Se trata de un medio tempo donde se luce la voz de ella, por momentos solo acompañada por un piano, mientras que el acompañamiento del resto de la banda convierte al tema en una verdadera obra maestra melódica. No olvidemos que, según lo manifestado en entrevistas por Andy Waldner, se trata originalmente de un tema orientado al black metal convertido en una versión casi acústica de alto nivel sinfónico.

Si bien la banda parece no tener un baterista estable, el trabajo rítmico es destacable a lo largo de toda la producción.

Un disco excelente de principio a fin.

Tenemos que referirnos a un bonus track: el 30 de enero sacaron un nuevo sencillo “Weaver of fate”, una verdadera joya acústica que demuestra la maestría de estos músicos y los amplios registros que puede mostrar la voz de Jasmin (dulzura, fuerza y musicalidad en una misma pieza de alto nivel musical). Por momentos, principalmente el estribillo, puede catalogarse como una mezcla de country y folk.

Metal sinfónico, con toques melódicos y folk, de la mejor calidad, seguramente sea uno de los discos del año. Un disco para caer rendido ante estos narradores de historias de la tierra media y de nuevos mundos fantásticos. Esperemos que sus narraciones nos acompañen en el mundo del metal durante mucho tiempo.

Nos atrevemos a decir que estamos en presencia de una de las joyas metálicas del año, aun cuando lleve tan poco tiempo transcurrido, y a recomendarte que no dejes de acercarte a esta banda. Una vez que lo hagas, no vas a poder dejar de escucharla una y otra vez.

 

Etiquetas: , , ,
BlackRain – Orphans Of The Light (2026)
thumb image

BlackRain es una banda de origen francés, que conocí allá por principios de la década pasada. Muy fácil de confundir con la popular canción de Soundgarden en los resultados de cualquier motor de búsqueda. Hoy vamos a deconstruir su más reciente lanzamiento, Orphans of The Light, en honor a los años de escucha que les he dedicado.

Primero lo primero, diría mi abuela. Estos muchachos comenzaron en Grenoble, Francia, por el 2003, con el lanzamiento de su casi oculto EP, Twilight, Rain and Darkness, que tiene muy poco que ver con el BlackRain que hoy conocemos. La banda en aquel entonces vagaba por un estilo más cercano al speed metal o power tradicional y que continuaron con el lanzamiento de su primer disco oficial BlackRain (2006).

Con el año 2008, llega su tercer lanzamiento, License To Thrill, que significaría no solo el salto a la fama (bueno, fama en términos relativos) sino también el giro a un estilo musical mas cercano al sleaze metal que practicaban bandas como Crashdiet y otras tantas. Si bien no fue el gran cambio radical, como podría haber sido el de Juanes pasando de bandas de death metal a cantar que tiene la camisa negra, es bastante notable.

Algo característico de BlackRain y que ha conservado en la mayoría de sus obras a pesar de los cambios musicales, es la agresividad de sus letras. Si en sus canciones no se habla de realizar masacres, revolear tripas o violentar gente, no es un disco de BlackRain. Canciones como Kill Em All que hablan, lisa y llanamente, de cometer una masacre por diversión (basada en la historia de Stephen King, IT) es un claro ejemplo de lo que les describo.

BlackRain ha sabido tener su cúspide musical con el lanzamiento del ya mencionado License To Thrill, manteniéndose en gran nivel con Lethal Dose Of…(2011) y It Begins (2013). Sin embargo, ya para su sexto lanzamiento Released (2016) la fórmula empezaba a verse agotada, repetitiva. Luego vinieron 3 discos más y en el medio, el cambio de su guitarrista mas longevo (Max 2) y su principal baterista (Frank F) por el reconocido Franky Costanza.

La obra que hoy nos compete comienza con “Dreams”, una canción de casi 6 minutos, construida como una épica, algo a lo que BlackRain no está acostumbrado. Acompañado de una tremenda producción audiovisual, Dreams es un constante viaje entre matices, cambios rítmicos que acompañan muy bien las emociones que refleja y toda la virtuosidad de los músicos. ¡Qué manera de arrancar!

“Come On” que es lo que sigue, no es muy de mi agrado. Es más bien un rezago de lo que venían siendo hasta su anterior disco, pero al menos rescato la entrada de Jerem G como nuevo guitarrista. En tercer lugar, tenemos a la pieza de título homónimo al disco y creo que, como suele casi siempre suceder, suele ser la canción de menos preferencia jaja…pero es buen tema de todas maneras.

“Unleash The Fury” recupera el nivel del principio del disco. Una canción diseñada para pre-entreno por su enérgico estribillo con coros que llaman a darse una buena ronda de piñas. “If This Love” es una power balada, pero de esas que no dejan mucho. Hasta ahora, salvo la segunda pieza, todas las canciones fueron singles promocionales, así que me permití su escucha con anterioridad.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Rob Zombie – The Great Satan (2026)

Con “Méandres de l’Instinct” se recupera plenamente el alto nivel con que comienza este álbum. Otra gran pieza de tintes épicos, con la particularidad de combinar frases entre ingles y francés. Casi como un grito de guerra de la revolución francesa, incluyendo una típica frase de lealtad de los franceses que significa algo así como…Hasta la vida o muerte! (A la vie, à la mort). El videoclip es una clara referencia a Drácula, muy bien producido. Y cuánto más me gusta que se acerquen en este disco a su cultura originaria. Señoras y señores de pie y aplausos para tremenda canción.

Podríamos, sin remordimiento alguno, cortar el disco aquí y quedarnos más que satisfechos. Lo cierto es que estamos apenas por la mitad. Las 2 canciones siguientes “Disagree” y “Madhouse” aunque muy buenas, no me resultan tan destacables como la 1ra parte de este disco.

“Resurrection” por el contrario, es un simple solo de guitarra pero que pone en evidencia lo tremendo violero que es Jerem. Si bien se extraña ver a Max 2, el cambio fue más que positivo. El solo funciona perfecto como apertura de “Crack in The Sky”.

“Twist of a Knife” es una suerte de Living on a Prayer de Bon Jovi, con un poco de esteroides mientras que “Chase The Feeling” es un poco más pasiva, pero con pasajes igual de energéticos. La parte más rockera llega de la mano de “Club Crazy Nights” que rememora los momentos de viejos shows de la banda.

Para el final, tenemos nuevamente la épica. “Farewell” es una despedida perfectamente ejecutada. Nuevamente los idas y vueltas entre ritmos, tempos, tranquilidad y energía. Por momentos suena muy punk rock. Esta es explícitamente una despedida (en todo sentido). El narrador nos abandona, deja un mundo despiadado atrás, envuelto en melancolía. Así es como se debe cerrar un disco.

A nivel producción, la mezcla es excelente. La escucha se hace muy amena incluso con las restricciones de calidad de las plataformas. El despliegue del nuevo guitarrista Jerem G se lleva todos los premios, destacando su virtuosidad en los momentos justos y sin abusar de ello. La labor de Swan, Heinrich y Franky Costanza es también destacable.

El arte de tapa es producto de Megan Mushi y resulta en una suerte de parodia del cuadro La Balsa de la Medusa (en francés: Le Radeau de la Méduse) del pintor francés del romanticismo Théodore Géricault. Otro gran punto a favor.

En Orphans of the Light se logra ver a una banda con aires totalmente renovada. Formación nueva pero totalmente alineada, con la maquinaria aceitada. Destaco las letras en francés, los videoclips y la portada. Podemos hablar realmente de sleaze metal francés. Seguramente no volvamos a encontrarnos con algo como License To Thrill, disco que ha sido puntuado con 10/10 por varios especialistas, pero algo les prometo y es que esta última obra no los va a traicionar. BlackRain ha vuelto con todo

Etiquetas: , , ,
Mothica – Somewhere in Between (2026)
thumb image

Tras un gran disco lanzado en 2024 como fue Kissing Death, la frágil salud de Mothica volvió a verse sacudida y la obligó a cancelar su gira por Estados Unidos, llevando incluso a la artista a comunicar que no estaba bien y que se alejaría un tiempo de los escenarios, demostrando que no siempre la vida de una artista es color de rosas.

Afortunadamente este 2026 McKenzie Ashton Ellis (nombre real de Mothica), ha vuelto a la escena con un EP, que lleva por título Somewhere in Between y donde vuelve a demostrar que su talento y creatividad siguen funcionando a la perfección.

El disco arranca con “Evergreen Misery”, una absoluta belleza oscura, pop alternativa y donde la voz de esta chica suena impecable, adornada por las capas de producción que le dan los sintetizadores y las guitarras al más puro estilo BMTH o Dreamcatcher, siendo un comienzo redondo y cuyo break final sumado al delicado tono que imparte en las voces, te hagan pensar que esta chica, aún siendo frágil, ha vuelto por todo lo alto.

“Weapon”, circula por una senda bifurcada entre el pop alternativo y el metalcore más light, pudiendo llegar a captar a los fans tanto de Evanescence como a los de Sleep Token y Spiritbox, si es que hay alguna diferencia entre ambos.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: ChRocktikal – We Break, You Aware (2026)

En “Save Your Roses”, la princesita alternativa dispara una frase demoledora, a la vez que realista: “…How Many More Times Can I Break/Don’t Save Your Roses for My Grave…” y es que parece que mucha gente se preocupa por uno cuando ya ha tocado fondo y no es capaz de mover un dedo cuando es testigo del descenso al mismo. Se podría acercar a la órbita musical de Poppy, pero con diferencias marcadas entre ambas artistas.

“Bullet”, nos muestra no solamente una de las mejores piezas que ha escrito esta chica hasta la fecha, si no también su lado más vulnerable, delicado y hasta trágico, ya que narra de forma cruda y adornada por un sonido melancólico, su dura batalla contra diversas adicciones que tuvo en el pasado y con las cuales sigue batallando a diario.

Ella muestra decepción en frases como ” I’d Crawl to the light… But the Darkness Always Wins…“, sin embargo sus ganas de continuar y de no dejarse vencer ni caer al abismo una vez más, parecen ser más fuertes y entre la oscuridad de su ser hay un pequeño faro que la lleva al lado correcto y del cual esperamos no se separe nunca.

El disco se cierra con el corte que le da título, que es una suerte de medio tiempo con base moderna y cañera, pero todo en su justa medida, para no pasarse de rosca, ni tampoco pretender ser algo que no es.

Esta suerte de catarsis musical que supone Somewhere in Between, ha sido un gran regreso para Mothica y seguramente haya mucho más que ahondar dentro de su universo, pero mejor no forzar las cosas y que salgan cuando sea el momento adecuado… De momento esta polilla vuelve a remontar el vuelo y deambular por los bosques, dejarla ser libre y que llegue donde el destino decida por ella.

Etiquetas: , ,
Clawfinger – Before We All Die (2026)
thumb image

Clawfinger ha vuelto.

Últimamente insisto demasiado con esto de atravesar “tiempos difíciles” como los actuales. No difíciles por la situación económica que, nosotros los argentinos, venimos atravesando desde que nacimos (no importa cuando leas esto). Difícil, más bien, porque pareciera que toda la sociedad converge a comportarse cada vez más como idiota.

Así es que muchos buscan algún tipo de reparo que pueda ayudarlos a canalizar la frustración de una realidad que se vuelve cada vez más surrealista. La música a veces una buena fuente de canalización. Otras, funciona mejor como combustible para un fuego creciente.

Clawfinger es una banda sueca de antaño que se dice pionera en rap metal. Musicalmente no tiene nada que ver con lo que conocemos como rap metal estadounidense, que es el la mayoría conocemos. Por sus líneas vocales poco melodiosas y sus letras con contenido político y antirracista, podría verse emparentada también con el hardcore.

Como fuere, lo importante aquí es que estos veteranos han vuelto al ruedo después de 19 años. Si, hace 19 años lanzaron su último material antes de pausarse. El viernes 20 de febrero de 2026 es un hito para ellos, puesto que acaban de editar un nuevo disco titulado Before We All Die.

Fiel a su clásico estilo agresivo, Clawfinger abre esta obra con “Scum”. Un para nada, suave cuestionamiento a las personas que no pueden desprenderse de su modo de vida egocentrista y que son capaces de llevarse puesto todo por delante con tal de alcanzar sus ambiciones. “Ball & Chain” que inicia con un potente riff, cambia la mirada y se vuelve más introspectiva. Una reflexión a la vida de uno mismo, lo que hicimos, lo que no, lo bueno y lo malo.

Clawfinger nunca pierde la oportunidad para cuestionar a la situación política del momento. En canciones como “Tear You Down” hablan sobre el concepto de ‘Whataboutism’ y como los líderes políticos obvian los cuestionamientos excusándose con lo que otros hacen…”What about…?”.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Lionheart – Valley Of Death II (2026)

“Big Broter” es una gran pieza, con líneas vocales susurradas al inicio y al fin, que se asemejan a una canción cantada por Till Lindemann (ja). No habla de la obra de Orwell, sino más bien refiere a los realities como el del mismo título de la canción. Todo se vale con tal de generar audiencia, hasta el ridículo de la misma gente.

En el segmento medio del disco temazos como “Linked Together” y “A Perfect Day” que constituye la balada (por decirlo de alguna manera) del disco. Con sintetizadores y algunos cantos de intrépidos de pájaros de fondo, es el momento para bajar la espuma y la energía.

“Going Down (Like Titanic)” me parece que no merece análisis alguno de mi parte porque el título ya lo dice todo. La canción más rap metal del álbum y una de mis preferidas también, con líneas bien rapeadas y un estribillo que estalla con guitarras y voces distorsionadas.

Sobre el final tenemos 3 piezas en las cuales no podemos permitirnos ni 1 segundo de descanso. “You Call Yourself a Teacher” con un tinte un poco más melódico por un lado y “A Fucking Disgrace” por el otro. Y como dijimos 3, al cierre nos encontramos con “Kill The Dream”, donde los primeros 60 segundos se decoran con un estilo mas new age, pero con un estribillo agresivo como Clawfinger promete. El puente de esta canción, antes de su fin, es lo mejor de este gran disco. Mejor forma de terminar imposible.

Clawfinger ha vuelto al ruedo y lo ha hecho pisando fuerte. La producción musical es excelentísima. Todo suena bien, los instrumentos no se pisan. Todos con sinergia al unisono (excelente mezcla). Las guitarras potentes, las voces muy claras, los bajos y percusiones marcando la rítmica típica del rap.

El arte de la tapa muy explícito: lisa y llanamente, el planeta tierra con una mecha a punto de explotar y cadenas de esclavitud (no se anduvieron con rodeos jaja).

A veces, cuando las voces más jóvenes callan lo que no deberían, gritan los que alguna vez ya lo hicieron. Clawfinger es un todo y no una simple banda. Un grupo de artistas que cuestionan a través de la música. Before We All Die es rap metal puro y al mismo tiempo un grito en el cielo. Los suecos han vuelto y nosotros, debemos escuchar.

 

Etiquetas: , , ,
Rob Zombie – The Great Satan (2026)
thumb image

Robert Bartleh Cummings, más conocido por todo el mundo como Rob Zombie, es un músico excéntrico que ha alcanzado el éxito no sólo dentro de los confines de la música sino como director de cine clase B. Ambas facetas artísticas se encuentran estrechamente relacionadas, orientándose siempre al terror y horror, que se ha manifestado a través de sus continuos films y discos.

El staff de Track To Hell se permitió un tiempo para escuchar y analizar su última y más reciente obra, The Great Satan, producido bajo la firma del sello Nuclear Blast Records. Aquí, nuestras sensaciones.

Un artista que llegó en mi temprana adolescencia y que fue artífice de mi gusto por el metal industrial. Música que me hacía sentir el terror con las mismas sensaciones que una película, algo nunca antes experimentado en mi corta vida. La potencia de sus shows en vivo, su carisma, la estética, lo contagioso de sus canciones. Creo que Rob Zombie es de los pocos artistas que han sabido mantener una carrera dentro de todo pareja, ¿no? Algunos discos mejores que otros, seguro, pero no es que haya tenido periodos realmente malos. The Great Satan viene a romper con esa regla. Si, una lástima, pero no hay forma.

4 o 5 escuchas en el día, como tratando de analizarlo con un nivel de detalle que ni siquiera amerita para un disco de Rob Zombie, como si insistiera con la forma de rescatarlo de alguna manera. No puedo decir que es un disco de esos inescuchables, porque su música ya de por si es mínimamente satisfactoria al oído, pero lejos, lejísimos, del nivel incluso de su disco anterior. Si tuviera que resumirlo de alguna forma… mmmm… pareciera que agarró los sobrantes de sus últimos 3 discos, los juntó, los editó y salió The Great Satan. Algunos buenos temas como “Tarantula” pero después no mucho más. Y no es un artista que ya venga quemado de hace rato, porque reitero, su anterior obra The Lunar Injection Kool Aid Eclipse Conspiracy (2021) es realmente muy buena. Bueno, también rescato la portada. Excelente. En lo estético jamás decepciona. Para mi olvidable, pero estoy seguro que para otros será un gran disco.

Rob Zombie anunciando nuevo disco es algo que personalmente no me mueve mucho la aguja: de la misma manera que con su carrera como director de cine, Roberto viene hace muchos años manejándose con el piloto automático de la mediocridad. Así que imaginen mi sorpresa cuando decidí, tras varias escuchas, que The Great Satan bien podría ser de lo mejor que Zombie haya sacado en un largo tiempo.

Este octavo álbum arrastra el problema de la proliferación de canciones diminutas de relleno que parecen excusas para usar un sample de una película de hace 60 años que tenía tirada por ahí, pero al menos se siente más sustancioso: los adelantos “Punks and Demons”, “Heathen Days” y “(I’m A) Rock ‘n’ Roller” estuvieron muy bien elegidos, y otras canciones como “Sir Lord Acid Wolfman” y “F.T.W. 84” son genuinamente entretenidas. El regreso de Mike Riggs y Blasko parece haberle devuelto algo de energía a la banda, simplemente por el hecho de que los riffs sean mejores y las canciones estén mejor estructuradas. Así que un aplauso, sin levantarse de la butaca, a Rob y compañía: nos vemos en cuatro o cinco años a ver si esto se vuelve una racha.

 

Un regreso a las raíces para el viejo Rob. Este The Great Satan se emparenta bastante más con su debut solista, Hellbilly Deluxe, que con sus últimos lanzamientos. Quizás el regreso de antiguos miembros como Mike Riggs en guitarras y de Blasko (sí, el mismo de Ozzy) en bajo, tenga algo que ver con esto.

La fórmula ya la conocemos, es la que lo llevó a la fama. Imágenes retorcidas, monstruos, serial killers, personajes deformes y algunas puteadas que integran las letras e ilustraciones; siempre en la estética que ha consagrado al músico y cineasta. Como es de esperarse, hay samples de películas, un tono industrial y algún interludio sonoro que suman a formar esa atmósfera tan particular. Canciones como “Tarántula” o “Punks and Demons” bien podrían integrar sus primeros álbumes, o incluso el consagratorio Astro-Creep: 2000. Me gustó especialmente la pesada “The Devilman” donde la banda baja un cambio y ofrece el pasaje más oscuro de la placa.

The Great Satan no intenta inventar nada, sino poner en valor una receta por demás probada, con todos sus ingredientes en la medida justa. Aquella que allá por fines de los años ´90s contribuyó a forjar el inconfundible estilo de Rob Zombie. Si, como yo, habías perdido un poco el contacto con este artista, éste es el álbum ideal para volver a reencontrarte con aquellos sonidos.

El nuevo disco de Rob Zombie mantiene intacta su identidad: 15 canciones cortas, directas y cargadas de esa estética macabra y psicodélica que lo caracteriza. Muchos temas parecen pensados casi como fragmentos cinematográficos, listos para encajar en alguna de sus películas, con estribillos pegadizos y una mezcla constante de sonidos extraños, efectos y guiños al terror serie B.

El álbum no me disgusta; tiene energía, actitud y momentos interesantes. Sin embargo, tampoco logra entusiasmarme del todo. Por momentos da la sensación de que prioriza el impacto inmediato sobre el desarrollo de las canciones, como si cada track buscara funcionar más como cápsula visual que como pieza musical completa.

Me deja un sabor agridulce: disfruto la atmósfera y la coherencia estética, pero echo en falta algún riesgo o sorpresa que realmente me sacuda. Quizás con un par de escuchas más la balanza termine inclinándose con mayor claridad hacia uno de los dos lados.

Etiquetas: , , , , ,

Ponte del Diavolo – De Venom Natura (2026)
thumb image

Hay una leyenda en Turín que dice que el Diablo construyó un puente en una sola noche, y que todavía hoy puede verse su huella de casco en la piedra, cerca de la capilla del lugar. Que una banda italiana haya elegido ese nombre —Ponte del Diavolo, el Puente del Diablo— no es casualidad. Es una declaración de intenciones: oscuridad con historia, maldad con raíces.


Con De Venom Natura, su segundo álbum, estos turinenses no solo confirman el impacto de su debut Fire Blades from the Tomb (2024) sino que lo superan con creces. Cuarenta minutos de veneno bien destilado, editado nuevamente por Season of Mist, que demuestran que la escena italiana de metal extremo sigue siendo una cantera inagotable de propuestas inclasificables.

Lo primero que golpea es la arquitectura sónica. Ponte del Diavolo opera con una base de dos bajistas —Abro y Krato— cuya combinación crea un low-end que no solo se escucha: se siente en el pecho. Uno trabaja con púa, vibrante y rítmico; el otro a dedo, hipnótico y subterráneo. Sobre esa cimentación, la guitarra de Nerium no busca la virtuosidad sino la obsesión: riffs en tremolo que queman como brasas, acordes que atacan con la urgencia del post-punk más oscuro, todo teñido de un tono ocre y ocultista que recuerda al Killing Joke más salvaje o al Nick Cave de los primeros Bad Seeds. La batería de Segale Cornuta completa el cuadro desde un enfoque casi experimental: construye hipnosis, rompe con golpes sincopados, y cuando la canción lo exige, se lanza de lleno al groove punk sin pensarlo dos veces.

Pero el corazón de la banda es Erba del Diavolo. Su voz de contralto funciona como el hilo conductor de un ritual: en “Every Tongue Has Its Thorns” invoca con la frialdad de un exorcismo mientras los blast-beats y el trémolo incendian los altavoces; en “Lunga Vita Alla Necrosi” —larga vida a la necrosis, gentileza del título— convierte el riff en una maldición cantada en italiano que suena exactamente como debería sonar la música de un film de terror italiano de los 70. Esa referencia no es exagerada: hay algo de Dario Argento en el ADN de este disco, una psicodelia oscura que te hace caminar por un bosque de noche sintiendo que algo te sigue.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Krhura Abro (Ponte del Diavolo): “La honestidad es la base de todo lo que hacemos”

El álbum incorpora invitados que no son mero adorno. El trombón de Francesco Bucci en “Spirit, Blood, Poison, Ferment!” abre una dimensión nueva —más sucia, más de brass band infernal—, mientras el clarinete bajo de Vittorio Sabelli y el theremin de Sergio Bertani aportan capas de extrañeza que ubican a la banda en un territorio avant-garde que no necesita etiquetas modernas para existir. Todo el diseño sonoro, a cargo del ingeniero Danilo Bartocchio, logra que semejante densidad instrumental no colapse en barro: cada elemento respira.

El punto de mayor consenso entre los que escucharon el disco —y también el más debatido— es “Delta-9 (161)”. El título ya adelanta algo: Δ9 C21H30O2 es la fórmula química del THC. La canción avanza con una lentitud casi agónica, la voz repite su mantra con la cadencia monocorde de un anuncio de metro, y el clarinete bajo deambula como fantasma de una película muda de vanguardia. Es la pieza más arriesgada del álbum y también la más divisiva: demasiado extensa para lo que propone en su primera mitad, aunque su segunda parte, cuando el doom pesado finalmente explota, justifica en parte la espera. Es el único momento donde el hechizo que el disco teje tan cuidadosamente se interrumpe, aunque no se rompe del todo.

El resto del recorrido sostiene el nivel. “Silence Walk With Me” presenta como invitado a Gionata Potenti —conocido como Omega, de Nubivagant y Frostmoon Eclipse—, cuya voz cambia la temperatura de la canción de manera quirúrgica, mientras Erba responde con un registro que roza el growl. El cierre con “In the Flat Field” —guiño sin duda consciente a Bauhaus— trae acentos casi pop-rock que, lejos de desentonar, demuestran la seguridad de una banda que ya no necesita demostrar nada.

De Venom Natura es un disco de personalidad desbordante en tiempos de copias y referencias vacías. Ponte del Diavolo no inventó la mezcla de black metal con doom y post-punk, pero la ejecutan como si fuera propia, con la convicción de quienes genuinamente creen en lo que hacen. Si el primer álbum sembró la semilla, este la hace florecer en algo que huele a peligro, a oscuridad húmeda y a veneno de la buena.

Etiquetas: , , ,
New Found Glory – Listen Up! (2026)
thumb image

Con casi tres décadas de trayectoria, los chicos de New Found Glory ya no tienen nada que demostrar a nadie, porque todos los que conocemos su trayectoria hemos sido testigos de como su mezcla de pop punk, sonidos alternativos y una pizca de hardcore melódico, los han convertido en una de las mejores bandas de su generación, con lo cual recibir un disco como Listen Up!, es motivo de celebración y ganas de seguir vibrando con su música.

Pero esto no quita para que con el disco en las manos uno tenga que analizar su contenido de la forma más sincera y coherente posible, ya que hemos sido testigos de como algunos compañeros de escena han tirado su carrera por la borda con discos mediocres y viviendo en la actualidad de sus días dorados (All Time Low sería el ejemplo perfecto de ello).

Sea como sea, los de Coral Springs regresan con su onceavo trabajo de estudio (sin contar sus recopilatorios, acústicos y discos de versiones), tras un lustro para demostrar que en lo suyo siguen siendo de los mejores y lo cierto es que escuchando estas diez nuevas canciones de la banda norteamericana, pocos argumentos hay para contradecirlos.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: As It Is – Never Happy, Ever After X (2025)

Algo muy importante y evidente a tener en cuenta escuchando el álbum es que no hay “Hits” definitorios, es decir, no tenemos un “My Friend’s Over You”, no hay una explosión de easycore como en “The Truth of My Youth” y menos aún himnos inmortales de pop punk como “Hit or Miss” o “Forget My Name”, pero a cambio tenemos un disco más que sólido, con algunos temas redondos y otros que mantienen el nivel sin necesidad de brillar ni tampoco ser mero relleno.

Pongamos por ejemplo “100%”, uno de los singles del disco, donde con esas guitarras que tanto han caracterizado a la banda y un Jordan Pundik excelente a las voces, prometen en el estribillo luchar contra las adversidades y entregarnos lo mejor de si mismos, un mensaje alto y claro que afortunadamente con este disco han vuelto a cumplir.

Para los que disfrutaron de Catalyst, NFG nos regala uno de los mejores cortes del disco en “Beer and Blood Stains”, con los coros callejeros de Chad Gilbert y el mismísimo Dan O’Connor de Four Year Strong, pudiendo pasar por un tema de estos últimos sin despeinarse y homenajeando a la escena que también los vio nacer, apoyándolos siempre.

El “Breakdown” es una delicia y remite a finales de los 90 y comienzos del 2000, dejando claro que NFG siempre tuvieron estas raíces, más allá de sumarle melodías infecciosas a las mismas.

Con “You Got This”, tendríamos el puente entre su primera época y su etapa actual, demostrando que los años pasan, pero el sonido de NFG sigue más vivo e intacto que nunca.

En “Dream Boy Again”, destacan por la melodía bonita y nostálgica que rodea al corte, mientras que el cierre final con “Frankenstein’s Monster” , regala otro de los mejores temas del disco y muestra como casi tres décadas después de su álbum debut, New Found Glory siguen siendo capaces de regalarnos grandes canciones y aunque el disco no vaya a darles la popularidad de antaño, si que los mantiene como una banda sólida, honesta y capaz de generar expectación con cada lanzamiento que realizan.

Etiquetas: , ,
Karnivool – In Verses (2026)
thumb image

Texto: Matías Frank

TRECE años tuvieron que pasar para escuchar material nuevo de una de las bandas más importantes de la escena del metal progresivo en la actualidad. Y la verdad es que valió la pena la espera. In Verses, el cuarto álbum de los australianos Karnivool, acaba de salir este 6 de febrero y es el sucesor del aclamado Asymmetry.

Después de haber lanzado cinco singles —“All It Takes” fue publicado allá por el ya lejano 2021—, la espera llegó a su fin.

Sin apuros, y a lo largo de diez canciones con una duración promedio de seis minutos cada una, la banda busca transmitir una mirada crítica y profundamente humana de lo que somos como individuos y como sociedad. Y es que en In Verses, si hay algo que queda claro, es que los tiempos que corren no son para nada auspiciosos. Hay un sentimiento de desesperanza y frustración que atraviesa el disco de punta a punta y pinta un panorama bastante desolador. La portada del álbum es elocuente en ese sentido: un árbol seco en primer plano, en medio de un desierto, y una antena detrás que busca amplificar un mensaje, un grito de ayuda o una llamada a abrir los ojos.

“Ghost”, el tema que abre el disco, arranca con una base rítmica y una guitarra suave que va creciendo hasta estallar en una piña al mentón. Busca despertarnos para lo que será una experiencia emocional intensa a lo largo de los diez temas.

Se puede decir que “Aozora” es la pieza central del álbum. El título de la canción proviene del japonés y significa “cielo azul”. Y es justamente un grito al cielo, una suerte de catarsis en busca de liberación, de escape.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Aeon Gods – Reborn To Light (2026)

Acaso el punto más alto del disco, a mi entender, llega con “Animation”. De la mano de Jon Stockman y un bajo hipnótico que nos sumerge en lo profundo de un tema con variaciones rítmicas y guitarras sutiles que parecieran conversar entre ellas.

La primera y, hasta ahora, única colaboración de la banda con otro artista llega con “Reanimation”. Y nada más y nada menos que con Guthrie Govan, uno de los guitarristas más virtuosos que hayan pisado este planeta. El inglés deja su sello con un solo a la medida del tema, con una precisión que roza la perfección. Un solo virtuoso que, a la vez, destaca por su simpleza y complementa la canción en lugar de eclipsarla.

En “Conversations” y “Opal” encontramos el lado más melódico y reflexivo de In Verses, donde la voz de Ian Kenny toma el protagonismo absoluto y se siente como un abrazo en comparación con el resto de los temas.

Con In Verses, Karnivool no deja dudas de que es una de las bandas que llevan la bandera del metal progresivo bien en alto y se carga al hombro la cruzada de canciones que invitan a la reflexión, acompañadas de un virtuosismo musical digno de los grandes del género. Porque ese virtuosismo no busca alardear, no es un fin en sí mismo, sino una herramienta al servicio de la expresión.

Si hiciéramos una escucha a ciegas sin saber de qué banda se tratase, identificaríamos a Karnivool como los autores, pero sin que esto represente un demérito en absoluto. No se trata de repetirse a sí mismos ni de seguir una fórmula probada; al contrario, lograron mantener su esencia y, a la vez, crear algo distinto. Y eso es digno de reconocimiento, más aún en estos tiempos en los que las fórmulas del “éxito” se reproducen hasta el hartazgo y la inmediatez se erige como regente de nuestro día a día.

Etiquetas: , , ,
Evermore – Mourbraind (2026)
thumb image

EVERMORE están próximos a lanzar su tercer álbum de estudio bajo el título de Mournbraid, el que será editado a través del sello Scarlet Records y se encuentra previsto para el próximo 20 de marzo del 2026.

Una vez más, estos suecos nos brindan su sonido característico de riffs de guitarra agresivos, voces épicas y coros inolvidables, todo ello amplificado por una producción impecable.

El trío escandinavo, compuesto por Johan Haraldsson (voces), Johan Karlsson (guitarra, bajo, piano y orquestaciones) y Andreas Vikland (guitarra y batería), viene perfeccionado su sonido y propuesta en cada nueva producción y en esta oportunidad nos ofrecen liricas que nos cuentan una historia diferente desde la perspectiva de individuos que experimentan la diversidad de los desafíos de la existencia y las luchas personales.

Ya desde la misma introducción, a cargo de “The Void”, nos encontramos con una interesante combinación de épica y sinfonía como botón de muestra de lo que nos espera a lo largo de la placa.

“Underdark” aúna potencia, velocidad, riffs filosos y una batería que descarga blast beats furiosos y mucho doble bombo. A lo dicho sumemos un estribillo diseñado para ser disfrutado en vivo. Un inicio potente.

En “Nightstar Odyssey” la agrupación sueca baja un poco la velocidad y desarrollan interesantes cambios de ritmo, especialmente en la parte instrumental y en el final del tema, variantes que permiten disfrutar de uno de los temas de mayor duración del álbum, todo ello matizado por un coro épico y melódico.

Luego nos encontramos con “Titans”, una de las canciones más destacables del larga duración, con un comienzo terrible a toda velocidad y poseedor un estribillo que resulta imposible quitártelo de la cabeza luego de escucharlo.

A su turno, “Oath of Apathy”, la canción más larga de la placa, nos muestra a este trio sueco en un medio tiempo pesado y armónico, con variaciones rítmicas intensas, y que contiene claros guiños y referencias al estilo powermetalero de los nórdicos.

Por su parte, “The Illusionist (Raise the Curtain)”, uno de los sencillos del álbum, “Armored Will”, con una loa vibrante al heavy metal, y “Ravens at the Gates “, ponen de manifiesto la conjunción de coros épicos, melodías, orquestaciones y riffs machacantes que caracterizan al trio.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Feuerschwanz: Portando la armadura brillante del folk metal

La parte final de esta nueva producción de EVERMORE está reservada a dos verdaderas gemas en la carrera de estos suecos. La canción que presta su nombre al disco, “Mournbraid”, con un comienzo a pura velocidad y fuerza que hace imposible que dejes de mover la cabeza hasta que la última nota se apegue. Reúne todas las armas de la banda melodías, riffs filosos, estribillos para ser tocados en vivo e interesantes cambios de ritmos

Y el final se encuentra reservado para “Old Man’s Tale”, a modo de bonus track, la canción que podríamos catalogar como la más lenta del disco, pero paradójicamente, es la composición más emotiva y no se encuentra privada de fuerza. Casi cantada a capela, acompañado por extensos momentos tan solo con un piano, la voz de Johan Haraldsson te conduce a través de las emociones que tiene la nítida intención de hacerte transitar a lo largo de la duración de la canción. Arbitrariamente imaginamos un interesante porvenir en las presentaciones en vivo de estos suecos.

Lo hemos dicho en otras oportunidades donde nos tocó reseñar discos de agrupaciones que pueden ser catalogadas como power metal y, no por ello, debería sonar reiterativo. Para un género que pareció abrumar al ambiente del metal a fines de los noventa y en los primeros años de este siglo, la utilización correcta de sus elementos característicos, insertados en los lugares adecuados, con inteligencia y sensibilidad melódica, sigue rindiendo frutos.

La nueva placa de EVERMORE es una clara demostración de ello: interesantes composiciones que te mantienen entretenido de principio a fin, generándote ansias de escuchar lo que sigue para descubrir que es lo que tienen preparado para vos.

En ciertas ocasiones no es necesario inventar la pólvora para dar la nota, es suficiente con ofrecer composiciones logradas que contengan inteligentemente ubicadas las notas características de lo que pretendes brindar a tus oyentes.

Etiquetas: , , , ,
Kubika – Disorders (2026)
thumb image

 

De las cenizas de Eternal Psycho, la talentosa y a la vez inquieta Beka Bioskes ha lanzado el álbum debut de su nuevo proyecto metalero, al que ha bautizado como Kubika y visto lo que tienen para ofrecer, puede ser lo mejor que haya hecho hasta la fecha.

El disco es breve y conciso, 8 cortes, sin florituras ni nada que pueda sonar artificial, es metal moderno con elementos de otros estilos, pero todos bajo un mismo universo: El de su vocalista, la cual aún tiene mucho que ofrecer en la escena “Under” nacional y también fuera de nuestras fronteras.

Una cosa importante aparte de los temas son las letras ya que abordan temas especialmente delicados como pueden ser la ansiedad, la obsesión, la depresión y en general todo lo relacionado con la salud mental y como nos afecta a diario.

El disco abre fuego y nos sumerge en este viaje con “Blue Smile”, donde claramente podemos identificar rastros de bandas como In This Moment, pero que también muestra una clara evolución vocal por parte de Beka, sobre todo a nivel melódico, mucho más directa y clara a la hora de plasmar la letra del tema.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: ChRocktikal – We Break, You Aware (2026)

Tras este frenético inicio, llega “Fight or Flight”, otro cañonazo con unas guitarras afiladísimas y cuya estructura podría recordar un poquito a los Sumo Cyco más pasados de vuelta, pero con ese toque moderno y teatral que engancha a la primera escucha y donde la cantante sigue haciendo melodías endiabladas por medio del micrófono, seduciendo al oyente antes de empujarlo al vacío con unos screams infernales y muy bien ejecutados.

El binomio de singles “Personality Disorders” y “Breathless”, fueron grandes cartas de presentación para este debut, llenas de matices a descubrir, pasajes muy técnicos y un tratamiento en la voz de Beka, muy interesante y a la altura de compañeros como 5Rand, además de claro está, Jinjer y Stitched Up Heart, pero repito, con una personalidad muy fresca y marcada que los diferencia de muchos compañeros de profesión en la escena actual de nuestro país.

“Dark Passenger”, continúa la senda del disco, el cual merece ser escuchado con dedicación y tiempo, para poder ir descubriendo los secretos que contiene en cada escucha que uno le de, mientras que “Dementia”, pone el punto y final con un toque más cercano al nu/groove metal, que le dan la frescura necesaria para no caer en la repetición ni sonora ni a nivel interpretativa, cerrando este debut de una manera más que interesante.

Y es que Kubika no van a revolucionar el metal nacional, sin embargo, tienen muchas papeletas para ser uno de los nombres propios de la escena en un futuro que, visto lo ofrecido en el disco debut, tiene pinta de ser muy corto.

Beka y compañía han jugado muy bien sus cartas y se han llevado el primer asalto de la partida, veremos hasta donde los lleva su ambición y sus inquietas mentes.

Etiquetas: , ,


Alesana en Buenos Aires: “Generación Bond Street 2.0”
thumb image

Foto de portada: Nico Cardinale, gentileza Nepenthe Rock Tras dos años de espera, Alesana, el quinteto de Raleigh, Carolina del Norte regresó a la Argentina para dar una cátedra de […]

Furi Helium en Barcelona: “Underground Sin Anestesia”
thumb image

Entrar al Casal de Joves Prosperitat para ver a Furi Helium y Delugge no es ir a un concierto; es meterse en una zona de conflicto donde la única arma […]


thumb image
Elbereth's Grace
Where Silence Speaks (2026)
thumb image
BlackRain
Orphans Of The Light (2026)
thumb image
Mothica
Somewhere in Between (2026)
thumb image
Clawfinger
Before We All Die (2026)



Alesana en Buenos Aires: “Generación Bond Street 2.0”
thumb image

Foto de portada: Nico Cardinale, gentileza Nepenthe Rock Tras dos años de espera, Alesana, el quinteto de Raleigh, Carolina del Norte regresó a la Argentina para dar una cátedra de […]

Furi Helium en Barcelona: “Underground Sin Anestesia”
thumb image

Entrar al Casal de Joves Prosperitat para ver a Furi Helium y Delugge no es ir a un concierto; es meterse en una zona de conflicto donde la única arma […]


thumb image
Elbereth's Grace
Where Silence Speaks (2026)
thumb image
BlackRain
Orphans Of The Light (2026)
thumb image
Mothica
Somewhere in Between (2026)
thumb image
Clawfinger
Before We All Die (2026)